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‘Ultimate Iron Man’, de Orson Scott Card: absténganse quienes busquen solo violencia sin sentido


Cuando en el año 2000, en la Casa de las Ideas deciden crear un universo más actualizado, al que bautizaron como ‘Ultimate’, tuvieron una premisa muy clara, que algunos de los implicados olvidaron por desgracia muy pronto: no podía ser un calco del Universo Marvel Tradicional trasladado en el tiempo. Así pues, en el más que recomendable cómic de Mark Millar y Bryan Hitch ‘The Ultimates’ apareció la versión de los Vengadores de la tierra 1610, y nos mostraron a un Capitán América más duro, a un auténtico marine alejado del caballero, una Avispa asiática y con una carrera de biología, un Thor que dudábamos que fuera un dios nórdico… y por supuesto un nuevo Iron Man.

El Tony Stark que nos presentaron estaba muy alejado del tradicional: alegre, bribón, enamoradizo, capaz de beberse hasta el último sorbo de la vida, bueno de la vida y de lo que le pusieran por delante… totalmente contrapuesto al estirado millonario, inventor con crisis alcohólicas que conocíamos. El Tony ultímate no tenía problemas con la bebida, como dice el chitse malo “ya que tenía toda la que quería”. Es en este personaje donde se inspiró el actor Robert Downey Jr.

Su alter ego también resultó diferente. Aquí no había armaduras ajustadas que surgían de un maletín y gracias al magnetismo se acoplaban. La armadura era un monstruo con servomotores, hacía falta un grupo de hombres para colocársela y se veía abastecida continuamente mediante un satélite que enviaba micro-ondas. Ni así la energía que poseía era casi ilimitada por obra y magia del reactor que salvaba a Tony de morir por el trozo de metralla de su corazón; Tony no había estado en Vietnam, ni Afganistán o Irak, como en anteriores reinicios. Tony siempre había sido igual. Su armadura es más lógica, cada disparo a plena potencia del láser pectoral requería un tiempo de recarga.

Es en este contexto donde el escritor Orson Scott Card (‘El Juego de Ender’, ‘La Voz de los Muertos’) toma las riendas del personaje para presentarnos los orígenes de Antonio Stark: el gran empresario tiene orígenes latinos, algo normal en el nuevo universo.

El resultado es una obra de ciencia ficción impresionante, eso sí, el ego es muy grande y no se molesta ni en respetar los escasos tres años de continuidad que le precedían.

OBRA DE PERSONAS Y SITUACIONES MÁS QUE DE ACCIÓN

La historia comienza con los inicios de Howard Stark el padre de Tony, con el divorcio de su primera mujer, Loni, una implacable caza fortunas capaz de traicionar a sus propios hijos. Esta se volverá a casar con Zebediah Stane su máximo rival y tendrá al hijo que no quiso darle a Howard: Obadiah Stane, aquel que era el rival de Tony en el tradicional también tendrá un equivalente en este mundo.

Howard está concentrado en un nuevo tipo de armadura bacteriológica, una delgada capa azul que se pega a la piel, absorbe la energía de los golpes y devora el metal. Pero al cabo de unas horas también desaparece la dermis. Howard pedirá ayuda a la que se convertirá en el amor de su vida, María Cerrera, una prestigiosa genetista especializada en regeneración; al igual que en nuestro mundo, fue un amor intenso, lleno de sacrificio como el supremo que han de hacer por su retoño.

Antonio, no es un hombre común, es mutante, todas las células de su cuerpo tienen la misma composición que las neuronas, por lo que la exposición al aire le resulta una tortura. Para evitarle el continuo dolor su padre le recubre con su invento. Acto seguido depositará al bebé en el regazo de su esposa muerta para que se despidan, en la más emotiva de las imágenes de la obra, imposible evitar un escalofrió. Howard dedicará su vida a proteger al niño de los que intentar conseguir el secreto de las bacterias.

Tony irá creciendo y se irá viendo implicado en el mundo de la investigación empresarial, ingresa en el Edificio Baxter para jóvenes genios donde coincidirá con Reed Richard, Sue Storm, Victor Von Doom, Rhodey, quien acabará siendo su mejor amigo y su archirrival Obadiah. Allí se verá envuelto en guerras de egos, asesinatos, robos, tramas gubernamentales… y en el nacimiento de su obra maestra la armadura de combate Iron Man.

El dibujo es una maravilla, eso sí debido a la irregularidad de entregas del escritor de Richland (Washington), solo hay que ver que para 218 páginas ha tardado tres años, se tienen que alternar tres dibujantes. El maestro Andy Kubert, nuestro compatriota Pascual Ferry en plena cúspide de su carrera y el argentino Leonardo Manco. Los tres artistas se amoldan no quedando en ningún momento desniveles de calidad, la obra pictórica es una preciosidad.

Los personajes están cuidadosamente tratados, es una obra de personas y situaciones más que de acción. A destacar al odioso Obadiah, un sociópata en toda regla, al que me entraron ganas de eliminar desde el segundo tomo. El lector avezado en Marvel podrá ver cómo aparecen guiños a los clásicos como el matón Látigo Negro,

El trabajo quedó incompleto, el guionista no nos dice cuándo se une Antonio al protocolo Ultimates, ni quedan resuelto algunos asuntos familiares. Pero nada de eso eclipsa el desarrollo de la obra.

Unos números muy disfrutables por parte de cualquier lector ya sea un veterano de Marvel, que admita la existencia del universo Ultimate, o bien de nuevas generaciones amantes de la ciencia ficción. Eso sí, abstenerse quienes busquen solo violencia sin sentido. DIARIO Bahía de Cádiz


FICHA:

Guión: Orson Scott Card

Dibujos: Volumen 1: Andy Kubert. Volumen 2: Pascual Ferry y Leonardo Manco.

Publicado originalmente en ‘Ultimate Iron Man’ volumen 1, de mayo de 2005 a febrero de 2006. ‘Ultimate Iron Man’ volumen 2, de febrero a julio de 2008.


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  • Jose Manuel

    Muy buen articulo. Conozco esta obra de Orson Scott Card y la encuentro muy recomendable.

  • Penelope

    nunca fui muy fan de iron man ni de las nuevas versiones (mas allá de lo que fue marvel 2099), pero con esto que cuentas, creo que le daré una oportunidad

  • Txewaka

    Buen artículo, y la obra es una de las mejores del universo Ultimate, muy bien narrada y muy bien dibujada.

  • SSC

    Gran artículo. Una pena que las cosas que introdujo el autor no se hubieran podido añadir a la versión adulta del personaje en los Ultimates, es lo que tiene ignorar lo publicado anteriormente.
    Es curioso que hayas elegido esta miniserie, que es un What If dentro del enorme What If que es el Universo Ultimate habiendo obras más conocidas y, en mi opinión, mejores, como Spiderman o Los Ultimates. Pero así se mejora la labor de divulgación de esta maravilla que son los tebeos.
    Gracias por su labor!

    • Manuel Santamaria

      SSC, gracias por tus cometnarios. He elegido esta obra por el hecho de que un escritor reconocido haya querido guionizar un comic, no es la primera vez que ocurre, pero tampoco abundan los casos.

  • kiko

    Una gran reseña de una de las historias mas alejadas de los superheroes del universo ultimate, a pesar de ser de uno de los heroes mas conocidos, pero Orson Scott Card traslada al personaje y construye una historia mas cercana a la ciencia ficcion. Una lectura muy recomendable