Ante la estampa del buque escuela de la Armada española, Juan Sebastián de Elcano, despidiéndose un año más de Cádiz para afrontar su crucero de instrucción anual, con una montaña de escombros en el mismo muelle Ciudad desde donde saludaban autoridades, familiares y amigos de los embarcados, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) ha visto oportuno aclarar la situación.
Y es que en el contexto de la obra de ordenación que está acometiendo en este mismo muelle (como primer paso en eso que llaman integración Puerto-ciudad), ha decidido reutilizar los restos de hormigón y pétreos de la obra para fabricar la zahorra artificial que irá bajo los nuevos pavimentos.
En este sentido, se descartó el traslado de los escombros a un vertedero autorizado optando por la opción del reciclaje y reutilización en pro de favorecer la construcción sostenible, reducir las emisiones de CO2, disminuir el consumo energético y de recursos naturales, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
La zahorra artificial es un material de granulometría continua y excelente capacidad portante que se obtiene habitualmente por machaqueo de roca natural. En el caso de la ciudad de Cádiz este material suele provenir de las montañas calizas que están alrededor de Arcos de la Frontera, a unos 80 kilómetros.
Para su producción, hay arrancar el material de la montaña mediante voladuras, repicarlo mediante martillos para sacar piezas que entren en los molinos, machacarlo en esos molinos, cargarlo en camiones y transportarlo hasta la capital. “Todas estas operaciones conllevan ingentes cantidades de emisiones de CO2 y el consumo de recursos naturales que no se regeneran”, se subraya.
“ESTOS ESCOMBROS NO SON RESIDUOS, SON UNA OPORTUNIDAD”
Como alternativa a este proceso, la APBC, “dentro de su estrategia de economía azul”, considera que estos escombros no son un residuo, sino “una oportunidad” de ahorrar recursos naturales y emisiones mediante el reciclado in situ del material para conseguir la zahorra artificial que se necesita para los nuevos pavimentos “dando una nueva vida a los áridos del hormigón que serán colocados de nuevo en la misma obra”.
Igualmente, con el objetivo de minimizar el transporte “es necesario que el material se acopie cerca de la zona de obra, se machaque de forma controlada, se clasifique y se coloque de nuevo, una vez que estén todos los servicios subterráneos instalados”, se precisa.
En definitiva, frente a las críticas por esa montaña de escombros a la vista de Elcano, la APBC presume de su compromiso con la sostenibilidad: “perseguimos contribuir al desarrollo económico y social de nuestra área de influencia, mediante la gestión eficiente y sostenible de las infraestructuras portuarias y del dominio público y la prestación de servicios de calidad con el fin de ofertar el más competitivo transporte de personas y mercancías”.














