Mi banderita es más larga y gorda
Lo que se respira en Catalunya es un hermoso “¡¡ya está bien!!” de hartazgo colectivo (más allá de razones y sinrazones políticas, económicas, culturales-identitarias e históricas), un levantamiento popular, cívico, pacífico y alegre frente a un sistema de convivencia fallido, caduco, sordo y represor.