El Castillo de San Sebastián, en Cádiz, rehabilitado a medias hace algo más de una década con ocasión de los fastos del Bicentenario de la Constitución de 1812, en agosto de 2024 reabrió sus puertas (cerradas desde 2018 tras los daños provocados en los accesos por un temporal) para que vecinos y turistas puedan pasearse por la explanada interior y contemplar las vistas “privilegiadas” que ofrece, tras el acuerdo entre Ayuntamiento y Costas.
Y casi dos años después se da un nuevo paso que acerca la posibilidad de que la administración municipal se haga con este patrimonio histórico y lo dote de contenido.
Así, se acaba de firmar la desafectación del Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) de los terrenos correspondientes a este emblemático castillo frente a la playa de La Caleta.
Miguel Gómez, delegado de Economía y Hacienda de Cádiz, en representación del Ministerio de Hacienda, Dirección General del Patrimonio del Estado; y Patricio Poullet, jefe de la Demarcación de Costas en Andalucía-Atlántico, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, han suscrito este acta de desafectación, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
UN EXPEDIENTE INTERRUMPIDO DESDE 2015
“Es un paso importante en el proceso de cesión, y desbloquea un expediente que estuvo interrumpido más de diez años, ya que la declaración de innecesariedad para el dominio público es de 2015. Ahora ya es un bien patrimonial del Estado, susceptible de cederse gratuitamente al Ayuntamiento”, afirma la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores.
El anterior gobierno local izquierdista siempre se negó a recibir esta construcción militar histórica en medio del mar a medio rehabilitar, que además puede suponer un importante gasto anual en conservación para las arcas municipales.
A partir de ahora, el expediente de cesión está en trámite en la Dirección General de Patrimonio del Estado con el informe favorable de la Delegación de Economía y Hacienda de Cádiz. Los terrenos cuentan con una superficie de unos 33.663 metros cuadrados.
Eso sí, se excluye del ámbito de desafectación el recinto de la señal marítima del faro, con una superficie de 446 m2. Se mantendrá una servidumbre de paso las 24 horas del día para atender las posibles incidencias que puedan producirse en el mantenimiento de la señal marítima por el personal de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, así como las de mantenimiento y servidumbre de las canalizaciones subterráneas de los diferentes servicios que dan suministro a este elemento en uso.
Por otro lado, el Paseo Fernando Quiñones se mantiene como dominio público, pero el Ayuntamiento estaría obligado a asumir su mantenimiento ordinario.
“UNA DEMANDA CIUDADANA SATISFECHA GRACIAS A PEDRO SÁNCHEZ”
Desde Subdelegación se aprovecha para recalcar que, sólo desde 2018, han sido más de 2 millones de euros los invertidos en este castillo, en reconstrucción de tramos deteriorados, el refuerzo de la base de cimentación, la consolidación de elementos y el relleno de huecos en la muralla. También en tareas reparación y restitución de servicios afectados por temporales, así como en desbroces.
Finalmente, la subdelegada Blanca Flores reitera que la reapertura al público de los espacios exteriores del Castillo de San Sebastián, “una demanda ciudadana satisfecha gracias a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez” (aunque el alcalde Bruno García interpreta que se debió al empeño de su equipo de Gobierno del PP), supuso “un paso crucial hacia la cesión definitiva del espacio al municipio, con el objetivo de desarrollar un proyecto permanente para su futuro”.
Y ha insistido en el valor que tienen estas estructuras y en “la necesidad de que las instituciones intervengamos sobre ellas desde un punto de vista global y colaborativo”.
Esta fotografiada fortificación es una construcción militar de la ciudad levantada a principios del siglo XVIII, de planta irregular con nueve lados, con parapetos, cañoneras, dos fosos de agua y puentes levadizos. Se adentra en el mar gracias a la existencia de una laja rocosa sobre la que se cimienta; y se encuentra unido a tierra por un malecón, lo que permite que no se encuentre aislado en la pleamar.














