El comité de empresa de la contrata que explota el servicio de autobuses urbanos de El Puerto (la UTE Interbus-Damas), que lleva ya cinco años operando en precario al estar el contrato caducado, ha vuelto a denunciar las malas condiciones en las que la plantilla desarrolla diariamente su trabajo, afectando igualmente a los usuarios.
Al tiempo que lamenta el “atraso sistemático” por parte del Gobierno local del PP en la presentación y/o aprobación de un nuevo pliego de condiciones “que aporte estabilidad a la plantilla y garantice un servicio de calidad a la ciudadanía”. Hoy sigue sin haber noticias al respecto.
Sin embargo, en una reunión en verano con el comité, el alcalde Germán Beardo les repitió que, por fin, este servicio municipal privatizado “esencial para la ciudad” saldría a licitación “en otoño” (contemplando la renovación de la flota, la mejora de frecuencias y de las condiciones laborales de la plantilla), tras años de espera y de denuncias de la oposición, de vecinos, de colectivos, o de los mismos trabajadores.
El mismo Beardo, ya en septiembre en un acto de autobombo, prometió además que el bus urbano, una vez que se logre renovar la concesión, será gratuito “para los portuenses empadronados, mediante tarjeta inteligente o aplicación móvil”.
Y ENCIMA LAS NÓMINAS SE PAGAN TARDE…
En el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz, UGT, CCOO y CGT, integrantes del comité, repasan que las instalaciones donde operan los trabajadores se encuentran “en un estado obsoleto, con presencia habitual de roedores y numerosas goteras” que se extienden por todo el recinto durante los días de lluvia.
A esta situación se suma el mal estado de la flota de autobuses, cuya antigüedad provoca la ausencia de calefacción en invierno y de aire acondicionado en verano.
Estas deficiencias técnicas generan, además, averías frecuentes y la retirada de vehículos en plena jornada laboral, lo que, según denuncian, ocasiona perjuicios y molestias tanto a los trabajadores como a los vecinos usuarios del servicio.
A todo ello se une que la plantilla viene sufriendo retrasos en el pago de las nóminas. De hecho, la correspondiente al pasado mes de diciembre “fue especialmente perjudicial, afectando de manera directa a las familias de los trabajadores en unas fechas de especial significado”, apostillan los representantes sindicales.














