DÍA 18 (1ª CUARTOS DE FINAL)
Se acabó lo bueno bueno, las preliminares de adultos, la experiencia e impacto de la primera vez y sus sorpresas para bien y para mal, y toca la fase más ¿prescindible? del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (el COAC 2026), sus cuartos de final, con siete largas funciones por delante y 54 grupos sedientos de soltarnos sus verdades, y sus popurrises, otra vez. Y el coro del Jesús Monje, en su casa.
Un viernes para retomar las coplas con la primera noche-madrugada de cuartos, sobresaliendo los pases del coro-coro sindicalista de Julio Pardo hijo, de la chirigota caletera de los Pibes, y de la comparsa chatarrera del Chapa. Aunque en este caso, los más impactante es la reacción desganada del público: se nos acabó el amor…
Juan, a lo suyo, está todavía patidifuso con el despido disciplinario de Fali, el del Cádi: si sólo lleva catorce meses tocándose los… ¿Ontiveros? Calla calla. ¿Nolasco? Sí, sí, ahí está colao. Ammm. Ya podemos dormir tranquilos. Y Subiela en aquel tornavoz. ¿Y el Carli? Ejem. Con permiso del Benavides, Maripili, tira de la palanca y que evacúe este cronicón con déjà vu en proporciones industriales. Y si convías a pistachos, con gluten: razón, aquí.

‘El sindicato’, servicios mínimos
Las 20.43 horas. Va telón. Ya vamos trece minutos tarde, prima. Comisiones Copleras, en pie de guerra, lanza su proclama…, “y hoy se para este concurso, este año no habrá coplas en el Falla… y sin coplas no hay negocio… únete”. El coro de Julio Pardo hijo despistando a propios y extraños, experimentando en su barricada con ‘El sindicato’, cocinado por Antonio Rivas y el Canijo. Con recadito a algún comparsista el primer tango…, “y aunque algunos se piensen que esto es un trapo que me pongo en febrero pa echar un rato, en mi tipo tengo un amigo y una armadura, mi segunda piel… solo le falta hablar… no te vendo por más que pague un coleccionista”. Y de segundo, dando bocaos a esas empresas de transporte que subieron los precios al calor de la tragedia de Adamuz…, “pueblo salva al pueblo, ya no sé las veces que el pueblo lo ha demostrado… entre hermanos nos ayudamos y entregamos el corazón sin que lo pidamos… pero siempre aparece un desgraciao, carroñero buscando la forma de hacer dinero… se lucran con la tragedia… hago un llamamiento, al Congreso que no disputan, y que persigan a to esa banda de hijosdeputa”. Una mijita populista, un poco ná más, Juan. En servicios mínimos esos cuplés escuetos: toquesito al nuevo obispo con cara de crío, y a los condones que ahora son más chicos…, “me los he probao y son de mi talla”, jejeje. Quiero que vuelva el Vera, quiero que vuelva el Tino, y que al sindicato nunca le falten los langostinos. El activismo metacarnavalero resume ese popurrí de lucha nostálgica y el Tron haciendo de TrooOOOOOOn…, “que si no estamos unidos, se nos muere el carnaval… perdóname si convertimos en morralla este concurso, estos ladrillos… necesitamos a la afición… que dentro de esta barricada hay un sitio para ti… firma este trato con el sindicato”. Juan no se borra de la CNT.
‘La palabra de Cádiz’, quillo tú qué
Con la bandera palestina en el balcón contrario y ahora sí, planchaíta, ya canturrea desde El Puerto ‘La palabra de Cádiz’, escrita por Joaquín Fernández Daza. Predicando con sencillez el habla de Cádiz…, “lo más puro de mi tierra”. ¿Homenajearán hoy a don Pedro Payán? No sé no sé. ¿Coloretes de purpurina? Con pullita al componente de una agrupación de Almería que se vino a pisar el Falla mientras su parienta estaba en el paritorio, y presumió de ello, viene la primera letra…, “es increíble que un padre se ausente cuando su mujer da a luz… porque un padre debe serlo desde ese día, toda la vida… nos queda tanto que enterrar de esta sociedad machista… las que nunca fallan son las mujeres”. El segundo, ojanoso con el OndaCádi…, “brindo por tus veinte años dentro de este manicomio… la tele municipal de los gaditanos, por hacer que Cádiz y su palabra rompan los muros del Falla, y nuestras coplas lleguen a miles de aficionados”. Vaya, po nosotros cumplimos veintiún concursos en el foso, Juan, y aquí nadie nos ha cantado ni una rumbita siesa. Enfádate. Los cuplés son… dos. Tampoco vamos a hacerles un análisis sintáctico ni una autopsia ni ná, ome. Yo no sé cómo lo haces que me dejas sin palabras. Digna defensa orgullosa del gaditanismo desde el otro lado de la Bahía y de ese pupurrí resultón…, “y con la zeta concluye tu nombre, y con la zeta también mi comparsa”. ¿Palabras con zeta, Juan?: zozobra.
