Sumar ha registrado en el Congreso una Proposición No de Ley (PNL) para abordar el futuro de la Base de Rota en un contexto internacional marcado por “la incertidumbre” y “las amenazas” del presidente estadounidense Donald Trump de retirar sus tropas de España (actualmente trabajan y residen unos 4.000 militares de EEUU entre la base gaditana y la sevillana de Morón).
Según The Wall Street Journal, Trump estaría sopesando este “castigo” en Europa principalmente al Estado español y al alemán por no apoyar su guerra ilegal e imperialista contra Irán, junto a los genocidas de Israel.
La iniciativa de los socios del PSOE en el Gobierno central quiere ser una respuesta firme a la volatilidad de la política exterior estadounidense y plantea la necesidad urgente de que Europa, y España en particular, avancen hacia una “autonomía estratégica” en materia de seguridad y defensa, reduciendo su dependencia de decisiones adoptadas fuera de sus instituciones democráticas.
Al respecto, en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz la diputada de Sumar por Cádiz, Esther Gil de Reboleño, señala que “no podemos permitir que la seguridad de nuestro país dependa de los vaivenes políticos de Washington ni de decisiones unilaterales que pueden poner en riesgo a nuestras poblaciones”.
“La amenaza de Trump no es una anomalía, es la prueba de una realidad: Europa no puede seguir subordinando su seguridad a intereses ajenos que no siempre coinciden con los de su ciudadanía”, reitera la también vicepresidenta en la Mesa del Congreso.
“NO HABLAMOS DE CERRAR LA BASE DE ROTA, HABLAMOS DE TRANSFORMARLA”
En su propuesta, Sumar advierte de que el actual modelo de seguridad internacional atraviesa una transformación profunda, marcada por “el debilitamiento del multilateralismo y el desprecio al derecho internacional por parte de EEUU, Israel o Rusia”. En este escenario, se considera imprescindible abrir un debate estratégico sobre el papel de las bases militares extranjeras en suelo español.
La PNL pone el foco en la Base de Rota, una infraestructura clave en el dispositivo militar estadounidense en Europa, cuyo papel en operaciones internacionales la convierte también en un potencial objetivo de ataques en conflictos que no dependen de decisiones españolas o europeas.
Con todo, se asume que cualquier debate sobre su futuro debe realizarse con responsabilidad, teniendo en cuenta su impacto socioeconómico en la provincia de Cádiz. “No hablamos de cerrar Rota ni de poner en riesgo el empleo, hablamos de transformarla en una oportunidad para generar más y mejor trabajo, ligado a la innovación, la cooperación y la paz”, sostiene Gil de Reboleño.
De este modo, la propuesta plantea una transición progresiva que permita integrar esta base gaditana en una arquitectura de seguridad europea propia, convirtiéndola en “un centro logístico para misiones humanitarias, gestión de emergencias y desarrollo tecnológico”, al tiempo que “se garantizan los puestos de trabajo y se impulsa la diversificación industrial de la comarca”.
“TENEMOS QUE LIDERAR UN MODELO DE DEFENSA BASADO EN LA PAZ”
“España tiene que liderar en Europa un modelo de defensa basado en la paz, el derecho internacional y el control democrático, y eso pasa por repensar qué papel juegan instalaciones como Rota en nuestro futuro”, añaden desde Sumar, que en el caso de que no se marchen los militares foráneos de Rota propone renegociar los acuerdos de defensa entre España y EEUU, que comenzaron en pleno franquismo.
La iniciativa también incluye medidas para garantizar la participación de administraciones locales, agentes sociales y trabajadores en cualquier proceso de transformación de la Base de Rota, así como la obligación de que el Gobierno central informe periódicamente al Congreso sobre los avances en materia de autonomía estratégica europea.
Con esta PNL, Sumar dice situar en el centro del debate político “la necesidad de redefinir el modelo de seguridad en Europa, proteger el empleo en territorios vulnerables y reforzar la soberanía democrática frente a decisiones externas que afectan directamente a la ciudadanía”.
A juicio de la diputada Esther Gil de Reboleño, “frente a la política de la amenaza y la imposición, España debe responder con más democracia, más Europa y más derechos para su gente”.














