La alerta naranja decretada en la Bahía de Cádiz desde la noche del miércoles por el paso de la borrasca Leonardo (junto a fuertes vientos, fenómenos costeros, y lluvias) que ha bajado a amarilla en la tarde de este jueves (el mal tiempo continuará todavía unos días), afortunadamente no ha provocado incidentes de gran consideración: desprendimiento de cascotes, caída de árboles, retirada de chapas y carteles, desplazamientos de bombos de basura…
Eso sí, salvo en el litoral, con la mayoría de playas y entornos muy afectados por los oleajes; y como ya se preveía, la nueva crecida del río Guadalete a su paso por Jerez, que obligó a un nuevo desalojo preventivo horas antes de que llegase la madrugada, de unos 900 vecinos del ámbito rural.
Tras los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la responsable activación del nivel 2 de emergencia por parte de la Junta de Andalucía, que motivaba entre otras acciones el preaviso a la Unidad Militar de Emergencia (UME), con 300 militares movilizados, y el anuncio de suspensión de clases en todos los niveles, también universitario, al menos este miércoles (durante esta tarde se anunciara si el jueves tampoco hay cole), los ayuntamientos pusieron en marcha sus propios planes, y sus retenes de emergencia, con especial atención a los ámbitos que suelen inundarse.
Y entre otras acciones se cerraron parques, instalaciones deportivas, bibliotecas y centros culturales y sociales, se recomendó el teletrabajo a sus funcionarios no esenciales, se reorganizó la ayuda a domicilio, se habilitaron refugios temporales para sintechos, y en muchos casos se suspendió la recogida de basuras (por seguridad del personal, pero también para tratar de evitar el movimiento de contenedores con el peso de los residuos). Incluso en Jerez y El Puerto, el bus urbano quedó cancelado. En Chiclana, a su vez, el temor al desbordamiento del río Iro, se ha ido disipando con el paso de las horas.
EN GRAZALEMA YA SALE EL AGUA POR LOS ENCHUFES…
En la provincia gaditana, las zonas más afectadas por esta nueva borrasca (que azota fuerte a casi toda Andalucía) se concentran como ya se pronosticó, en la campiña de Jerez, en el Campo de Gibraltar (con más de 1.000 personas evacuadas, sobre todo de San Roque) y sobre todo en Grazalema (donde se han recogido más de 400 litros por metro cuadrado en menos de 24 horas, y el agua ya sale incluso por la solería y enchufes de las casas). Además, hay que lamentar un herido en Ubrique, en el derrumbe de una vivienda provocado por el desprendimiento de una roca.
Actualmente, en Cádiz (con cerca de 40 carreteras cortadas por el temporal) se está desaguando en las presas de Los Hurones, Bornos, Almodóvar, Celemín, Barbate, Charco Redondo y Guadarranque. Su embalse más grande, el de Gualdalcacín (que recibe además el agua que sale de Los Hurones), ya supera los 570 hm3, rondando el 70% de su capacidad total (hace un año, por estas mismas fechas estaba al 22%).