‘El despertar de la fuerza. Abre el ojete’, zzzzzzz!
Reabre el ojal el cuarteto politiquero cordobés ‘El despertar de la fuerza. Abre el ojete’, rubricado por David Reyes, con sus personajes arquetipos: su facha, su comunista, su inmigrante, su trabajador enlatao, y su Borbón. Este último se presenta en la parodia adormilao en un banco… sólo se levanta cuando nombran a la Leticia. Ajá. Siguen maquinando su partido de consenso para provocar “el despertar de la fuerza”, ante un noventa por ciento del público presente, ausente, cavilando qué va a hacer de almorzar mañana. ¿Arroz con carne? ¿Pollo al pil pil? ¿Patatas guisá? ¿Ropavieja? El ultraderechista continúa llevando la voz cantante soltando el argumentario escorado, que si toros, educación religiosa, sanidad privada…, “po al Bienvenido le han quitado los punto ná más llegar… están deseando que todo el mundo se haga autónomo para que nadie se ponga malo”. En lo único que están de acuerdo: subirse el sueldo. Los cuplés, con cinco remates al gusto de cada integrante, y su poso de denuncia sociá, con el tema de las alarmas antiokupa y la corrupción globalizada… y después el que roba es el mantero. Y no tenemos consenso ni pa hacer estribillo. Reparto anticipado de ministerios en el tema libre, tan cuñado e insípido como el resto del repertorio, entre cierto runrún del gallinero…, “sé perfectamente, que no hay quien te gobierne”. Reivindicando, pancarteramente, la medalla de oro para Adamuz para ganarse aplausos en el chimpón. Juan, cierra el o-je-te.
‘Los hombres de Paco’, invade esta con las dos manos
¡¡Que vienen los pibes, que vienen los pibes!! Exasto, ya suena la chirigota de los Pibes, ‘Los hombres de Paco’, del tándem Javi el Ojo-el Tomate… con sus pamplinas “pa los de izquierda, y pas los Pastranas”. Con inicio de presentación fresquita, emulando la modita de cantar rejuntito y en lo arto de argo, jejeje. Con shoniKet3, Juan. La hipocresía ultraderechista con la inmigración en un primer pasodoble de charla con un cangrejo moro…, “el canal está como Torre-Pacheco… ya estamos hartos que esos racistas quieran echarnos… y por ser moro me han condenao, pero sí me tiene explotao en una poza, se hacen el tonto y miran pa otro lado”. Bien visto. Y animando a la gaditana a subirse también a la modalidad…, “me faltan chirigoteras que aquí en adulto hagan humor… grita todos tus chistes y tus pamplinas porque esto es tuyo… que se llene la chirigota oficial de mujeres”. Gran tandita de cuplés, sobre todo el segundo: “Donald Trump se cree mejor que to los humanos… el hijoputa es de Nueva York pero parece que es sevillano”, bueeeno… y “existen muchos tipos sexuales… pa mí los tipos curiosos son los que acaban bien un chapú… y está Martínez Ares que cuando habla no se la mama porque no llega”, jajajajaja. Cinco jotas, o seis. El caletero nato te pregona un popu bien alicatao y descarao, enseñando a mariscar al “cobaso” del Bruno, que “Cádi estaba llena mierda, y ahora está igual”. El “que eres Cádiz mi pasión” termina de revolear al Falla más irreverente. Juan, qué te gusta un revolcón, en Cortadura.
