La quinta edición de la campaña ‘Cádiz Vale Más’, más conocida como los bonos de la Diputación, ya tiene fechas concretas, una vez que el Gobierno provincial optó (deliberadamente o por dejadez) no activar el programa en otoño, como era habitual, y trasladado a este mes de febrero, tras el carnaval. Una iniciativa que, en la teoría, persigue la reactivación de la economía local en etapas de menor demanda.
En esta ocasión, los interesados en estos bonos ‘gasta 20 y paga 10’ podrán solicitarlos a partir de las 9 horas del lunes 23 de febrero, rellenando el formulario habilitado para ello en la web cadizvalemas.com y hasta que se agote la disponibilidad (se suelen acabar en tiempo récord). Se trata de la fecha única tanto para vecinos de pequeños como para grandes municipios.
La Diputación invierte en esta quinta edición un total de 800.000 euros en estos vales que se pueden canjear en mercados de abastos, comercios y establecimientos de hostelería de la provincia previamente adheridos a la iniciativa.
Mirando atrás, es evidente que la Diputación ahora de derechas (que financia la medida en solitario) va recortando los fondos públicos que sostienen este programa lanzado en su momento por el gobierno provincial del PSOE: el presupuesto asignado en 2024 ascendió a 1,5 millones de euros, y en 2023 se llegó a invertir hasta 2,8 millones.
Conforme a un planteamiento que permanece desde su implantación, bonifica el 50% de los productos o servicios adquiridos, en tramos de 20 en 20 euros. Cada persona registrada podrá obtener cinco vales de 10 euros, y siete días para poder disfrutarlos. Los bonos no utilizados vuelven a emitirse en la plataforma cada semana hasta agotar el recortado presupuesto disponible. Además, “se audita el 100% de los vales” (quién los consume, dónde y en qué productos), como ejercicio de seguimiento a los fondos públicos invertidos.
Los 800.000 euros en esta ocasión se reparten entre 459.000 euros para municipios de más de 40.000 habitantes (aproximadamente, el 58% del presupuesto total), y 341.000 euros para municipios con menos de 40.000 habitantes (en torno al 42% sobre la financiación global).
ABIERTA LA ADHESIÓN DE ESTABLECIMIENTOS
Por otro lado, los establecimientos que quieran participar en esta edición del ‘Cádiz Vale Más’ tienen que cumplimentar el formulario habilitado al respecto en cadizvalemas.com, como límite hasta el miércoles 18 de febrero. La admisión, denegación o necesidad de subsanación se notificará en un plazo máximo de 48 horas hábiles.
En esta convocatoria pueden participar mercados de abastos, comercios y negocios de hostelería que cumplan requisitos como tener presencia física en alguno de los municipios gaditanos; disponer de ordenador o teléfono móvil con conexión a Internet y terminal de cobro TPV (las siglas de Terminal Punto de Venta); o contar con una plantilla anual con un máximo de 10 trabajadores por centro de trabajo (requisito específico para los comercios).
Cada establecimiento tiene un cupo máximo de 800 vales, por lo que se recomienda a las personas usuarias verificar previamente la disponibilidad y estado del comercio, mercado o restaurante al que tengan previsto acudir en la web (cadizvalemas.com). El seguimiento se realiza con los colores de semáforo para saber si dicho negocio adherido está cerca de agotar su cupo de vales canjeables o no.
En la última edición, las cinco localidades en las que más vales se canjearon, de más a menos, fueron Cádiz, Conil, Jerez, Rota y San Fernando, que entre todos aglutinaron más del 60% sobre el total de bonos utilizados en la provincia.
“COMPROMISO CON EL SECTOR”
En la presentación de la campaña, el diputado provincial responsable del área de Planificación, Coordinación y Desarrollo Estratégico y alcalde de El Puerto, Germán Beardo, ha incidido en que este programa, que se desarrolla con la asistencia técnica de la Cámara de Comercio de Cádiz y la colaboración de las organizaciones profesionales Horeca y Fedeco, es “un acto de compromiso con el sector”.
Además, ha tratado de justificar que la nueva fecha, a finales de febrero, se ha consensuado con el propio sector, al considerarla “más útil”. Los representantes de los establecimientos, se insiste, entienden que era preferible que los bonos no coincidieran con temporadas que tradicionalmente se asocian a mayor gasto (como puede ser la de Navidad); aunque originalmente se fechaba en otoño, antes de las fiestas.












