DIARIO Bahía de Cádiz
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Comparsa: ‘Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos’

PASE DE SEMIFINAL

Pero todo lo que empieza tiene un final. La última de la ya madrugada y de la fase semifinal, llama al telefonillo del Falla. Ya verá que es cartero comercial ¿Quién é? ‘Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos’, pase pase. “Yo soy el principio del fin, el final del camino, el que elegirá tu camino, una vida tardaremos en vernos, esta bien no hacer el mal, y está mal no hacer el bien… pero con los gaditanos da igual donde los mande, siempre se van sonriendo…”. El tándem Iván Romero-Nono Galán, tan celestial como infernal, cuartetero y chorreando moraleja. ¿Quién se ha muerto hoy? Una abuela, de aquellas nacidas por los años cuarenta del siglo pasado, merodeando por el pasodoble, con miedo ayer, con miedo hoy, “no vivió cuando era niña, tampoco siendo abuela… qué estamos haciendo con los abuelos, que se quedaron sin infancia siendo esclavos de sus padres, y hoy esclavos de sus hijos”. Un poco tremendo, picha. Y subrayando lo que de verdad hace único y universal al carnaval de Cádiz… “si hasta el golpe de Tejero se convierte en parodia, si tanta y tanta coplilla fueron nuestro testimonio, hay que decirle a la Unesco cuál es nuestro patrimonio… lo que cantamos y decimos es lo que nos diferencia, pa que se entere, que nuestro patrimonio son y serán nuestras coplas”. La agrupación, con el san benito de cerrar to las sesiones, pero si hay que cerrar el viernes, po se cierra; y una fiesta gay, una redada policial, y si va a venir el stripper, “no me lo pierdo no me lo pierdo”. Siempre que vaya contigo. Mil problemas, dos opciones, dos soluciones, sin embargo la vida no es blanco o negro, cocacola o pepsicola; la vida son dos días, eso sí, y el tercero hace levante. La vida es hoy, la vida no es mañana. Estas cositas van rociando un edulcorado pupurrí vitalista… “y disfruta del presente que el pasado ya no es tuyo… vive la vida como si el último día fuera el día de mañana, no te guardes un te quiero, no lo dejes pa mañana, no te quedes con las ganas…”. A lo carpe diem, quam minimum credula postero. Y pensabas que no le ibas a sacar provecho a esas clases de latín de segundo de BUP. Enga, a la piscina: el tontito de las banderitas dice que a Punta Cana. El señor mongolo (de Mongolia), al mamaero. Te odio, no podía esperar a mañana. Me odio.

(extracto de la crónica diaria de la 3ª semifinal del COAC 2018, AQUÍ)


PASE DE CUARTOS DE FINAL

Ya asoma el Iván Romero, descalzo, mandándote a Punta Cana o al mamaero… “yo soy el principio del fin, el final del camino, el que decide por ti, el que elegirá tu destino… yo soy el que te va a mandar para el cielo o el infierno, que el cielo no es un regalo ni el infierno un castigo, es la consecuencia de lo vivido…”. La comparsita, con su dosis cuartetera, que te recuerda que entre el negro y el blanco, están los grises. Un pasodoble a los carajotes que se pelean con el fútbol como excusa, centrándose en aficionados cadistas y sevillistas… “un odio que ya no nos representa… y to aquel que no comprenda que somos almas gemelas, que no pise más tu suelo, ni en la Campana, ni en el Carranza ni el Falla”. Y sin piedad y emoshión contra los tijeretazos de la Junta… “Cádiz tiene una puerta, por donde pasamos to los gaditanos, la Puerta del Mar, alegría y penas, reír y llorar… la puerta de la gloria y de la vida, donde a veces despedimos y damos bienvenidas… ya cumplió cuarenta años, un hospital que resiste a base de desengaños… es la falta de inversiones, de interés y de vergüenza, las que hacen que se conviertan en las puertas del infierno”. Cupleses por la misma senda. En el primero, una maestra denunciada por tener sexo con sus alumnos… “y si fuera mi profesora, yo todavía estaba estudiando”, jeje; y con niños en casa, ya ni sexo ni pelis de pelo… “po la próxima macoca cae con Dora la exploradora”, jeje. Me da igual a dónde vaya, siempre que vaya contigo. Un canto a exprimir el momento, sin perder vida planificando lo que vendrá, porque quizá ni llegue, en el popu, delicioso… “vive la vida como si el último día fuera el día de mañana, no te guardes un te quiero no lo dejes pa mañana, no te quedes con las ganas”. El tontito de las banderitas se queda meditabundo. El señor mongolo (de Mongolia) sobrevive anclado en el pasado, no ves lo rancio que es. ¡Os quiero tela! He dicho.