‘Dame veneno’, con efectos secundarios
La cadena de montaje carnavalera ya está rodando. Ficha el coro onubense ‘Dame veneno’, con sus músicos, sus letristas, sus artesanos y sus musas. Nada nuevo. Un tango recopilatorio de venenos y venenos…, “y de todos esos venenos, si llegara el día que muero, será bebiendo este veneno, dame el veneno del carnaval”. En el ambigú se bebe otra cosa, Juan. La otra letrilla reglamentaria entresaca un surtidito de santos-políticos a los que rezan sus devotos, que si Pedro, Alberto, Santiago, Ayuso, Juarmamoreno…, y a la hora de votar, “quedad pensando si estáis rezando al mismo diablo en vez de a dios”. Emmm, no sé, Rick. Cuplés con defectos de fábrica. Queda ahí una muestra a analizar, que si Hulio Iglesias, dedo, por atrás, Donald Trump. No coment. Cuidado que traigo el veneno, que saco al llegar febrero, toma un sorbito que esta es la esencia del carnaval. Y al po-pu-rrit. Que dos y dos no suman cuatro en el carnaval. Las matemáticas de febrero, niña. “En este mundo de ruido no existe mejor musa que la de ser, tú mismo… en tus manos está probar, este veneno en carnavaaaal”. Dame veneno que quiero morir, dame veeeneeEenooOooo.
‘Los semicuraos’, con yeso
De baja laboral ya asoma el Sheriff y su chirigota lisiada… y ¡¡el Lulu!!, con breve cameo personificando a la mutua, de la que rehúyen ‘Los semicuraos’: “que yo no soy flojo, que la tengo de cemento… pero no echarme fotos, que estoy de baja”. Ay, uy, oiiii. En Urgencias el primer pasodoble tremendista…, “se está desangrando, se nota en su cara, ya no tiene encanto, los buitres lo saben, se frotan las manos… yo soy Cádiz, pichita mía, me estoy muriendo, y mis hijos se van… me están matando y estoy hueca por dentro”. Ay, uy, oiiii. “Que nadie piense que vamos de flojos, que yo soy un caradura… que de baja, yo he dado de baja, por este veneno, a amigos y familia… el carnaval da de baja día a día muchos momentos… de flojo no tengo nada, que no paro de currar, y cuando llega febrero yo doy de alta a un chirigotero”. Mejor mejor esa segunda letra jugando con el tipo. Centolla, Seprona, foto-polla. Por ahí se resuelve la mitad del cuplé antes de entrar en el Mercadona. El otro lo protagoniza un borracho en El Manteca, contento con su jamón y con su queso. Meh. Búscame, búscame, porque yo no me encuentro bien. “Tu mutua madre”, síntesis del pupurrí maduro, con su chimpón preciosista…, “esa no, Sheriff, la otra, picha, la otra… ni de baja ni de bajón, no quiero verte Tacita, Tacita de mi corazón, que en la vida siempre hay altas y bajas, lo importante es no perder la ilusión… dale de alta a mi Tacita, y que toque el mismo cieloooo”. Juan le tiene miediti a las alturas.
