El Ayuntamiento de Cádiz ha encargado un estudio pormenorizado de las emblemáticas Puertas de Tierra y entorno a través de imágenes digitales que permitan establecer un diagnóstico exacto de este frente histórico que cuenta con las máximas protecciones urbanísticas.
Tras aplazarse dos semanas por los sucesivos temporales, en los últimos días ha podido iniciarse sobre el terreno este trabajo, que en detalle supone la digitalización fotogramétrica y edición de ortofotografías de paramentos en todo este Bien de Interés Cultural (BIC).
El Consistorio adjudicó el contrato al Grupo de Investigación Hum-1126 Arqueouca de la Universidad de Cádiz, que ya está haciendo volar drones sobre la Puerta de Tierra que están generando modelos digitales 3D en tamaño real “hasta el mínimo detalle para ver el estado real de la muralla”.
Estas labores tienen un plazo estipulado de tres meses y medio entre la toma de imágenes y el posterior de procesado en el Laboratorio de Arqueología y Prehistoria de la UCA. El dron con el que se trabaja cuenta con tecnología RTK que hace que el GPS tenga un error de menos de un centímetro en las imágenes que obtiene para el estudio fotogramétrico.
Esta supervisión contempla los baluartes de Santiago, Santa Elena y San Roque, al frente de las Puertas de Tierra e incluso a la parte que esta más cercana a los terrenos de Adif; permitirá identificar daños y patologías para planificar un proyecto de restauración faseado, se apunta en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
Al respecto, se recuerda que el Ayuntamiento tiene reservados más de 4 millones de euros para poder intervenir algún día en el monumento.
Asimismo, estas imágenes y los modelos que se están obteniendo, se añade, puede tener un uso futuro didáctico y también servirá para obtener información de las distintas épocas en las que se fue configurando el frente de las Puertas de Tierra y sus baluartes.
REDUCTO DE LA QUE FUERA MURALLA DE ENTRADA
Las Puertas de Tierra es un monumento arquitectónico que supone un reducto de la que fuera muralla de entrada a la ciudad de Cádiz. Levantadas por Torcuato Cayón en el siglo XVIII, la portada está labrada en mármol y está concebida más como retablo religioso que como fortificación militar. Su torreón fue erigido a finales de 1850.
Hoy separa el casco antiguo y la zona moderna de la capital, extramuros, conocida popularmente como Puerta Tierra. La apertura a finales de la década de los 40 del siglo pasado de nuevos arcos en su lienzo ante el crecimiento de la ciudad, para el paso del tráfico rodado y peatonal, tuvo detrás al arquitecto Antonio Sánchez Esteve.