(extracto de la crónica diaria de la 6ª cuartos de final del COAC 2018, AQUÍ)


PASE DE PRELIMINARES

Nubes a un lado, llamas al otro, Punta Cana y el mamaero, jeje. Ya canta la cabeza de serie de la jornada, esa fusión entre el Iván Romero, descalzo, y el Nono Galán… “yo soy quien decide por ti, el que elegirá tu camino, el que te va a mandar para el cielo o el infierno… que el cielo no es un regalo ni el infierno un castigo… pero con los gaditanos pasa algo extraordinario, donde los mande siempre van sonriendo… el cielo para el valiente, el infierno para el cobarde… vive intensamente, sé buena persona, que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos”. Entra la comparsa de Cádi ‘Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos’, fusionando en el tipo al santo y al diablo. Grupo que deja aparcada las temáticas metaconcurseras, pero no las parodias cuarteteras, marca de la casa, introduciendo las coplas. Niña, en los balcones no se ponen banderas, se ponen las bombonas de butano. “Donde cuelgan serpentinas, donde suenan las saetas, balcones con sus vecinas que forman en un momento su pequeño parlamento… tienen desde hace algunos meses colgadas la banderita, de una patria que ni les va ni les viene… sólo saben de su gente, de su tierra, esos balcones no tienen ni rey ni patria ni leyes, porque son sólo de Cái”. Bastinaso. El tontito de las banderitas se hace el longui. Y al diario de Cádi le cae poco en el segundo pasodoble, y sus ciento cincuenta años “mintiendo a los gaditanos, ensuciando las manos, siempre pusiste la pluma mirando pa la derecha…cierras la imprenta en tu casa y echas a tus paisanos… olvidando tus raíces, tu bandera y a tu gente… y quítate ese apellido, tú eres un diario cualquiera”, pooommm. Duele. Le ha dolío al señor mongolo (de Mongolia), y sólo lee el Diezminutos. En la tanda de cupleses, otro año cantando el último día, mirando al sacabolas Enrique Miranda, y un reloj inteligente “que controla lo que hago… da quinientos datos y no da la hora el hijoputa”. Me dará igual dónde vaya, siempre que vaya contigo. Para rematar, un bello, simpático y animoso pupurrí con ganas de vivir, pero de vivir bieeeen… “que la vida son dos días… tenemos una vida solamente, pero si sabes vivirla será más que suficiente, vive la vida como si el última día fuera el día de mañana y no pierdas ni un segundo cuando juegues en la cama, no te guardes un te quiero, no lo dejes pa mañana, no te quedes con las ganas… la vida es hoy, la vida no es mañana… y disfruta de vivir en Cádi que es lo más parecío a vivir en el cielo”. El señor mongolo (de Mongolia) se está replanteando, ahorita, su vulgar existencia. DIARIO Bahía de Cádiz

(extracto de la crónica diaria de la 19ª clasificatoria del COAC 2018, AQUÍ)


FICHA DE LA AGRUPACIÓN

Comparsa: ‘Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos’
(‘Qué corgaera’ en 2017)
Localidad: Cádiz
Autoría Letra: Antonio Galán Obregón e Iván Romero Castellón
Autoría Música: Iván Romero Castellón y Antonio Galán Obregón
Dirección: Javier González Vázquez
Representante legal: Javier González Vázquez





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