¿Con la mirada puesta en las elecciones autonómicas que deben celebrarse a mediados de 2026? La localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra ha sido testigo de la presentación oficial de Andalucistas, que dice nacer “no desde la nostalgia sino desde el futuro, como mensaje de ilusión, esperanza y crecimiento”.
En la teoría se trata de un nuevo espacio político y social que no se define abiertamente ni de izquierdas ni de derechas, con vocación de permanencia y con el objetivo de “reforzar el andalucismo contemporáneo y construir una voz propia para Andalucía”.
Iniciativa que tiene detrás básicamente a Andalucía por Sí (AxSí), partido heredero del extinto Partido Andalucista (PA) que lo mismo te pactaba con el PP que con el PSOE. Y que hoy día no tiene representación en el Parlamento.
En las últimas elecciones andaluzas de finales de 2018, bajo la marca de Andaluces Levantaos, alcanzó el 0,33% de los sufragios totales y menos de 12.000 papeletas en toda la comunidad. Mientras, Por Andalucía (IU + Podemos), arañó cinco escaños (cosechando más de 281.600 votos), y la refundada Adelante Andalucía (ya sin las ataduras y tutela de partidos de Madrid), entonces con la roteña Teresa Rodríguez al frente, logró dos representantes (gracias a casi 168.000 apoyos).
Aunque en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz se subraya que este “espacio” está promovido, sin concretar mucho más, por “representantes municipales, activistas culturales y personas vinculadas al movimiento andalucista”, buscando abrir “un camino de unidad, cooperación y futuro”. “Andalucistas no es un partido ni una marca electoral al uso, sino un espacio político amplio que quiere situar a Andalucía en el centro del debate político, cultural y social, desde la soberanía política, económica, cultural y social”, se insiste.
Con este primer acto “diverso en voces y territorios”, sus promotores han confirmado su voluntad de construir “un proyecto estable, soberanista, feminista, social y ecologista, asentado en la identidad del pueblo andaluz y el derecho a decidir su futuro”; “sin nostalgia, pero con toda la fuerza de nuestra historia”.
“HABLARLE A LA MAYORÍA DEL PUEBLO ANDALUZ”
Este encuentro fundacional en Alcalá de Guadaíra dejó clara una idea: Andalucía necesita voz propia, proyecto propio y capacidad para decidir sobre su futuro.
El coordinador nacional de AxSí, Christopher Rivas, cerró el acto situando el nacimiento de Andalucistas como un punto de inflexión: “abrimos una nueva etapa para el andalucismo político: una etapa que no mira hacia atrás, sino hacia adelante, y que se define por lo que Andalucía puede llegar a ser”.
Este concejal alcalareño también defendió en su intervención la necesidad de un proyecto político andaluz con continuidad, no como “una moda ni una urgencia electoral”. E insistió en que el andalucismo del siglo XXI debe ser amplio y mayoritario. “El futuro del andalucismo no está en hablarle a rincones pequeños del tablero político, sino en hablarle a la mayoría del pueblo andaluz”, apostilló.
“ANDALUCÍA EN EL CENTRO DE SU PROPIO DESTINO”
Durante la jornada, distintas voces del “movimiento” reivindicaron los pilares de Andalucistas: soberanía política y económica, defensa de lo público, feminismo, ecologismo y lucha contra el extractivismo, participación ciudadana y un municipalismo fuerte. “No queremos ser una colonia dentro del Estado, queremos liderar nuestro futuro”, resumió Rivas.
Como voces gaditanas en este acto, dos puertorrealeños ex del PA, ahora en AxSí. Alfredo Fernández reclamó una mayor participación de la juventud ante una realidad marcada por la precariedad, el paro y la falta de oportunidades en una tierra que, recuerda, “tiene recursos suficientes, pero no capacidad política real para decidir sobre ellos”.
Y el veterano Jesús Plaza puso el foco en que Andalucistas nace para combatir la subordinación económica, política y cultural que Andalucía sufre históricamente, aludiendo a la necesidad de una “Andalucía sin tutelas”, con soberanía política, económica, energética y cultural.
Esta presentación pública concluyó con un llamamiento a la organización y la cooperación entre las distintas sensibilidades andalucistas del territorio, con la vista puesta en construir “un instrumento político sólido, plural y decidido a situar a Andalucía en el centro de su propio destino”.













