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Las obras de urbanización y del edificio de Zona Base podrían estar en marcha a final de año: “queremos generar motivación, ser un estímulo”

Zona Base, promovido por la Zona Franca de Cádiz en el polígono exterior de la capital, sueña con ser una realidad en el último trimestre de 2022. Carquero Arquitectura ha presentado los detalles de este futuro centro de innovación que se viene vendiendo desde hace ya unos años, donde empresas de alto contenido tecnológico se podrán alojar en contenedores marítimos, ganando en rapidez para su fácil instalación y en sostenibilidad. El espacio “versátil y con una imagen novedosa”, articulará la conexión entre esta zona industrial y el resto de la ciudad.

Zona Base, promovido por la Zona Franca de Cádiz, sueña con ser una realidad en el último trimestre de 2022. Así se ha reiterado este jueves el delegado del Estado del Consorcio, Fran González, y uno de los arquitectos de Carquero Arquitectura, encargados de la redacción del proyecto, a la hora de desvelar los detalles de este futuro centro de innovación y alta tecnología que se viene vendiendo desde hace ya unos años en el recinto exterior, en la antigua parcela de Ibérica Aga; donde empresas de alto contenido tecnológico se podrán alojar en contenedores marítimos, ganando en rapidez para su fácil instalación y en sostenibilidad.

El proyecto quiere ser un centro “de referencia, un modelo a seguir en industria sostenible y una nueva forma de hacer y vivir el lugar de trabajo”, que desde el corazón de la zona industrial “se proyectará al resto de la ciudad”.

El arquitecto gaditano Carlos Quevedo ha concretado que Zona Base estará conformado por contenedores marítimos reciclados, “vinculados al mar y a la economía azul”; una iniciativa “amplia, compleja y original que iniciará la transformación de la zona industrial de Cádiz desde su corazón para su conexión futura con el resto del tejido productivo”, todo un concepto “absolutamente distinto a la industria tradicional”.

El concepto de “industria sostenible” de la futura Zona Base, visto desde un punto de vista global e integral, se resume por ejemplo en la utilización de contenedores reciclados, la apertura de las instalaciones a espacios verdes y áreas libres o la utilización de energía procedente de la cubierta fotovoltaica.

Otro punto fuerte es el cambio en la imagen que proyectará en la entrada de la ciudad. El edificio se convertirá en “un emblema y referente por su originalidad y estética, atrayente y reconocible con elementos que le dan un carácter único”. El propio efecto de los contenedores le imprime ya de por sí un carácter novedoso que se complementa con otros detalles como la versatilidad y la generosidad de zonas comunes. “Queremos atraer la mirada de la ciudad, generar motivación, ser un estímulo”, ha dicho el arquitecto.

La versatilidad es un concepto importante que emana del material utilizado y permite la transformación y adaptación de los espacios respondiendo a las necesidades de los usuarios a lo largo del tiempo. También se ha cuidado al máximo el confort, con un aislamiento acústico, el cuidado de la iluminación en torno a la luz natural y la utilización de elementos que causen un efecto socializador y fomenten las relaciones interpersonales, como zonas verdes, espacios lúdicos compartidos o cafetería.

La “generosidad” en zonas comunes forma parte del compromiso social que se han tenido en cuenta al diseñar los espacios. “El componente social nos ha llevado a que la disposición de las piezas no siga un criterio rígido, sino dinámico y muy analizado; hemos configurado zonas comunes y espacios bien comunicados para que las distintas empresas y usuarios mantengan la interrelación entre sí”.

El edificio proyectado tiene una superficie total útil de algo más de 1.648 metros cuadrados, a los que hay que añadir 1.382 m2 de terrazas y espacios libres y se compone de tres plantas en altura, además de la planta baja. La propia configuración “dinámica” del edificio “da muestra de la prioridad dada a los espacios libres, la apuesta por la sostenibilidad y la interconexión”.

Todas las plantas tienen terrazas y espacios libres y en la baja se incluye coworking, salas de formación, cafetería y aparcamiento de bicicletas, además de un aparcamiento en superficie en la misma parcela. En la planta primera se han previsto siete oficinas y trece en la segunda. La planta tercera se plantea con espacios para gestión, salas de reunión, dotacional y laboratorio tecnológico.

Recreación virtual del emblemático edificio de contenedores

“ESPERANZA DE FUTURO EN UN ESCENARIO DIFÍCIL”

Por su lado, el delegado del Estado de la Zona Franca de Cádiz ha agradecido el “gran trabajo” realizado por Carlos Quevedo y sus compañeros Carlos Peinado y Fernando Prieto, que forman el equipo de Carquero Arquitectura, y se ha mostrado satisfecho porque se está asistiendo “al inicio de un cambio importante en el modelo industrial de la ciudad”.

“Desde la Zona Franca hemos hecho una apuesta firme por el desarrollo y la reordenación del polígono, convencidos de que el futuro de la ciudad está vinculado a su desarrollo, dentro de los parámetros de sostenibilidad en los que estamos trabajando con el Ayuntamiento”, ha apuntado Fran González.

El delegado ha continuado destacando la idea, ratificada por el diseño del proyecto presentado, de que Incubazul-Zona Base se convierta en el “modelo a seguir, en el espejo en el que se pueda mirar todo el polígono exterior. Un modelo a seguir en todo su conjunto, tanto en lo que representa su innovador diseño como por el modelo económico que también representa, basado en el respeto al medioambiente y con criterios de sostenibilidad, en la línea de la Agenda 20-30 del Gobierno de España y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en el trabajo que estamos desarrollando con el Ayuntamiento tras el protocolo firmado en octubre”.

El socialista Fran González se ha mostrado ilusionado con el futuro industrial que dibuja Zona Base y su incubadora de economía azul subvencionada por fondos europeos (que ya funciona de modo transitorio en el recinto fiscal) y ha confirmado que este proyecto se construye con “esperanza de futuro en un escenario difícil” por la situación sanitaria, como “un espacio de oportunidad para el talento gaditano para atraer industria 4.0 y generar nuevas opciones en la ciudad”.

A FINALES DE AÑO, “LAS OBRAS A PLENO RENDIMIENTO”

Además, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes de la Zona Franca, el director técnico del Consorcio, Felipe Martínez, ha explicado cómo sigue la tramitación urbanística para el desarrollo de Zona Base, en el marco de la reordenación del polígono exterior.

Ya se ha cumplido una parte importante de la tramitación y se pretende agilizar al máximo la gestión en los trámites para que la incubadora de economía azul esté funcionando en el nuevo edificio de Zona Base en el último trimestre de 2022.

En abril está previsto sacar la Oferta Pública para el resto de suelo edificable de la Unidad de Ejecución UE-EX08 en donde se asentará Zona Base, y en julio podrían licitarse las obras del edificio. Será en septiembre cuando se esperan licitar las obras de urbanización y antes de que acabe el año pueden estar a pleno rendimiento las ejecuciones de ambas obras, la urbanización y el edificio.

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