CARTA AL DIRECTOR enviada por: Daniel Peña Benítez, de Rota
Cuando hablamos de unidad, nos referimos a buscar ese punto de encuentro donde todos confluyamos. Se trata de dejar atrás el ego y los personalismos para habitar un espacio de tolerancia y trabajo conjunto, basado en el programa político que compartimos en muchos aspectos. Un proyecto común donde nadie se sienta excluido y donde la prioridad sea el bienestar de la mayoría.
Hoy, esa unidad es una necesidad urgente. Hay mucha gente que ya no siente que las instituciones le representen. Es el hastío de quien ve cómo la vivienda asequible es un lujo imposible y el trabajo estable una excepción frente a una precariedad que no cesa.
A esto se le suma la frustración diaria por la falta de accesos a nuestro pueblo, la falta de ocio y las innumerables obras que parece que no acaban nunca por citar algunos aspectos, priorizando la postal turística por encima de los derechos de quienes la habitan.
Esa sensación de indefensión, de no sentirse valorado ni escuchado por el sistema, es el caldo de cultivo donde crece la extrema derecha.
Lo estamos viendo ya en nuestra Andalucía y en todos aquellos lugares donde las derechas ganan: el retroceso no es una frase hecha. Lo vemos en el deterioro de la sanidad pública, en el aumento de las listas de espera y en un modelo que favorece el negocio de unos pocos frente al derecho de todos. Ante este avance, la fragmentación es un regalo que les hacemos; por eso, aglutinar cada voto que hoy se dispersa es un deber para proteger nuestros servicios públicos.
La realidad nos exige compromiso. Solo así podremos vencer ese sentimiento de que todo está perdido. Disputar la hegemonía no es ganar una silla, es devolverle la esperanza a quien hoy se siente invisible con políticas reales. Es hora de demostrar que la unidad en torno a un programa común es la única garantía para que nadie se quede a la intemperie. DIARIO Bahía de Cádiz










