El nuevo contenedor marrón, obligatorio en toda España desde 2024, destinado a la recogida de la fracción orgánica de residuos (representa más del 40% de la basura que generan los hogares), comienza su implantación en Chiclana, gracias a fondos europeos Next Generation. Aunque se va tarde, también es verdad que es de los contados ayuntamientos de la Bahía que empiezan por fin este proceso (también comenzó hace unos meses en Jerez).
Así, la empresa municipal Chiclana Natural irá instalando progresivamente durante un plazo de dos o tres meses, en todo el término municipal, 544 nuevos contenedores que se sumarán al resto de bombos de recogida selectiva (azul, amarillo y verde) que se encuentran en servicio.
Cuentan con un sistema de apertura de seguridad, de manera que, para hacer uso de ellos, las personas usuarias deberán contar una tarjeta magnética que abre la tapa, o bien hacer uso de una aplicación móvil (App). Una vez depositados los restos, la tapa debe bajarse nuevamente y asegurar el cierre del contenedor. Y exceptuando los pequeños restos de jardinería, la basura a tirar en estos bombos debe ir en bolsas de compostaje.
Ante tantas novedades, en paralelo se anuncia una campaña informativa destinada a dar a conocer a los vecinos las características y el sistema de funcionamiento de este llamado quinto contenedor (AQUÍ la información más detallada), “en el que vamos a poder depositar restos de comida, restos orgánicos o papel de cocina manchado y que cumple una función muy importante, pues, si se utiliza de manera responsable, con todo lo que se deposite en él vamos a generar compost y biogás que después utilizaremos en nuestros servicios públicos”, ha subrayado el concejal de Medio Ambiente, Roberto Palmero.
“PEDIMOS LA GENTE QUE SE INFORME”
“Comienza así -añade este concejal de IU-, una nueva etapa en el ámbito del reciclaje y pedimos la gente que se informe y que sea respetuosa con el uso de este contenedor que permite a Chiclana ser, una vez más, pionera en la Bahía de Cádiz en cuanto a la recogida y separación de las diferentes fracciones de los residuos”.
Eso sí, Palmero admite en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que “para que esto sea posible, es muy importante que el contenedor marrón se utilice con mucha responsabilidad y que solo se depositen en su interior los residuos destinados al mismo. En un futuro esto nos va a permitir también implantar bonificaciones y una serie de medidas de cara a continuar fomentando el reciclaje”.
Además, ha avanzado que una vez que comience su implantación en el diseminado, “anunciaremos algunas nuevas medidas, porque aquí va a tener un papel importante, con contenedores mucho más grandes que van a permitir que se depositen los restos vegetales”.
En definitiva, gracias al uso correcto de estos nuevos bombos de basura, la idea es poder transformar los restos de comida de los chiclaneros en recursos útiles (compost -abono natural- y biogás -combustible-), y reducir la cantidad de basura que termina en vertederos.













