CARTA AL DIRECTOR enviada por: Martín Martínez Martínez, de Barcelona
En los patios escolares, a veces, hay matones. Matones que te roban el bocadillo, o te impiden jugar tranquilamente”. Eso, lo decía un niño, de mi escalera. Nos tranquiliza saber, que toda acción, puede generar una reacción. Y que allá donde haya un agresor, puede aparecer un defensor. Eso pasa, a veces, en las escuelas.
En el mundo de los adultos, percibimos, y a veces padecemos, actuaciones reprobables, pero matones persistentes, no hay. Porque en los ambientes democráticos, el matonismo no es rentable. Está mal visto socialmente y perseguido legalmente. Y a nivel internacional, hay algunos matones. En Rusia, en Irán, en Israel. ¡Y en EEUU! Del presidente se habla mucha, y de sus agentes de inmigración también. Y de sus guerras ilegales. Su guerra contra Irán nos preocupa.
La lógica del hombre fuerte y matón es: “en una negociación, la intimidación y el uso de la fuerza, funcionan, pues atemorizan o aterran y bloquean. Claro, que la lógica, de las víctimas es, “La unión hace la fuerza, solo así podemos neutralizar a quien nos agrede”. Cualquier cosa genera su contraria. A veces, se puede decir eso. DIARIO Bahía de Cádiz













