DIARIO Bahía de Cádiz
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Ambiente descafeinado en casi diez horas con gran nivel


LA GRAN FINAL DEL COAC 2006. Todo lo que empieza tiene un final. Hasta este eterno Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas 2006 que arrancó el pasado 30 de enero. El niño ha dao hasta el estirón. Un final que no es un final cualquiera, es una Gran Final, que comenzó a eso de las 22 horas del 24 de febrero y terminó al alba. Una última jornada de fiesta coplera, con un escenario adornado floralmente, con plantas de plástico, eso sí –¡qué le gusta a la alcalda una maceta!-; la Cadena Ser y Punto Radio compartiendo palco –o sea, Carlos Alarcón y Manolo Camacho, se rejuntan de nuevo-; Radio Marca con Monchi de mediocampista en el foso de los canalla –y yo sin enterarme que había furbol-; Canalsú emitiendo en diresto; y palco municipá hasta arriba, con la Teo disfrazá de algo, y Bablé –presentadó de sala-, disfrazado con pajarita.

Gran Final en cuatro peaso de actos, a los que no están invitados ni la comparsa de Barbate –no me olvido que pudo dar un pelotaso-, ni la de los argentinos de Córdoba, que dieron el tangaso. En el buen sentido, pibe. De tango. Pero no cabemos todos. Hoy se ven inclusos menos colaos. Jeje, qué bueno. Shiiii, que se abren el telón…

PRIMER ACTO: LAS 22.05 HORAS

Una pesha de comediantes inunda los primeros minutos de esta Finá, con una presentación festivalera que traspasa al patio de butacas. La comedia lleva un tango defendiendo el propio tango, uno que no se vende, que no le importa vivir solo en Carnavá; y las bellezas de Andalucía, que hasta la Torre de Pisa se endereza con la voz de Carloscano. Contentando a Canalsú. En los cupleses, la familia Real, menos real, eso sí, que una real; y a los tonos movileros que llevan los politiquillos: Zapatero la musiquilla de la abeja Maya, y de regalo, Otegui ca… peón. La comedia dentro de la propia comedia llega a su punto memorable en un popurrí en el que Cádi repasa sus tres mil años de guiñoles, y Teófila saluda al final. El público se calienta, y aprovecha pa empezá con lo de que “bote el gafa”, y el gafa, se mosquea, que se llama Eduardo, Eduardo Bablé. Y del teatro pasamos directamente al quirófano del Yuyu. Un Subiela impostor, con la pata escayolá, en este caso de Templario. La primera tirita, con transplantes de cara, aunque hay algunos a los que no les hace falta, que la tienen de cemento. Risas flojas, que suben de nivé entre coplas. Pero eso no cuenta, jurao. La siguiente intervención la tengo repe, eso de los mecánicos de Fernandoalonso, que si fueran españoles, el asturiano perdía hasta aceite. En los cuplés, les cogen con la mano en el ano de un paciente en un atraco, y manosarribas, se ven como maricarmenysusmuñecos; y esos problemas con los tatuajes entre embarazadas, que los niños chupan más tinta que los chocos. Yo soy del SAS, me gusta dormí en las guardias. Si tú lo dices. El Falla sigue ardiendo, con olas que más que refrescar, encienden un gran ambiente. Y ambiente, en el andamio de la cuadrilla, pa lo que quieras mandá. Si no bota el gafa, que bote Subiela, ole. Un ladrillo bien puesto, aunque repe, por ese niño discapacitado, pero iguá que el resto. Y medio muro levantao con esa madre que lleva tó pa´lante, su trabajo, la casa, la comida, los niños… Otra más. Alicatando cupleses al propio Subiela que va a recogé el antifaz de oro en silla de ruedas, pero con moldurita en la escayola, que es un posturita, y al cambio de tabaco por lombrices como anacondas. Estribillo, música y voces, grande como un bloque de hormigón de 24 toneladas. Muchos quilates en el popurrí, y poco cemento. Cádi, con más trabajo de lo que dicen. Y el acto se interrumpe por la entrega de los antifaces de oro, a Subiela, Ripoll, Tomás Lillo y al Bustelo, “y tú qué hace ahí, no te iba í…”. Puntaso de sus compañeros del Jurao, y la alcalda por los suelos buscando el pin de Subiela. Y de protocolos al ring más cuartetero. Existen peleas más allá de la Punta. Casius Cay contra el Bicho de Benalup, en una actualización de la parodia de clasificatorias. Cubatas y microondas, todo incluido. Y cupleses, ni uno, ni dos. Tres. No veash la sequía que hay, que seguro que llueve en carnavales –po sí-; el de la fecundación in vitro, que no es otra cosa que hacer el pimpampum encima de la vitro; y a los delanteros del Cádi, no se sabe si sirven pal furbol europeo o sólo de cashondeo. A la Teo le cae poco, y el florero, medio destrosao. Desparpajo mezclado con alcohol. En este caso sale una buena combinación. Vamos a mové las piernas…

