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Ilusionante victoria en el último suspiro… ¿Machís dependencia?

El Carranza pudo disfrutar al fin de una victoria local, en la mañana del domingo. El Cádiz, en su versión Cervera cien por cien, pudo irse al descanso con varios goles a favor sobre el Numancia, pero sólo coló uno. Y nada más arrancar el segundo periodo, empataban los sorianos. A partir de ahí, el ataque amarillo chocó contra la muralla numantina. Parecía que el insuficiente empate no se movería del marcador, pero apareció Machís en el último suspiro de la prórroga para inventarse el 2-1 y sacar la sonrisa al cadismo, un poco más eufórico que ayer.

CRÓNICA J-35. Partido matinal en el Ramón de Carranza, en un soleado Domingo de Resurrección. Choque para tratar de celebrar esa ‘resurrección’ del Cádiz en los últimos tiempos, amén a los tres años de Álvaro Cervera en el banquillo (guste más o menos su estilo, los resultados están ahí) con una victoria como local que se viene resistiendo desde hace jornadas, en este caso ante un Numancia luchando por abajo, que apuntale al equipo en playoff tras el ‘subidón’ de los tres puntos cosechados, inesperadamente, en el campo de la UD Las Palmas.

Garrido, ya olvidada su lesión, volvía al once del Cádiz, conformado por: Cifuentes, en portería; Rober Correa, Matos, Sergio Sánchez y Kecojevic, en defensa; Garrido y José Mari, en el centro del campo; y arriba, Aketxe, Jairo, Machís y Manu Vallejo. “Tenemos que jugar a lo que queremos”, era la consigna del entrenador en la víspera, para afrontar con posibilidades el duelo ante los hombres de López Garai,

Unas 14.000 personas en las gradas (también el ministro del Interior, Grande-Marlaska, haciendo campaña con la camiseta amarilla en el palco) contemplaron un inicio de partido con los dos conjuntos exponiendo sus credenciales: el Numancia apostaba por sobar la pelota sin apenas profundidad, y los de casa, a lo suyo, por robar alguna pelota y correr y correr; y en el minuto 7, el venezolano arrancaba el primer uuyy cabeceando un centro de un inspirado Correa. Esta acción ponía nervioso a los rojillos, que pasaban a defender por momentos con imprecisiones y dudas propias de un patio de colegio. Y entre el medio-acoso gaditano llegaba el 1-0, obra de Jairo.

Con el resultado a favor, el partido se ponía, todavía más, como el Cádiz deseaba: los sorianos, ya por obligación, tomaban el control de la pelota mas sin saber cómo superar ni la primera línea de presión de los de Cervera, que seguían visitando puntualmente el área rival, mostrando hambre de gol.

En el 28, José Mari, de cabeza tras el enésimo saque de esquina, estaba cerca de hacer el segundo. Poco después, Vallejo caía en el área y medio Carranza reclamaba penalti, y en la siguiente, el chiclanero no llegaba, por centímetros, a rematar un centro medido desde la izquierda de Darwin Machís. Precisamente el de Venezuela, en el 41, era el que tenía el 2-0 en sus botas, en un pase de la muerte de Rober Correa, que salvaba Atienza in extremis.

Correa,, luchando una pelota / FOTO: Eulogio García

Con el 1-0, corto visto lo visto en el primer periodo por parte de los de Cervera, recuperando su esencia, se iniciaba la segunda mitad, sin cambios en ambos conjuntos. Sin embargo, sí se movía el marcador pronto. Empataban los visitantes en una internada puntual en el minuto 49: David Rodríguez no fallaba el mano a mano. El Numancia parecía haber salido de vestuarios más despierto.

Álex Fernández aparecía en el campo, por Aketxe, para refrescar las posiciones ofensivas de los amarillos, poco a poco más revolucionados y ansiosos, ante un Numancia ya más centrado en que pasara el tiempo cuanto antes; y entre medias, asustar en el 60 con una ocasión que hacía lucirse a Cifu, aunque la jugada se había anulado por fuera de juego. El Albaceteño volvía a salvar a los suyos en el 64, en un lanzamiento de falta directa con intenciones de Escassi.

Y Cervera tiraba de artillería: Rennella por Sergio Sánchez, y Garrido se incorporaba como central. Pero el Cádiz no lograba penetrar con claridad frente a un rival rocoso. Y el reloj corría para unos y se eternizaba para otros. Como último recurso, Jovanovic, y dejaba el verde Matos.

En los últimos minutos, Machís y sus genialidades, a punto están de darle una alegría al cadismo. La hazaña se complicaba, y más con el juego interrumpido insistentemente por hombres del Numancia desfallecidos, perdiendo tiempo o entrando sin piedad. Y en el 86, se iba a la calle Medina por doble amarilla. Se añadieron seis minutos de descuento, pero para nada… ¿nada? En el suspiro final la cogía, quién si no, el vinotinto, se la preparaba, y golazo.

Carranza, contento y feliz, como hace ya tiempo, rendido a la épica y a Machís, un jugador de otro nivel. Tres puntazos para seguir creyendo, con el añadido de la calidad arriba de este Cádiz, que se aferra a la liguilla de ascenso como cuarto en la tabla. Y seis jornadas por delante… DIARIO Bahía de Cádiz

FOTOS del Cádiz-Numancia, AQUÍ

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