El comité de empresa de Emasa, empresa de aparcamientos del Ayuntamiento de Cádiz, ha estallado ante lo que llama “deriva” de la entidad, en la que se permiten que técnicos perciban “sueldos galácticos” mientras la gestión real de la misma es “inexistente”, y tanto el gerente Ángel Casado como el concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, “miran para otro lado”.
“Cuenta con una dirección instalada en una cómoda sombra que está hundiendo la empresa mientras cobran salarios de lujo por un trabajo que no sale adelante. Una estructura de élite con resultados de abandono. Es un insulto a los gaditanos que, quienes ostentan la máxima responsabilidad técnica y política, cobren salarios astronómicos para no gestionar absolutamente nada”, se reitera.
Incidiendo en que su dirección “no sólo no toma decisiones, sino que ampara la desidia de unos técnicos que son incapaces de sacar la faena diaria”, demostrando “una falta total de liderazgo por parte del presidente y de su comisario político”, o sea, Verdulla y Casado.
“PARÁLISIS E INOPERANCIA”
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, los representantes de la plantilla insisten en que la “parálisis administrativa” de esta sociedad municipal “es absoluta”. Y para demostrarlo, ejemplifican esa “inoperancia” con hechos.
Por un lado, se ignora el convenio y el compromiso de crear una bolsa de empleo pública “para seguir contratando a través de empresas de trabajo temporal, saltándose los principios de transparencia y mérito, sin justificación clara”. En la actualidad, se añade, “hay trabajadores eventuales que llevan años ocupando puestos estructurales en una empresa pública, lo que resulta incomprensible y genera sospechas sobre los intereses ocultos detrás de esta práctica”.
Asimismo, desde hace años se reclama que se cubran las vacantes dejadas por trabajadores prejubilados y las bajas de larga duración, tal y como establece el convenio. Sin embargo, “la empresa ignora sistemáticamente nuestras demandas, incumpliendo la legislación laboral”.
Eso sí, “llevamos 15 meses pagando una fortuna a través de una ETT por un ingeniero, contratado para ayudar al director técnico, con un resultado nulo: los pliegos siguen sin salir y el trabajo se amontona. Una clara duplicidad de puesto sin sentido, con el único fundamento de aumentar los costes cuando la verdadera necesidad está en los operarios”, se advierte.
A lo que se suma, señalan desde el comité, que la dirección de Emasa “haya ignorado durante más de dos años las advertencias sobre la salud laboral de un compañero”, teniendo que intervenir la Inspección de Trabajo.
Más allá, se denuncia que los aparcamientos de zonas reguladas están sin vigilancia, “creando malestar a los gaditanos que residen en la ciudad y que no pueden aparcar sus vehículos”; o el abandono de los aparcamientos, y no solo en cuanto a limpieza (el pliego correspondiente está caducado desde 2016): “la falta de personal presencial convierte las instalaciones en zonas de riesgo para la ciudadanía y los propios trabajadores. Actos vandálicos, robos y pernoctaciones hacen que generen un riesgo altísimo para todos”.
Pero además, dos vehículos nuevos adquiridos en diciembre de 2025 siguen parados “por la incapacidad profesional de los técnicos para ponerlos en marcha”, mientras se trabaja con una flota con más de 20 años de antigüedad. O el caso de la obra del eternizado arreglo del parking del Campo del Sur, que “supuestamente era inminente”, y todavía hoy no se ha ejecutado.
El comité de empresa termina reclamando que tanto los responsables políticos como los técnicos de esta sociedad municipal “justifiquen sus salarios con resultados inmediatos”. “No vamos a tolerar que se siga degradando el servicio público mientras una minoría privilegiada mira hacia otro lado desde sus despachos”, se apostilla.
PSOE: “SÓLO ES EFICIENTE PARA ASEGURAR LOS SALARIOS DE SUS DIRECTIVOS”
A raíz de la denuncia del comité, el PSOE ha repetido que la entidad se encuentra “totalmente a la deriva y sin una dirección política que mire por el interés general de los gaditanos”.
Para la concejala socialista Natalia Álvarez, resulta “inmoral” que “se aseguren sueldos galácticos en los despachos cuando la realidad de la empresa a pie de calle es de abandono. Esos salarios no van paralelo a una gestión eficaz, estamos ante un uso nefasto del dinero público”.
Así, el principal partido de la oposición concluye que Emasa “ha dejado de cumplir los objetivos para los que fue creada; no puede ser el chiringuito donde se garantizan sueldos de oro a costa de servicios públicos deficientes y trabajadores de segunda”.