SEGUNDO ACTO: LAS 0.47 HORAS

Arranca el segundo acto de esta Finá tras el primer bocata de tortilla, con un ambiente furbolero en la plaza de Fragela. Los yesterdais internacionales brotan en Carnavá, como las margaritas en primavera. Regados de ron ron ron, mi botella de ron. El turno es para una batalla encerrada en el parque Genovés, con una nueva defensa de esos tangos de Cádi, en los que dicen que hay un duende. En otro tango sale a relucir la diferencia entre catalanes y andaluces, y los segundos no salen mu bien parados. Cuplés a la preñadas que afloran de la cascada del parque –y se cuelan representantes del coro del Valdés por las tablas-; y otro al mondongo de Etoo que cuando vino al Carranza y se metió en el vestuario hizo él solo el soterramiento de ono. Por momentos se escusha más el follón que hay en los aledaños del Teatro, que el popurrí de la tropa más grave que conozco. Desfilando, que se abre el garaje del Libi/Manolito Santandé, el movimiento del 36. Apesta a incienso desde hace horas. La semanasanta se adelanta aprovechando una mudanza, o al revés. Lo mismo es. Esta otra cuadrilla, de cargadores, deja claro que se ríen de ellos na má, y que hacen el tonto en carnavales y el loco en la semanadepasión. Por otro lado, lamentan a los derrotistas de internet, que detrás del anonimato de los foros al parecer han crucificao a este grupo, que las coplas de carnavá, son coplas de la libertad, y no habrá internet que las calle. Eso es lo que sospecho que dicen. Los cuplés, el buenísimo a la alcaldesa, que no hay ná en Cádi que no haya sido impulsado por ella, que hizo hasta la mezcla del cemento del Carranza, y otro al Papa que como nos deje sin limbo “cómo caraho me hago los shawi”. Emm. Yo creo, yo creo, yo creo…, yo creo en el cashondeo. A la peña le ha gustao el estribillo. Mecidos y hosquillasos. Una chirigota a la que no le queda otra que cargá con to la porquería de febrero. (y me murmuran que han sido descalificados por cantar trece tíos, no serán capaces… Seguiremos atento a la jugada). De cargadores de pasos, a cargadores de verdades, de las que debieran hacer cavilar. Desenmascarando esta maldita y decadente sociedad, los parias del Aragón. Con dos pasodobles originales: una oda a la guitarra, esa que le ha acompañado siempre. Y otro de los antológicos, para estos tiempos malos para los revolucionarios, en los que la voz de los carnavaleros se ha quedado muda de compromisos, y no habla de más allá que de las tibias aguas de la Caleta. No será por ellos mismos. Que se cuele el Subiela con su cuadrilla y les arregle el forillo, un poco en ruinas, o si no se infiltra el Lulu a multarles y meterles al Love por el culito. Curiosos cupleses. El popurrí, merece la pena. Yo me lo conozco ya mejón que la palma de mi mano. Circulen, enga, vamos vamos, circulen. Entra los agentes de la benemérita más cashondos del momento, aunque aguafiestas. Pasodoble repe dignificando el cuerpo de la guardiaciví, que ellos están ahí en la carretera no para multar, sino para evitar en el camino a los babosos borrashos. Que también tienen familia. En la segunda letra hablan de una gitana que les ha cuidado. En los cuplés, la alcaldesa casi un pollo con gripe, y en un accidente con un negro implicado. El collarín del botiquín sirvió para aquello de más abajo. Hace 25 años de lo de Tejero, otro pal antifaz de oro. Jeje. Si como comentan, el Jurao se guía por lo del aplausómetro, el Sheriff es primer premio, por ahora. Y se baja el telón del segundo acto. Me piro pa la calle que me advierten que los yesterdais la están liando.

