Pese a las bajas temperaturas que se están viviendo en muchos días de diciembre y este enero, numerosos centros sanitarios del Distrito Sanitario Bahía de Cádiz-La Janda “continúan sin calefacción”.
Lo alerta CCOO, que relata que en muchos ambulatorios los profesionales se ven obligados a desempeñar su labor “en condiciones indignas, trabajando con chaquetones y ropa de abrigo”. Y a su vez, los pacientes, entre ellos mayores, niños y personas con patologías respiratorias, “esperan atención pasando frío en salas de espera saturadas en plena ola de gripe y Covid”.
“Esta situación no es un hecho aislado. Ya ocurrió durante el pasado verano, cuando los sistemas de climatización no funcionaban y la única solución ofrecida por la gerencia fue el envío de ventiladores, evidenciando una alarmante falta de planificación y de respeto hacia trabajadores y ciudadanía”, se queja este sindicato en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
A ello se añade la “falta crónica de personal”, que repercute directamente en la calidad asistencial, incrementa la sobrecarga laboral y pone en riesgo la salud física y mental de los profesionales.
CCOO también denuncia “el ocultismo y la pasividad” de cargos intermedios, “algunos de los cuales ejercen prácticas de acoso laboral, incumplen horarios, no acuden a sus centros de trabajo y eluden sistemáticamente sus responsabilidades, sin que exista ningún tipo de control ni actuación disciplinaria”.
“QUE DIMITA TODA LA CÚPULA DIRECTIVA”
La gerencia del Distrito Sanitario (con Sira Morales al frente, rescatada por el PP del negocio de la sanidad privada), la dirección Económica, la dirección de Enfermería y la dirección Médica “conocen perfectamente esta situación, son plenamente conscientes de las múltiples denuncias realizadas por trabajadores y representantes sindicales y, aun así, no han puesto ningún remedio, convirtiéndose en cómplices de este deterioro progresivo del sistema público sanitario”, aseveran desde CCOO.
En este punto, esta sección sindical exige la “dimisión inmediata y completa” de toda la cúpula directiva de este distrito sanitario, “por su incapacidad manifiesta para gestionar recursos públicos, por permitir condiciones laborales indignas y por no garantizar una atención sanitaria segura y de calidad a la población”.
“El dinero público debe utilizarse de forma eficiente y transparente, al servicio de la sanidad pública y no para sostener una estructura directiva que ha demostrado estar totalmente desconectada de la realidad de los centros y de las necesidades de quienes trabajan y se atienden en ellos”, se sentencia.
Esta denuncia se suma a la lanzada a finales de año por CSIF, señalando directamente a la gerente y al director económico por estar generando “un malestar sin precedentes” entre el personal de los centros de salud de ambas comarcas, al buscar la rentabilidad económica con sus medidas “de dudosa ética”.















