La provincia de Cádiz cuenta ya con más 3.300 empresas vinculadas de alguna manera a la economía azul, actividad económica que aporta hoy el 17,5% del PIB provincial, principalmente por la industria naval y el turismo costero y náutico.
Es el titular que deja un estudio conjunto promovido por la Universidad de Cádiz y la Zona Franca de Cádiz, que analiza “de forma rigurosa y real” un sector que hasta ahora ha tenido un déficit de datos sistematizados y verificables y una información fragmentada y dispersa.
El informe lo han presentado conjuntamente el delegado del Estado en la Zona Franca, Fran González, y el rector de la UCA, Casimiro Mantel, junto a la vicerrectora de Emprendimiento, Carmen Camelo, que es además una de las autoras del documento.
‘La economía azul en la provincia de Cádiz. Análisis sectorial, desafíos y oportunidades estratégicas’, ha sido elaborado por las catedráticas de la UCA, Carmen Camelo y Carmen Garrido, y por el profesor del Departamento de Organización de Empresas, Juan Pablo Diánez, partiendo de la necesidad de identificar los sectores que componen la economía azul, analizar su estructura productiva y compararla con el conjunto de Andalucía, además de medir el impacto económico, empresarial y sectorial en Cádiz de este sector azul (cualquier actividad directa o indirectamente relacionada con los océanos, el mar y la costa), por el que apuesta desde hace unos años la Zona Franca.
El informe resalta además la importancia del polo de conocimiento e innovación azul, materializado en un ecosistema científico-tecnológico-empresarial que engloba desde la UCA al CEI.Mar, INMAR y SEA-EU, desde el Consorcio a Incubazul-Blue Core, y desde Ctaqua (Fundación Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía, en El Puerto de Santa María).
“UN PILAR ESTRUCTURAL DE LA ECONOMÍA GADITANA”
En su exposición del estudio, Camelo ha resaltado la situación en la que se encuentra la provincia, que cuenta con “una base sólida para competir en la nueva economía azul”, en la que resultará necesaria la “cooperación empresarial, la innovación y la digitalización” para seguir avanzando.
Así, se deja claro que el sector azul (“un eje estratégico en las agendas europeas, nacionales y regionales”) constituye “un pilar estructural de la economía gaditana”, tanto por su aportación al empleo como al PIB. En este sentido, el conjunto de actividades vinculadas a este ámbito genera el 17,5% de su PIB.
La mayor parte de esa riqueza procede de dos sectores: el turismo azul y la industria naval. En concreto, el turismo costero y náutico aporta un 8,9% (se computan más de 6 millones de ‘turistas azules’, con un gasto medio diario de 92 euros), mientras que la construcción y reparación naval (Navantia y Dragados, básicamente), junto con las industrias auxiliares, suman un 6,8%.
En la provincia gaditana, la importancia de lo azul (que agrupa sectores tradicionales y emergentes, como la pesca, acuicultura, turismo costero, energías marinas renovables, biotecnología azul, construcción naval o extracción de sal, junto con ámbitos transversales como la biodiversidad, la economía circular o la investigación marina) se constata por “ser un sector en pleno crecimiento”, se recalca en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz.
De las 3.359 empresas vinculadas al sector, el mayor número de ellas (2.801) se dedican al turismo azul, mientras que 163 están vinculadas a la industria y construcción naval, 148 a los puertos y transporte marítimo, 136 a los recursos marinos vivos, 55 a investigación y educación, 40 a recursos marinos no vivos y 16 a biodiversidad, transición energética y economía circular.
El estudio concluye con unas conclusiones y recomendaciones que despejan el camino para un futuro en el que la economía azul “será primordial en nuestra provincia, junto a la innovación y el apoyo y acompañamiento a las pequeñas empresas”. Al respecto, se entiende como clave que las microempresas puedan acceder a tecnologías y plataformas de e-commerce internacional, así como la agrupación empresarial en torno a los clústers tecnológicos.
E igualmente, se refleja la importancia del impulso de la industria eólica marina, así como la instalación de centros de economía circular naval, o sea, apostar por ser centro de referencia para el desmantelamiento, reciclaje y reutilización de embarcaciones y estructuras marinas.
“CONSTATAMOS QUE SEGUIMOS VIVIENDO DE CARA AL MAR”
El delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, Fran González, ha resaltado la importancia del estudio para poner de relieve un sector en pleno desarrollo y que necesita de pautas de trabajo: “Cádiz ha sido desde antiguo una provincia muy vinculada a las actividades marinas y constatar que seguimos viviendo de cara al mar desde el respeto al medio marino y estableciendo unos parámetros es de gran valor para hacer las cosas bien”.
Para este político del PSOE, el informe constata realidades con las que “estamos trabajando desde la Zona Franca. Siempre hemos insistido en que la provincia tenía todas las características idóneas para trabajar en torno a la economía azul y para ser un polo del sector, en la línea que estamos trabajando. Además, contamos con el conocimiento que nos proporciona la Universidad, confiamos en su criterio y creemos que las recomendaciones que emanan de este estudio nos pueden proporcionar unos excelentes resultados”.
Por su lado, el rector de la UCA, Casimiro Mantel, ha agradecido a la Zona Franca su “colaboración y visión” y ha felicitado al equipo investigador “por un documento que combina análisis y propuestas concretas”. “Entendemos que nuestra misión es generar conocimiento, pero también transferirlo: convertir los datos y la investigación en herramientas útiles para la toma de decisiones y para avanzar hacia un modelo económico sostenible, innovador y capaz de generar empleo de calidad”, ha recalcado.
ENTRANDO EN LA UNIVERSIDAD EUROPEA DE LOS MARES
Aprovechando este acto, la Zona Franca de Cádiz ha formalizado, tras su aprobación por el Comité Ejecutivo, su entrada en la Universidad Europea de los Mares (SEA-EU, por sus siglas en inglés), liderada por la UCA, e integrada por nueve universidades de zonas costeras europeas y otras 75 entidades de ámbito distinto al universitario.
La Alianza SEA-EU fue fundada en 2019 como parte de la iniciativa ‘Universidades Europeas’ de la Comisión Europea, cuyo objetivo es construir redes transnacionales de educación superior que permitan una mayor integración entre los sistemas educativos de Europa. Esta iniciativa está cofinanciada por el Programa Erasmus+ de la UE.
A colación, Fran González ha resaltado el valor que para el Consorcio y para sus iniciativas Incubazul y Blue Core suponen entrar a formar parte del SEA-EU, que “enriquecerá y reforzará enormemente nuestro ecosistema de economía azul por la transferencia de conocimiento que implica, además de que servirá para potenciar la visibilidad de nuestra incubadora azul a nivel nacional e internacional”.












