Dos meses después de la aprobación provisional, el Ayuntamiento de Jerez, en el pleno ordinario de agosto, y tras desestimarse todas las alegaciones presentadas, ha dado visto bueno definitivo sin unanimidad a su presupuesto para 2025, que entrará en vigor una vez que se publique en los próximos días en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). Unas cuentas que reemplazarán a las actuales, las prorrogadas de 2022.
No hay que olvidar que este consistorio gaditano, uno de los más endeudados del Estado español, en la práctica está intervenido desde Madrid, y antes de la tramitación del demorado presupuesto ha tenido que pelearlo ante el Ministerio de Hacienda.
Sobre el papel, prevé unos ingresos de 275,5 millones de euros y unos gastos en 271 millones. Aunque si se tienen en cuenta además las empresas y entes municipales (el presupuesto consolidado), los ingresos rondan los 300 millones y los gastos los 296.
“Han sido muchos meses de negociación, pero al final ha merecido la pena porque por fin, tras tres años sin presupuesto, Jerez tiene presupuesto y eso es lo que nos permite encaminar o encadenar ya una senda de normalidad económica. Así que muchísimas gracias a todos los que lo han hecho posible”, remarcaba la alcaldesa María José García-Pelayo durante el pleno, incidiendo en su agradecimiento al Ministerio de Hacienda, con la socialista María Jesús Montero al frente, “por su colaboración para sacarlos adelante”.
DESESTIMADAS LAS ALEGACIONES
A la aprobación inicial del documento, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, se registraron alegaciones del Observatorio Ciudadano Municipal, UGT, PSOE y Vox. Todas fueron presentadas dentro del plazo legal, y admitidas. “No obstante, procede la desestimación de las mismas en tanto en cuanto no se fundamentan en ninguno de los motivos tratados en el artículo 170.2 de la ley de Haciendas Locales”, a decir del concejal de Economía y Hacienda, Francisco Delgado.
Además, durante el debate, este edil del PP contestaba a algunos de los argumentos esgrimidos por la oposición para no apoyar estas cuentas municipales proyectadas en solitario por la derecha. Por ejemplo, al PSOE le rebatía su crítica sobre la importancia de aprobar el presupuesto “en tiempo y forma, conforme a los compromisos del ejercicio”, aunque cuando los socialistas estuvieron en el gobierno local entre 2015 y 2023, como ahora, también se incumplió sistemáticamente.
En cuanto a los gastos de personal y los gastos de bienes y servicios corrientes, Delgado reseñaba que el informe ministerial “no ha dado indicación vinculante relativa al ajuste de esos gastos de funcionamiento y ha aceptado los razonamientos y los informes presentados”. Igualmente, ha cuestionado la fórmula utilizada por los socialistas para calcular el aumento del 28% en la masa salarial.
Por alusiones, intervino también el Interventor municipal, remarcando que el expediente cuenta con el informe preceptivo de Intervención y que el Ministerio de Hacienda emitió un informe adicional y posterior, aprobando favorablemente el presupuesto y que tampoco se exigió reducción proporcional de los capítulos 1 (personal) ó 2 (gastos de funcionamiento), a diferencia de años anteriores.
“UNOS PRESUPUESTOS QUE REFUERZAN LOS SERVICIOS PÚBLICOS”
Desde el Gobierno local del PP se presume de un presupuesto 2025 con “unos ingresos históricos y el aumento de las partidas destinadas a servicios públicos y atención social”.
Con respecto a las cuentas de 2022, elaboradas por el anterior gobierno municipal socialista, la media de aumento de las partidas de servicios públicos “supone un 47%”, en la teoría, y gracias básicamente a los ingresos procedentes del Estado (como ocurre en general con todas las administraciones públicas).
En concreto, se detalla desde el Ayuntamiento, “ha aumentado la partida para mantenimiento de colegios un 29,9%, un 8,6% en limpieza viaria, un 46,1% en el servicio de recogida de basuras, un 32,7% en seguridad vial o un 38,3% en reparación y mantenimiento de calles”.
Como es lógico, sobre el papel estas cuentas municipales cumplen con la estabilidad presupuestaria, con la regla de gasto y con la nivelación presupuestaria exigida por Hacienda, “lo que facilitará disponer de remanente de tesorería al cierre del ejercicio para reducir las OPAs, recortar el pago medio a proveedores y mejorar el pago de la deuda”, se sentencia.