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Las llaves de Valcárcel ‘pasan’ a la UCA

La Diputación aprobaba en septiembre ceder a la Universidad de Cádiz sus derechos sobre Valcárcel, edificio BIC en la capital abandonado a su suerte desde hace años y donde se proyectó un frustrado hotel de lujo. Se culminaba así una compleja operación a cuatro bandas que prácticamente se viene fraguando desde junio de 2015, y que ahora ha dado un paso más: se ha firmado el convenio que regula esa cesión del edificio y, simbólicamente, Irene García ha entregado las llaves a Eduardo González Mazo. A partir de ahora la UCA tiene un plazo máximo de cinco años para convertir Valcárcel en Facultad de Ciencias de la Educación, para lo que necesitará que la Junta ponga el dinero y que el Ayuntamiento termine de ceder el Campo de las Balas.

La Diputación de Cádiz aprobaba en su pleno de septiembre, y pese al PP, ceder formalmente a la Universidad de Cádiz sus derechos sobre Valcárcel, edificio protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) en la capital abandonado a su suerte desde hace años y donde una empresa proyectó un frustrado hotel de lujo, y con ese objetivo se lo compró a la propia institución provincial en 2003. Se culminaba así una compleja operación a cuatro bandas (entre la Diputación, Zaragoza Urbana, Ayuntamiento y UCA) que prácticamente se viene fraguando desde junio de 2015, y que este martes 19 de diciembre ha dado un paso más: se ha firmado el convenio que regula esa cesión del edificio y, simbólicamente, Irene García ha entregado las llaves de Valcárcel a Eduardo González Mazo.

Con esta rúbrica, la Universidad asume la rehabilitación de Valcárcel y su conversión en Facultad de Ciencias de la Educación en un plazo máximo de cinco años; facultad que hoy día se encuentra en el campus de Puerto Real, localidad en la que se rechaza este traslado.

El histórico edificio fue adquirido por la Compañía Inmobiliaria y de Inversiones (Zaragoza Urbana) en junio de 2003. Esta sociedad fue la adjudicataria del contrato de enajenación promovido por la Diputación, con el ánimo de abrir un hotel de lujo en dicho inmueble “como medio para asegurar nuevos usos y revitalizar los barrios circundantes”. La intervención se topó con la crisis-estafa y no prosperó, y deparó una situación de encallamiento, que ha durado 14 años. De hecho, durante meses en 2011 la finca fue ocupada por diversos colectivos sociales –dentro del llamado colectivo Valcárcel Recuperado- para denunciar su abandono y recuperar la misma para los vecinos mediante la autogestión, dotándola de múltiples actividades y usos.

El desbloqueo, ya con Irene García como presidenta de la Diputación, se empezó a concretar en noviembre de 2016 cuando la institución provincial y Zaragoza Urbana pactaron la liquidación del acuerdo de 2003, criticado, como no, por la derecha.

Un pacto refrendado por el pleno de la Corporación provincial por el que ambas partes constituyeron un régimen de copropiedad proindiviso conforme a las siguientes directrices: la Diputación mantiene un 73,5% de las fincas afectadas, que son las que cede ahora formalmente a la UCA (11.423 metros cuadrados) y casi un 65% de las unidades de aprovechamiento; mientras que Zaragoza Urbana preserva una parcela de 4.117 m2 con la previsión de construir un hotel de nueva planta más modesto que el planteado originalmente, de cuatro estrellas y 126 habitaciones (en la parcela anexa a Valcárcel, donde además se proyecta un parking subterráneo de 360 plazas de aparcamiento público y otras 100 privadas, así como 2.285 m2 de zona comercial).

Entre el nuevo inmueble y el edificio Valcárcel se creará una calle peatonal además de abrirse un espacio público ante la fachada principal frente a la playa de La Caleta.

Diputación y dicha empresa privada han promovido un sistema de actuación por compensación ante el Ayuntamiento de Cádiz, además de solicitar la aprobación del proyecto de reparcelación y el estudio de detalle sobre la Unidad de Ejecución UE-CA-02- Valcárcel.

La Universidad de Cádiz ha llegado al acto de cesión de este emblemático edificio con el aval de la Junta de Facultad de Ciencias de la Educación que en octubre de 2013 aprobó iniciar las negociaciones relacionadas con el traslado a Cádiz del centro y, también, con la aprobación y respaldo del Consejo de Gobierno y del Consejo Social de la UCA que, en sesiones celebradas el 13 y el 24 de noviembre, respectivamente, ratificaron la aceptación de la cesión del condominio sobre el edificio histórico de Valcárcel. Ciencias de la Educación tiene su sede en el Río San Pedro desde 1985, y los estudios de Magisterio están presentes en la ciudad de Cádiz desde 1857.

