Movimiento Sumar (que, dentro de una coalición de diferentes partidos, entre ellos IU, cogobierna en España junto al PSOE) ha constituido una nueva coordinadora provincial en Cádiz, con el objetivo de abrir una nueva etapa política “basada en la participación, la escucha activa y la conexión con las realidades sociales del territorio”; estará liderada por Ramón Vela y Rocío González.
La nueva dirección, elegida “con el apoyo unánime de los votos que representan al 75% de la militancia”, se presenta bajo el lema ‘Sumar en Movimiento’, una declaración de intenciones que parte del diagnóstico de una provincia marcada, según esta formación progresista “por la precariedad laboral, la turistificación, la dificultad de acceso a la vivienda, el deterioro de los servicios públicos, la crisis climática y el avance de la extrema derecha”. Frente a ello, la flamante coordinadora reivindica “la dignidad, la creatividad y la memoria de lucha del pueblo gaditano”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, esta nueva dirección afirma que Movimiento Sumar Cádiz “debe estar a la altura de la complejidad social de la provincia” y convertirse en una herramienta política “útil para la gente que trabaja en condiciones precarias, busca vivienda, sostiene los cuidados y participa en las luchas sociales de barrios, pueblos y comarcas”.
Al respecto, se hace un llamamiento “a la militancia” para participar el viernes 30 de enero en un primer encuentro provincial, donde se presentarán las líneas maestras del plan de trabajo de los próximos meses. Un plan que se someterá a debate “para enriquecerlo o plantear alternativas”.
“Queremos iniciar esta etapa de arraigo territorial con participación directa y contribuir a construir un Movimiento Sumar que sea, al mismo tiempo, espacio de apoyo en los momentos difíciles y plataforma desde la que impulsar propuestas transformadoras para la provincia”, se defiende.
PUNTOS CLAVE DEL PROYECTO
Entre las líneas maestras del proyecto, en la teoría, destacan la centralidad de la vida cotidiana, el compromiso con un feminismo real e interseccional, la incorporación plena de las personas LGTBIQA+, migrantes y racializadas al sujeto político, así como la voluntad de que la juventud precarizada no solo participe, sino que decida y lidere procesos de cambio.
Esta coordinadora apuesta también por vincular la defensa de la sanidad, la educación y los servicios públicos con los conflictos concretos del territorio, y por una transición ecológica justa que no acepte el falso dilema entre empleo y protección del medio ambiente.
“UN PROCESO COLECTIVO EN CONSTRUCCIÓN”
“Este proyecto no nace como un programa cerrado, sino como un proceso colectivo en construcción, con el objetivo de que la militancia y las personas que se acerquen al espacio político puedan sentirse parte activa del mismo”, se reitera.
En ese sentido, dice marcarse distancias con modelos organizativos anteriores que consideran agotados: “estructuras cerradas, dinámicas internas basadas en el desgaste o una militancia utilizada únicamente en periodos electorales”.
Frente a ello, Sumar (cuyo rostro estatal hasta hace unos meses era la vicepresidenta Yolanda Díaz, y que cuenta con una diputada nacional por Cádiz, Esther Gil de Reboleño), hoy día con implantación discreta en la provincia, defiende “una organización con asambleas reales, reparto de responsabilidades y una cultura política basada en la honestidad, el cuidado y el debate democrático”.