TERCER ACTO: LAS 3.17 HORAS

Ojú, acaba el nuevo descansito y se confirma la jugarreta, la chirigota de “El movimiento del 36” está descalificada por cantar 13 componentes (lo máximo en esta modalidad es 12) en la presentación. Y nos preguntamos por asquí en el foso de los plumillas y colaos varios: ¿por qué no ha habido telonaso como a la comparsa de Sevilla? Einnn? Ya les están dando retorcimientos al tema, y apuntan que puede ser cuestión de marketin, que es mejón lía la pajarraca que un tercer o cuarto premio. Yo les daba el primero. Como a todos, es que está noshe estoy generoso. Fíjate que estoy regalando caramelos. En fin, no los pago yo. Dará que hablar un ratillo. Entretanto filosofeo, y con una plaza de Fragela que parece una feria, ¿de Sevilla?, donde lo que interesa es el alcohol y sucedáneos y para nada las coplas, arranca el tercer acto, enseñando er-culito, y a Herculito, su ciudad. El rollo del feminismo, sobrevuela el primer tango, que no es sino otra forma de egoísmo, que a ver si entendemos de una vez, “que dios nos hizo iguales pero distintos”. En el segundo, letra al sábado de carnavá al laíto de la Giralda, sobre una plaza de Sevilla que desata las envidias de los catetos del carnavá. Critican la ceguera de los que tachan de to a los que se van a cantarle a los lunares, mi arma. El Monchi, ahí al lao con el micro de radiomarca, flipando. Si tú eres de La Isla, campeón. Un cuplé con gas natural y del que sale de ahí atrás, con pelusa hacia los catalanes, puntualizaría yo; y otro con la circunstancias de los puntasos que les pueden dar este febrero tantas chirigotas sexuadas, sólo al Sheriff le pueden iinn iinn iinnn. Estamos viviendo una noshe de ensalada entre agrupaciones. Tú te paseas por la mía y yo por la tuya. Suena solemne ese pupurrí hercúleo. Y prosigue la Finalísima, haciendo historia, entran los miopes de Sevilla, la primera vez que una agrupación mi arma se cuela en la Finá, esto es pa verlo. Ahora dirán que por este comentario ya me estoy metiendo con los shavales. Demasiadas veces vemos lo que queremos… A lo que iba, un primer pasodoble a los yankis, “regalaste una guerra sin pies ni cabezas y el tiempo al final te ha delatado”. Y un segundo populista, en el que cuentan que Cádi es la cuna de la libertad y lo ha demostrado pasando a unos sevillanos a la finá… “me faltan renglones para agradecerte”. Buena letra, que logra el efecto deseado, que medio teatro se ponga de pie. Un cuplé a un perro flojeras que tienen que le tiras la pelota y se hace el cojo; el otro, no se lo van a creer, pero ya no me acuerdo. Es que con el ritmillo del baile del miope se me va… El Falla acaba levantado. Estoy desconcertado. Y no es por el alcohol. Creo. Vamos a dejar las cegueras y subimos a la Bella Escondida, al liquindoi. Hiriendo en el primer pasodoble, contando las verdades del Carnavá en la calle, mierdas y borrachos, excusados por ir disfrazados. Y la culpa es de los que se sientan en el palco de ahí enfrente. El municipá, que curiosamente, ahorita esta vacío. Las cosas. Con el Ayuntamiento de Cádi, sí. La segunda letra, a la música, a Cádi como un reino de la música, donde no hacen falta instrumentos, que suena al vaivén de las olas. Cómo suenan estos niños… El Tejero en la chirigota del Sheriff, y el Subiela fichando por el Cádi pa que ganemos aunque sea un partido de liga, en los cupleses. Loco, loco es el levante… Y nos levantamos que entra el taller de costura del Selu, cosiendo pa la calle. Remachando un pasodoble repe con rencor hacia la gente en general, la misma que te dice una cosa por delante y te la clava por detrás, pero a ellos no les gusta hablá de naide. Aunque en el segundo pasodoble hablan de Farruquito, y la injusticia de la Justicia, desde ese punto particular de este particulá chirigotero. Cupleses a las obras del Carranza y a esa peaso de tele en la que salen negros con peaso de pulgadas. Popurrí con marca de la casa y ese poli poniendo multitas, y ellos cogiendo los bajos. Primeros cabezasos entre el público. Y tercer receso.

