Vivir para vivir
La abuela Dominga ha muerto. Le faltaban apenas cinco años para llegar al siglo. Dicen que era mujer de carácter. Le gustaban las flores pero en su entierro no había ni una sola corona por su expresa voluntad. Sólo el coche fúnebre con ella en su último paseo. También dejó claro que quería que la...













