La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en Jerez especializada en el cultivo acelerado, manipulación y procesado de grandes cantidades de marihuana transgénica y sus derivados.
Se ha llevado a cabo la identificación y detención de los diez integrantes de la trama, de los que cinco han ingresado en prisión por orden judicial, y se han intervenido más de 59 kilos de marihuana preparada para su introducción en el mercado junto con 445 plantas de cannabis sátiva de gran tamaño.
La investigación policial logró identificar a los miembros que componían el grupo, todos varones, así como las funciones y los roles que ejercían dentro de la organización, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Las pesquisas evidenciaron que centraban sus actividades en el barrio de Federico Mayo en el distrito sur, caracterizado por edificaciones de casas bajas de vecinos colindantes unas con otras, donde estaban utilizando dos de estos inmuebles para llevar a cabo sus fines.
Ambas fincas, en las calles Panes y Conde Mirasol, habían sido totalmente transformadas, habilitando todas y cada una de sus estancias en zonas de cultivo acelerado, secado, procesado y manipulado de la droga, con importantes instalaciones de iluminación, climatización, aire acondicionado y secado que mantenían funcionando las 24 horas del día, “generando unos fuertes olores y emanaciones irritantes, así como y ruidos constantes e ininterrumpidos que afectaban a la salud diaria e impedían el descanso de los vecinos de la zona”.
DOS CASAS TRANSFORMADAS CON CONSUMOS INDUSTRIALES DE LUZ
Igualmente se constató que las instalaciones de ambas casas se surtían de electricidad de forma ilegal; los estudios llevados a cabo junto con los técnicos de las empresas suministradoras han desvelado que, en estos domicilios se cuadruplicaba y quintuplicaba respectivamente la potencia media demandada por una vivienda tipo de esos tamaños, generando “consumos de índole industrial” a través de enganches irregulares a los cuadros de potencia del barrio.
A lo que se añade que estos “no están preparados para estas demandas, lo que supone un riesgo cierto de producir incendios por sobrecarga que hubieran podido afectar en gran medida al resto de residentes”, alertan desde la Policía.
Ambas entradas y registro se llevaron a cabo de forma simultánea el pasado 10 de marzo, realizándose al mismo tiempo las diez detenciones de estos individuos, acusados de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
Además de toda la droga, se intervino un vehículo turismo de alta gama y una motocicleta, junto con gran cantidad de instalaciones eléctricas.
Todos los detenidos han pasado a disposición de la Autoridad Judicial y el Ministerio Fiscal competente, decretando prisión provisional sin fianza para los cinco cabecillas y libertad con cargos y medidas cautelares para el resto.
Esta operación se enmarca en el “esfuerzo constante” que dice mantener la Policía Nacional en la lucha contra el tráfico de droga y las plantaciones interiores de marihuana en la ciudad, “que generan pérdida de calidad de vida y riesgos añadidos para el resto de vecinos”.