CUARTO Y ÚLTIMO ACTO: LAS 5.34 HORAS

De vuelta, los ritmos cubanos nos esperan, la conga más santiaguera desde El Cañón. Primer tango al mismo proceso creativo del tanguillo, metiendo las segundas, los bajos, los tenores y la cuerda de música. Original. En el segundo, como que le contestan al tango del coro de Julio Pardo, que ellos irán a cantá a Sevilla, pero cuando acabe el carnavá, que estás fiestas es pa quedarse y cantarle a Cádi. Muy bueno también. Intentando despertar a un Falla más o menos gélido y bostezante. Cupleses a la Massiel en la boda de Farruquito, y a las herencias de la niña de los principitos, y del Marichalá, también tiene un aire. Aires cubanos y gaditanos en ese popurrí con mucha percusión. Asín se llama, creo. Yo es que en el tema musical, me quedé en la flauta. Cuidao, que la caldera ya está en marcha, y Bablé cada presentación, más quemao con el gallineto, que me parece que no presenta más el Concurso en su vía. El fuego de Quiñones enciende algo el ambiente. Un mendigo, en el primer pasodoble, no tiene de ná de lo que tú tienes, pero tienen de tó. Buena letra con Cádi como un hospitalario chalecito. El segundo es un no te vayas de aquí, que Vaporcito “te van a echar de tu Bahía, quién lo diría”. Es fácil decirlo, pero quién paga tener un monumento flotante, ein? Cuplé al deseado ateismo de los niños, que vestirlos de penitentes sale mu caro; y al Ikea de Jerez, con los jerezanos en la segunda planta y los de Cádi, en la primera. En llamas vivas, en llamas vivas… Vamos a echarle a este fuego un poco de compás, ai lere. Otro popurrí de categoría, mejón cantado. Cantando y bailando vienen los flamencos naufragaos de camino a Japón. Los Robinsones de la Isla, que convierten al Falla en su salvavidas, en un metafórico primer pasodoble. El segundo, repe, recordando el 23-F de hace 25 años, cuando en Cádi el golpe de Estado fue respondido a golpe de grasias, “no nos callaron los militares que aquí sabemos de libertades”. Uno de los cuplés al helicotéraso del Rajoy, que ya el Curroromero hubiera querido que lo sacarán asín alguna vez de la plaza. Intentan animar al público, pero, difíci papeleta. Los de la playa, qué… de vacaciones… po a disfrutá. Y alcanzamos, sí, el último trance de este casi mes recluido entre estas cuatro paredes, la quintaesencia de Cádi, del Carnavá. Saliéndose del pellejo en una presentación por ti. La gran noshe de la Finá aparece en un primer pasodoble donde con la tele en diresto “sentimos vergüenza de cantarle a nuestra tierra no vaya a ser que afuera no nos entiendan… y yo le canto a Cádi, eso es lo que hay”, y a Sevilla pa mi que no van. En el segundo, queda clarito que no hay más quintaesencia, que la tierra mía. No hay más tutía. Un primer cuplés sorprendente, cocinado hace cinco minutos, abordando la descalificación de la mudanza del Libi, malo y cantado asín asín, pero con frescura; el segundo al cadista Mirosajevis o como se diga… Mortadelo. El primer cuplé ha llegado a un público que se despereza. Y quién le puso a la libertad Cái. Ese buen pupurrí pasa, con alguno mordiéndose las uñas, y otros poniéndose el pijamita.

