Junto con la empresa tecnológica catalana Ocean Ecostructures, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz ha puesto en marcha un proyecto para potenciar la biodiversidad marina mediante la instalación de seis estructuras ecológicas denominadas LUBs en dos puntos del puerto gaditano.
Estas estructuras LBUs son piezas inspiradas en arrecifes naturales, que se sumergen en el mar y se monitorizan mediante robótica submarina e inteligencia artificial permitiendo obtener datos a tiempo real sobre biodiversidad y biomasa.
Están diseñadas para favorecer la colonización de organismos marinos y la generación de hábitats complejos en superficies artificiales, contribuyendo a incrementar la riqueza biológica y la presencia de vida marina.
La actuación se apoya, así, en una solución multitecnológica, “única en el mundo”, desarrollada por Ocean Ecostructures que permite transformar superficies portuarias en espacios capaces de albergar mayor vida marina, “con resultados medibles y sin interferir en la operativa”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
En concreto, se han instalado tres de estas estructuras en el extremo del dique que sirve de apoyo a la punta del espaldón de la futura nueva terminal de contenedores. En este emplazamiento se han colocado dos unidades de tecnología 3D y una unidad fabricada en CaCO₃, materiales y diseños desarrollados a partir de criterios científicos y biomiméticos que replican el funcionamiento de un arrecife natural.
Y por otro lado se han instalado otras tres estructuras similares en el extremo del dique de San Felipe.
Ocean Ecostructures es una compañía fundada en 2021, con sede principal en Barcelona, especializada en la renaturalización de biodiversidad para compensar el impacto negativo de infraestructuras como puertos o parques eólicos ubicados en alta mar. Asegura haber instalado ya cerca de 400 unidades de sus “arrecifes artificiales” desde su nacimiento, y su objetivo es transformar 20.000 infraestructuras marinas en “oasis azules” de aquí al año 2030.
A decir de la presidenta de la APBC, Teófila Martínez, esta iniciativa pone de manifiesto una actitud proactiva en la integración de la sostenibilidad y la protección del medio marino en la gestión portuaria. Y afirma que “la Autoridad Portuaria no solo responde a los retos ambientales actuales, sino que se adelanta a ellos mediante la implantación de soluciones innovadoras que permiten compatibilizar la actividad portuaria con la mejora de la biodiversidad”.
NUEVOS VEHÍCULOS HÍBRIDOS Y ELÉCTRICOS
En el contexto de esa gestión sostenible, la APBC ha informado recientemente de la compra de una decena de vehículos para su flota (seis son para su Policía Portuaria) en los que ha priorizado la eficiencia, seguridad y sostenibilidad al apostar por modelos híbridos y eléctricos. En total, ha invertido casi 323.000 euros.
De este modo, su flota actual está compuesta por 34 unidades, entre ellos cuatro vehículos eléctricos y ocho híbridos mientras que el resto utilizan propulsión de combustión interna.
Estos vehículos están orientados a cubrir las necesidades operativas de los distintos departamentos de la Autoridad Portuaria, “mejorando la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad” en los desplazamientos.












