Los comités de empresa de los tres astilleros de Navantia en la Bahía de Cádiz, en la capital, San Fernando y Puerto Real, se han unido para crear la plataforma Bahía Naval; alianza que nace para reclamar un “plan estratégico naval ambicioso” que asegure la carga de trabajo, inversiones necesarias y el mantenimiento del empleo en las factorías públicas gaditanas, de las que dependen a su vez multitud de contratas.
Coinciden en hablar de “momento histórico” oportuno para esta demanda conjunta, teniendo en cuenta el actual escenario geopolítico mundial de guerras y rearme irracional, protagonizado por el incremento de los presupuestos ligados a la defensa y las crecientes oportunidades de exportación, “factores que abren un abanico de posibilidades más allá de los encargos que ya están en curso”, y que en principio aseguran faena para la Bahía hasta más allá de 2030.
Así, la aspiración de Bahía Naval, como “foro de debate y estrategia”, es aglutinar a partidos y colectivos sociales, económicos y docentes para consolidar un plan nacional estratégico que dé cobertura a todos los astilleros públicos del Estado español, “situando a la Bahía de Cádiz como su matriz principal”.
Los comités defienden que los tres astilleros gaditanos suponen “el mayor núcleo industrial naval de todo el país”. Por ello, buscan mecanismos que pongan en valor la capacidad instalada, la ingeniería, la tecnología y, especialmente, la complementariedad de las factorías de Cádiz, San Fernando y Puerto Real. El fin último es que el sector “no solo se consolide en sus áreas de negocio actuales, sino que aspire a crecer y modernizar sus recursos humanos y técnicos”.
“POR UN FRENTE INSTITUCIONAL UNIDO”
En este sentido, se hace un llamamiento a las administraciones locales, provincial y andaluza para que se involucren activamente, e integren un “frente institucional unido” que defienda la industria naval como un motor de innovación y empleo cualificado “imprescindible para el tejido industrial de Andalucía”.
Finalmente, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz, esta flamante plataforma se marca tres exigencias fundamentales: carga de trabajo, ajustada a las dimensiones y características de las instalaciones existentes; inversiones para la ejecución de proyectos y la modernización de las infraestructuras; y más plantilla propia, “acorde al número de programas en curso en cada zona”.