Asimismo, esta cesión de Valcárcel cuenta con “significativos precedentes” en la misma zona de la ciudad de Cádiz. La Diputación ya cedió en su momento a la UCA otros dos edificios patrimoniales en el mismo entorno, que hoy son sede de la Facultad de Ciencias del Trabajo (antigua Fábrica de la Moneda) y de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (antiguo Hospital de Mora).

“FIN A UN CONFLICTO ESTÉRIL Y ABSURDO”

Durante la firma del convenio, la presidenta de la Diputación, Irene García, ha valorado el acuerdo suscrito con la Universidad “que pone fin a un conflicto estéril y absurdo, que evidenciaba ante los ciudadanos que las instituciones no éramos capaces de resolver problemas”. La alianza Diputación-UCA permite “reconocer el trabajo conjunto de dos instituciones públicas que no se pueden entender por separado”.

La socialista reconoce en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que “la Universidad nos lo ha puesto muy fácil para alcanzar iniciativas muy positivas para la provincia y la ciudad”. Con el acuerdo “se resuelve un litigio, se recupera un patrimonio ciudadano que estaba en decadencia y se liga a un revulsivo como es la actividad universitaria”. García considera que se ponen nuevas bases de fomento económico y creación de empleo, si bien también ha indicado que “estaremos vigilantes ante los compromisos que aún se deben cumplir por parte de otras instituciones”.

Por su lado, el rector de la UCA, Eduardo González Mazo, ha precisado dos claves que condicionarán la evolución positiva de esta operación. El Ayuntamiento de Cádiz tendrá que resolver el expediente de cesión del Campo de las Balas, donde se contempla la localización de las instalaciones deportivas que requiere la Facultad de Ciencias de la Educación –y que el actual Gobierno municipal propuso, sin éxito, que fueran construidas en la parcela anexa a Valcárcel, mientras el nuevo hotel proyectado se levantara en el Campo de las Balas- El otro factor esencial es la financiación: una cobertura económica que debe asumir, en función de sus competencias, la Junta de Andalucía. Los pronunciamientos públicos, desde las instituciones autonómica y municipal, “han sido favorables”.

Para González Mazo, que ha agradecido a todas las personas de la Diputación y de la UCA que han trabajado “con rigor y responsabilidad” para llegar a este acto de cesión formal de Valcárcel, “hoy damos un paso histórico que demuestra el entendimiento, la colaboración, la lealtad y la sinergia entre instituciones cuando comparten planteamientos y trabajan en un único objetivo: que todas nuestras acciones en común se pongan al servicio de la ciudadanía y reviertan en beneficio para la sociedad”.

“LA UNIVERSIDAD NO ES DE LOS UNIVERSITARIOS, ES DE LA CIUDADANÍA”

En opinión de rector de la UCA, “la universidad no es de los universitarios, es de la ciudadanía. Los servidores públicos que formamos la plantilla de la institución nos afanamos para rendir cuentas a la sociedad a la que servimos. Somos responsables de la formación superior de los ciudadanos, pero también tenemos un compromiso con el desarrollo territorial y la conservación y el mantenimiento del patrimonio de las ciudades donde estamos presentes”, ha subrayado.

Al mismo tiempo, ha recalcado que la reubicación de Ciencias de la Educación en Valcárcel permitirá “homogeneizar las titulaciones impartidas en el campus de Cádiz, solucionar los problemas del edificio actual en cuanto a falta de espacio e instalaciones obsoletas y dar respuesta a la reivindicación histórica de la comunidad universitaria de este centro de volver a la capital, a la vez que posibilitará recuperar para la ciudadanía el uso público de un edificio emblemático por su valor histórico y patrimonial”.

Finalmente, González Mazo ha asegurado que desde la UCA se van a seguir concitando “todas las voluntades y sinergias para hacer social, patrimonial, universitaria y financieramente sostenible el proyecto de conversión de un edificio histórico en situación de abandono en un centro académico con una comunidad universitaria (entre personal de administración y servicios, docentes, investigadores y alumnado) cercana a las 3.000 personas, en donde se imparten en la actualidad cuatro grados y seis másteres oficiales”.

Junto a Irene García han comparecido en la adopción del acuerdo el diputado provincial Fran González y la diputada de Igualdad, Juventud y Educación, Isabel Moya, así como el director del área de Desarrollo, Innovación y Cooperación Local, Manuel Luna y el responsable de la Asesoría Jurídica, Alfonso Gallego. Junto al rector han asistido los vicerrectores de Ordenación Académica y Personal y de Infraestructuras y Patrimonio de la Universidad de Cádiz, Carlos Moreno y José María Mariscal, la secretaria General de la UCA, Francisca Fuentes y el decano de la Facultad de Ciencias de la Educación, José María García Sedeño, acompañado por parte de su equipo decanal y de la directora General de Relaciones Institucionales de la UCA, Mariam Blandino.

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