‘El desguace’, a plomo
Hora del “rincón donde la historia puso su chatarrería… ya están llevándose hasta el brillo de tus besos, que lo que yo amo son tus hierros… a hierro, a plomo, esto es lo que queda, esto es lo que somos, a plomo, a hierro, esto es lo que somos y es lo que tenemos… nadie me la va a robar”. ‘El desguace’, la comparsa del Chapa y Raúl Cabrera, defendiendo ya su propuesta, a ver si hoy sí conecta. Amor chatarrero en esa primera letra-delicia embotada de pérdidas personales…, “el tiempo va deshaciendo las cosas, todo lo rompe y todo lo arrasa… mi familia se desguaza… pero mientras que todo se me va de mi lao, aquí estamos tú y yo enamoraos… que aquí seguimos codo a codo, déjame chatarrera que bien fuerte te abrace, que falte quien me falte sigues a mi lado en este desguace”. Y, marca de la casa, entra el segundo pasodoble hachazo, en una selección de personal…, “para saber si eres mala persona, para saber si el perfil te funciona, solo hay que hacerte una prueba para el puesto…”, se pide no tener empatía, ni afecto, vender humo, no tener principios, ni palabra ni memoria, utilizar a la gente, ni conciencia, ni vergüenza…, “si dices llamarte de izquierdas, y te importa un caraho tu pueblo y tu gente… ya estás preparado en esta puta España pa ser presidente, pa ser presidente”. Se veía de venir el cate a Pedro, Juan. Cuplés interactuados con el pájaro-jaula: una casa domótica, con olfato; y negro de Vox, túyamentiende de medio metro, Abascal y brocheta. Une cabos. Por más cosas qué ocurran y más tiempo que pase, chiquilla, tú y yo sabemos que mi comparsa siempre renace, siempre renace”. No no, el Bohórquez, por lo que sea, no se ve saliendo con el Ares. Ssshhhh, que brota el popurrí, con sus cuartetas cañón…, “cuida siempre de esta herencia, porque esto no es chatarra, que debajo de estos restos hay sonando una guitarra. de un pueblo que resiste cantando eternamente, y late una ciudad, que es tu casa y es tu gente… corre, métele fuego al sistema, porque aquí solamente nos queda, tu rebelión, solo creo en tu revolución… el rey de oro reinará en los palacios, pero nunca reinará en nuestro desguace… escucha, comparsista feliz, qué va a ser de ti cuando este telón se baje… a hierro, a plomo, que lo que nos queda aquí dentro es lo que somos… y este amor entre ruinas, eso no podrás robarlo, ni la gracia frente al hambre… todo aquel que a hierro mata, a hierro muereeee”. Duele la indiferencia del Falla. No le ha llegado la comparsa desde el primer día, y ya ni hace el mínimo esfuerzo en tratar de buscarle destellos al repertorio, de emocionarse, de paladear alguno de los pasajes provechosos. Ná de ná. Y esa frialdad se palpa. Cierra la nevera, Juan.
‘Los Camerún de la Isla’, Eto’o é
Y taponando la función, la fusión flamenquito-furbolera, porque sí, de la chirigota de Pedro Tamayo, Boita y Moisés Serrano, ‘Los Camerún de la Isla’…, “por el agua, yo vine por el agua, yo vine por el agua”. Un primer pasodoble excluyente con los burgaleses, ojanoso con las chirigotas que suenan y saben a Cádi Cádi…, “claro que soy localista, yo soy de Cádiz, no veo un concurso hecho pa los turistas”. Po ahí lleva razón, chulo. Una mijita de sobreexcitación sobre las tablas. ¡Oleeee! Amor perruno en la segunda letra…, “el que me escucha perdío en mi soledad… que me tiene el alma loca… que yo te juro que si mi perro hablara, sale en mi chirigota”. Guau guau. Negrito por fuera y blanquito por dentro, como los güevos kínder. Cupleses que suman puntos por el descaro, a la silla de los notas de la chirigota del Stephen Hawking, y al gafe de Javi Otero. Eto’o é, carnavá, Eto’o é, carnavá. El alboroto tapa las carencias de un pupurrí donde el Pedro, su ronquera y corgaera, llenan y mucho. “Cádi, a mí por la madrugá, a mí no se me ve ná… que caigan claveles, del gallinero… mi chirigota va rabiando libertaaAAAddd”. ¡¡Tigres, leones, de chico me pinchaban los balones…!! Juan, lo del guitarra por los suelos ha sido penalti y expulsión.
La 01.52 horas. Baja el telón. No son horas, no. ¡¡¡Faniiii!!!, sí, la vida sigue igual. ¿Seguirá lloviendo papelillos, o habrá piedad con los jerezanos arrugaos cual garbanzos alrededor del río Guadalete? Juan, saca la metralleta de frases célebres y dispara a la sien: “El orgullo no quiere deber y el amor propio no quiere pagar”, dicen que dijo en el siglo XVII el francés François de La Rochefoucauld. Huele a queso con bujeritos. Pum. Dany Rodway
INFORMACIÓN CARNAVALESCA RELACIONADA
· Todas las crónicas del COAC 2026, AQUÍ
· El ORDEN DE ACTUACIÓN de los CUARTOS DE FINAL, AQUÍ
· También estamos en BLUESKY / FACEBOOK / TWITTER / INSTAGRAM ¿te vienes?
