Las 7.32 horas. Se acabó. Ya, refinitivamente. Y estamos vivos. Después de 24 días y una Finá de unas 10 horas, se acabó. Sniff. Sólo queda el fallo del Jurao, pero eso es otra historia, otra noticia. Por mi parte, no me pueden negar que he estado bastante comedido esta noshe. No me he metío en mushos charcos. Y en los que he chapoteao,  hoy y durante todas estas crónicas y sus pamplinas de la plaza Mina, sólo me queda reconocer mi ignorancia carnavalera –sólo soy un aficionado más-, y pedir las pertinentes disculpas. Añadiendo que todo esto tiene un contexto distendido que es el propio Carnavá. Gracias por su atención, que según cuentan las estadísticas, ha sido demasiada. Ahora comienza la calle. El que la quiera, pa él. Y que se lleve el paraguas que parece que viene una nube. Ha sido un placer inhumano, que nos cuesta musho trabajo, dinero, y la salud, pero merece la pena. Un placer. Son las contradicciones del Carnavá. Ya queda menos para el próximo Concurso… ¡Hasta pronto!


LOS PREMIOS

Menos de un cuarto de hora tardó el Jurado Oficial en hacer público su último fallo, a las 7.46 de la mañana, tras la Gran Final. Un último veredicto que, teniendo en cuenta el nivel de las agrupaciones clasificadas en esta última fase, no tiene mucho que discutir, pero sí algunas curiosidades. Y claro, todo es cuestión de gustos.

Los primeros premios en cada una de las modalidades estaban bastante claros, visto el desarrollo del Concurso. En chirigotas triunfó el Sheriff con “Los aguafiestas”, y logrando más de mil puntos en el global; en comparsa el primer premio fue para Quiñones y “La Caldera”, con 977 puntos; en coros para el de Nandi Migueles, el de los niños, “Comediantes”, con 983 puntos; y en cuarteto para el único que quedaba, “Un cuarteto con gancho”, con 183 puntos.

Resalta, según el veredicto al que tuvo acceso DIARIO Bahía de Cádiz, que la segunda comparsa, “La cuadrilla”, se queda a un solo punto de Quiñones, lo que denota lo ajustado y complicado de la decisión. Le siguen “La Bella Escondida”, con 944 puntos; el cuarto premio para “Los Parias”, con 917; y el accésit para Antonio Martín y “La quintaesencia”. En esta modalidad, lo que está claro, es que si realmente este Concurso fuera un certamen de repertorios, el grupo de Juan Carlos Aragón debería haber quedado mucho más arriba.

En chirigotas, donde “El movimiento del 36”, del Libi y Manolito Santander, fue descalificada por cantar 13 componentes en la presentación –aunque en esta ocasión no hubo telonazo-, el segundo premio fue para el Yuyu, con “Los que no paran de rajar”; el tercero, para los sevillanos de “¡Esto es pa verlo!”; y a un solo punto “Robinsón de la Isla”. Cierra la modalidad la chirigota del Selu, “Los que cosen pa la calle”.

En coros, Nandi Migueles le sacó más de 30 puntos de diferencia a Julio Pardo, segundo con “Enseñando Er-culito”. Luego quedaron “La conga santiaguera”, y cuarto clasificado “La tropa del parque”.

Y finalmente en cuartetos, no había mucha discusión, tras su gran pase también en la Finalísima, “Un cuarteto con gancho” se hizo merecedor del primer premio, con 183 puntos.

Lo anecdótico del fallo es que si se hizo público a las ocho menos cuarto, las puntuaciones no se entregaron a la prensa hasta casi media hora después, rato en el que el Jurado estuvo reunido. Una situación que a alguno hace sospechar de reajustes y maquillajes…

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