Tres empresas aspiran a hacerse con la suculenta obra del nuevo pabellón Fernando Portillo en Cádiz, actuación que se viene prometiendo y demorando desde hace años, presupuestada finalmente en hasta 19,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 30 meses.
El Gobierno local del PP sigue confiando en que los trabajos puedan comenzar por fin a lo largo de este 2026, en la antesala de las elecciones municipales de 2027.
Esta instalación deportiva municipal lleva desde que se derribó en 2008, con Teófila Martínez en la Alcaldía (según la repetida versión del PSOE, para “dar un pelotazo urbanístico que le salió mal”), convertido en solar asalvajado a la espera de su reconstrucción. El original se inauguró en 1970.
“Este equipo de Gobierno ha buscado la financiación, ha hecho el proyecto, lo ha licitado y construirá este pabellón tan esperado por los gaditanos. Con este nuevo paso seguimos avanzando y cerrando las heridas que tenía esta ciudad”, reitera el concejal de Deportes, Carlos Lucero, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Esa financiación está “totalmente garantizada”, una vez que la Diputación ha consignado en sus presupuestos para 2026, en proceso de aprobación definitiva, los 5 millones comprometidos desde hace unos años. El resto del dinero saldrá de las arcas municipales: 4,3 millones de remanentes de los ejercicios 2023 y 2024, otros 4,6 millones de un préstamo, así como 5 millones que ya reservó para el Portillo el anterior gobierno izquierdista liderado por José María González ‘Kichi’.
El Instituto Municipal del Deporte (IMD) estudiará ahora las ofertas presentadas (no ha trascendido el nombre de las empresas que pujan) para poder llevar a cabo su adjudicación y “empezar las obras este mismo año”, se apostilla.
UN PORTILLO “FUNCIONAL”
El último proyecto del nuevo pabellón Portillo (tuvo que licitarse en dos ocasiones, rondando los 266.000 euros de coste), está pensado sobre todo para que sea “funcional”, es decir, se le dará prioridad a la práctica del deporte para los usuarios y deportistas gaditanos y para los clubes locales. No obstante, también podrá albergar competiciones de nivel.
En lo que se refiere a la zona deportiva, contará con una pista longitudinal de fútbol sala y balonmano; tres pistas transversales de baloncesto y una longitudinal; tres pistas transversales de voleibol; y seis vestuarios independientes para equipos y otros tres para árbitros. La pista será de tarima de madera de haya.
Con respecto a la zona de público, tendrá un “aforo total posible” para 2.105 espectadores, de las que 1.042 plazas estarán en el graderío inferior, 310 en el superior, 728 en un graderío extensible y otras 25 de prensa.
Pero además, este proyecto incluye en la esquina entre las calles Brunete y Ciudad de Santander una superficie comercial de algo más de 263 metros cuadrados. Y en el subsuelo, un aparcamiento de tres plantas con capacidad para 389 plazas, también para residentes de la zona.














