Una persona en Arcos de la Frontera está siendo investigada por la Guardia Civil por apropiación indebida de una pieza visigoda única en la provincia de Cádiz, con un alto valor arqueológico. Esta persona poseía la misma con meros fines ornamentales en el exterior de su vivienda.
Se trata de un tenante-ara, altar de época visigoda del siglo VI-VII d.C., “una pieza excepcional de la que no existen apenas ejemplares en Andalucía”, según la consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. El investigado no ha podido documentar la legal tenencia y procedencia, ni el origen de la pieza, y tampoco comunicó nunca el hallazgo a la administración.
La Patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Ubrique, en el marco de sus cometidos de vigilancia y protección del patrimonio histórico, lleva realizando diversas inspecciones y vigilancias tanto de yacimientos arqueológicos, como de bienes muebles e inmuebles pertenecientes al patrimonio histórico español.
La zona donde se localizó precisamente este altar visigodo es rica en yacimientos arqueológicos, ya que hace años también aparecieron tumbas y restos de otras civilizaciones, y por ello mismo es frecuentada por ‘piteros’ (personas con detectores de metales) en busca de tesoros.
“DE VALOR HISTÓRICO INCALCULABLE”
Una vez la patrulla pudo comprobar que la pieza podía tener valor arqueológico se contactó con personal de la delegación territorial de Cultura, y se coordinó una visita de inspección conjunta. Así, se determinó que era una pieza autentica, quedando intervenida a disposición de la Autoridad Judicial quien determinará el lugar donde debe ser trasladada. De momento ha sido imposible retirarla.
Labrada en arenisca de casi un metro de altura y unos 200 kilos de peso, se encuentra anclada con cemento u hormigón al suelo. Presenta decoración en uno de sus frentes con el característico motivo visigodo de cruces patadas, dispuestas en dos metopas, pudiendo contener además otros motivos decorativos posiblemente vegetales (pétalos, espigas).
Según el informe emitido, la pieza presenta un buen estado de conservación, lo que incrementa su potencial como fuente de documentación histórico-arqueológica, valorándola en 15.000 euros.
No obstante, su valor histórico “sería incalculable ya que al extraer una pieza de un yacimiento, se provoca la destrucción total o parcial del mismo, destruyéndose el contexto arqueológico, en el que se localiza la pieza, perdiendo de manera irremediable la información histórica que el yacimiento contenía”, se remarca en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
A colación, la Guardia Civil recuerda que la normativa sobre Patrimonio Histórico prohíbe expresamente la búsqueda, sin autorización, de retos arqueológicos. Y si estos fueran hallados de forma casual o sin autorización, “deben ser entregados inmediatamente a la Administración”.
















