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El tranvía de la Bahía será una realidad “en 2022”; Renfe se encargará también de la pre-explotación previa a la puesta en servicio comercial

La consejería de Fomento acaba de adjudicar a Renfe, por más de 4,2 millones, el contrato para las pruebas finales del tranvía metropolitano de la Bahía de Cádiz. El mismo permitirá la reincorporación desde finales de enero del medio centenar de trabajadores ya formados para distintos puestos, y antecede a la puesta en servicio comercial, que la Junta prevé ahora “en 2022”, a través del contrato de operación con la propia operadora estatal.

Nueva buena para acabar el año sobre el eternizado proyecto del tranvía de la Bahía de Cádiz, cuya primera y única línea (entre Chiclana y la capital, atravesando el centro de San Fernando) según se afirmaba desde la Junta en 2020, iba a entrar al fin en servicio a lo largo de 2021 (no hay que olvidar, que las primeras obras comenzaban tras el verano de 2008), pero no, tampoco se ha cumplido. La Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía acaba de adjudicar el contrato para las pruebas finales a Renfe, que como se sabe desde hace unos años, será la operadora del no poco controvertido nuevo medio de transporte cuando esté operativo.

“Este contrato permitirá reactivar la fase final del tranvía de la Bahía de Cádiz, que antecede a la puesta en servicio comercial, prevista en 2022 a través del contrato de operación con la propia Renfe, que dará continuidad al de pre-explotación que acabamos de adjudicar”, resalta la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo.

En concreto, según se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, se ha formalizado la adjudicación a Renfe Viajeros este contrato para la pre-explotación y organización del servicio previo al inicio de la operación comercial. El presupuesto asciende a 4,27 millones de euros y dará cobertura al desarrollo de las pruebas dinámicas finales que anteceden a la puesta en servicio comercial, así como a otras cuestiones, como la implantación de todos los procedimientos propios del operador estatal, la coordinación operacional del mantenimiento, además de la gestión de la seguridad operativa y ajuste y optimización de los escenarios de explotación.

A colación, la consejera del PP incide en que el tranvía se encuentra “en la antesala de su puesta en marcha”, una vez que ya se han concluido todas las obras, se han implantado las instalaciones y sistemas, se han homologado las unidades móviles para la circulación por la vía férrea estatal y se han habilitado los talleres de Chiclana en Pelagatos como centro de mantenimiento ferroviario, que ya emitió la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.

SE REINCORPORARÁN LOS 56 TRABAJADORES YA FORMADOS

Este enésimo contrato relacionado con el tranvía metropolitano se prevé formalizar antes de finales de enero, fecha a partir de la cual se reincorporará todo el personal que la propia Renfe ha venido formando, tanto en el ámbito teórico como en el práctico, para el desempeño de las distintas funciones de la operación comercial, es decir, conductores, operadores del puesto de control central, supervisores y personal de atención al cliente. Estos 56 trabajadores, no obstante, tendrán que someterse a un proceso de “reciclaje” previo para poder así incorporarse al desarrollo de las pruebas dinámicas, y afrontar las últimas fases de estos ensayos con los trenes.

En concreto, restan por abordar las pruebas por la línea férrea entre Rio Arillo y la estación término de ferrocarriles de Cádiz capital, en la plaza de Sevilla, habida cuenta de que estos ensayos se han desarrollado hasta la fecha en horario nocturno hasta el apeadero de Cortadura, recorriendo así seis de los diez kilómetros del tramo que compartirá el tranvía con las circulaciones ferroviarias operadas por la propia Renfe (Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia/Alvia).

Además de estas pruebas completas por la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG) en el acceso a Cádiz capital, en el marco de este contrato se abordarán también las pruebas de robustez, que consisten en someter a las unidades del tranvía a situaciones más críticas o de incidencias.

Y, finalmente, las denominadas pruebas en blanco, que es el test final con marchas sin pasajeros que reproducen todos los parámetros previstos en la explotación comercial, es decir, ajustándose a las frecuencias o intervalos de paso, velocidad comercial, confort y requisitos de seguridad ferroviaria.

Igualmente, este contrato de pre-explotación incluye la adaptación de los medios, procedimientos y normativas a los resultados de las pruebas dinámicas, una vez se hayan desarrollado en su totalidad dichos ensayos antes descritos. También se da cobertura a la gestión de la seguridad y protección de la infraestructura, gestión de la seguridad operativa, coordinación operación del mantenimiento, cuyos contratos ya están formalizados y en curso y, en general, todas las actividades propias del operador de la línea previa al inicio de la operación comercial.

Esta línea 1 del tranvía de la Bahía de Cádiz (hace años se proyectó la línea 2 entre Cádiz y Puerto Real cruzando el segundo puente, pero ha quedado en el limbo), consta de un trazado de 24 kilómetros entre Chiclana y Cádiz, incluido el aprovechamiento de la vía ferroviaria entre el Nudo de la Ardila/Río Arillo, en la salida de San Fernando, y la estación de trenes de la capital, que suma más de 10 kilómetros de trazado compartido. En su recorrido dispone de 21 paradas, de las que cinco corresponden a las estaciones de Cercanías de Cádiz capital. Todo el proyecto, que supera ampliamente los 200 millones de euros, se cofinancia con fondos europeos.

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