La evolución favorable del caudal del río Guadalete, estabilizado y en descenso durante la jornada del viernes (ha llegado a alcanzar un nivel de 6,22 metros, hasta 4 por encima de su cauce), permitió por la tarde a la Junta de Andalucía (desde la dirección de la emergencia) levantar la prohibición de acceso a sus casas para la mayoría de los núcleos rurales desalojados el jueves por la crecida del río.
Se tratan de unos 500 residentes de La Corta, El Portal, El Portalillo, La Ina, Lomopardo y la zona alta de Las Pachecas. Sólo se mantiene la prohibición para un centenar de vecinos en La Greduela, Los Cejos del Inglés y parte de Las Pachecas debido a que las zonas en las que se ubican están aún anegadas.
El alivio que ha supuesto el desembalse de la presa de Bornos junto con la ausencia de lluvias durante el viernes y este mismo sábado ha permitido que el caudal del Guadalete esté en descenso y que el riesgo para la población haya disminuido “de forma considerable”.
No obstante, desde la dirección de la emergencia se ha instado a los vecinos a extremar la precaución porque si se cumplen las previsiones meteorológicas para los próximos días, “la situación podría volver a repetirse”.
Es por ello que se va a mantener un seguimiento de los niveles de los afluentes y de la seguridad en los puntos poblacionales que se han visto más afectados, se subraya en la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz desde la Junta.
Por su lado, el Ayuntamiento de Jerez ya ha avanzado que pedirá al Gobierno de España la declaración de zona catastrófica (zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil); esta petición se realizará, tras acuerdo plenario, para todo el término municipal, tanto urbano como rural, y una vez que se haga una valoración de los daños.












