Tras las abundantes lluvias que ha dejado en los últimos días la borrasca Francis, y sumando las precipitaciones regulares de los últimos tiempos, el embalse de Los Hurones (en la a cuenca hidrográfica Guadalete-Barbate), del que depende principalmente el abastecimiento de agua en la Bahía de Cádiz (junto a la enorme presa de Gualdalcacín) ha llegado a acumular hasta 123 hm3, más del 90% de su capacidad total (de 135 hm3).
Así, con el objetivo de recuperar el 10% de resguardo necesario para poder laminar posibles crecidas futuras que puedan producirse en los meses de lluvias, la Junta de Andalucía ha iniciado su desembalse controlado.
En concreto, se ha abierto el desagüe de fondo alrededor de las 10 horas de este miércoles y se mantendrá hasta el viernes, para desembalsar unos 34 m3 por segundo que no se desperdician, van directamente al embalse del Gualdalcacín, que actualmente acumula 346 hm3, alrededor del 43% de su capacidad total (de 800 hm3). El año pasado a estas alturas de enero apenas registraba 182 hm3.
Este desembalse no va a suponer ningún tipo de daño, “dado que se está realizando con todas las medidas se seguridad y habiendo avisado previamente a la población, a los servicios de emergencias y a los ayuntamientos afectados”, se recalca desde la Junta en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
GUADARRANQUE, AL 100%
De la misma manera, en la provincia gaditana, en la zona del Campo de Gibraltrar, se ha iniciado el desembalse de Guadarranque, que estos días ha rondado el 100% de su capacidad (83 hm3, cuando hace un año no llegaba ni a los 29 hm3); se están desaguando 37m3 por segundo, con una duración aproximada de entre 48 y 72 horas. En esta presa han entrado 23 hm3 en solo 24 horas, alcanzándose un máximo de 2 hm3 en una hora, lo que supuso 550 m3 por segundo.
Las precipitaciones que han caído equivalen al abastecimiento del Campo de Gibraltar durante cinco meses.
“De no haber existido esta infraestructura, el agua hubiera ido hacia las poblaciones que se encuentran aguas abajo y los daños causados habrían sido cuantiosos”, se subraya. De ahí la importancia de la doble función de las presas: almacenar agua y laminar las avenidas, evitando daños personales, materiales y en infraestructuras.
















