CSIF ha lanzado la voz de alarma ante la entrada de una nueva modalidad de droga, conocida como ‘papelitos’, en el centro penitenciario Puerto III, en El Puerto de Santa María, que “provoca situaciones de riesgo para los trabajadores de las prisiones y la propia población reclusa”.
El nuevo material estupefaciente, que no tiene una fórmula idéntica en cada uno de los pliegos o ‘papeles’ que consumen los internos, está originando una “grave exposición” en todo el Estado español y también a los trabajadores de las prisiones gaditanas, en especial los centros Puerto III y Algeciras, donde el volumen de internos es el mayor de la provincia, con casi 1.300 y 1.100 presos, respectivamente.
Desde este sindicato se argumenta en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que la inseguridad viene provocada por el consumo de una droga para la que, desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, aún no han puesto medios y filtros oportunos para evitar su entrada en las cárceles españolas.
Sólo existen ciertos reactivos para la comprobación de las sustancias que pueden componerlo, y siendo la mayoría indeterminada (sólo en algunos casos se conoce que llevan restos de ketamina, sin descartarse fentanilo u otros derivados de éste y mezclas de otras sustancias nocivas para la salud).
Todo ello, motiva que “los pocos recursos médicos” con los que cuentan las prisiones en Cádiz (y en casi todo el país) “no puedan atender los casos de urgencias derivados del consumo de una droga que no se conoce, para poder contrarrestar sus efectos, con la peligrosidad que significa para la vida de los internos”.
CSIF incide en que aunque no existen datos cuantificados de entrada en las prisiones de Cádiz, ya que por el momento no existen medios que puedan corroborar este tipo de droga, “sí ha habido casos en los que se han tenido que evacuar de urgencia vital al hospital”.
Las unidades creadas hace ya varios años como el Grupo Intervención y Control Operativo y la Unidad Cinológica, “no cuentan con las herramientas necesarias para detectar los ‘papelitos’ y poder así incautarlas. Sólo un spray multiusos reactivo a determinados tipos de estupefacientes es lo que manejan a fecha de hoy para ese cometido”, se denuncia.
Además, se está constatando que esta modalidad de droga “se traduce en incidentes graves, bien entre los propios internos o contra los funcionarios”. Las agresiones han aumentado en los últimos tiempos, debido al control que se realiza sobre este asunto y que deriva en peleas entre internos o agresiones directas a funcionarios.
SE SIGUE REIVINDICANDO LA CONDICIÓN DE AGENTES DE AUTORIDAD
En este punto, el actualmente sindicato más representativo en Instituciones Penitenciarias reclama a Interior mayor dotación de medios materiales para la incautación de esta nueva droga y al mismo tiempo la inclusión de pistolas táser, “que evitarían en gran medida incidentes de este tipo, con compañeros lesionados”.
Igualmente, CSIF reivindica la condición de agentes de autoridad para los funcionarios de Instituciones Penitenciarias, “con el principio de veracidad e indemnidad por parte de la Administración”, paralizada por completo en el Congreso.
Por último, se solicita una formación continua, presencial y de calidad, y una mejora del uniforme para el desempeño de la labor profesional, así como se les reconozcan unas retribuciones “justas y equiparables” con otros cuerpos policiales de comunidades autónomas para todos los trabajadores penitenciarios.















