Año IV

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

Pídenos información sobra la PUBLICIDAD AQUÍ

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 LAS CARTAS DE DON MANUEL

Un mismo destino

 MANUEL RUBIO

 

 

FOTO: MANUEL RUBIODos caminantes, de carácter y pensamiento, diferentes entre si, viajan con sus respectivas bestias, cargadas de menaje y útiles personales. Se han encontrado en un cruce de caminos, su destino, es el mismo. Y tras saludarse y entrelazarse unas palabras de bienvenida, han acordado seguir juntos.

 

En silencio, caminan ahora, con paso más lento, tras un día agotador, en que el tiempo no les ha sido propicio y las leguas andadas muchas. Se encuentran exhaustos,  por el cansancio y la necesidad de  hacer un alto en el camino, que les permita tomar nuevo aliento, para que cuerpo y espíritu descansen.

 

Acertada me parece su proposición, exclama uno, tras haber recibido la invitación del otro de tomarse un respiro.  Habremos de encontrar un techo y cama,  donde pasar la noche, porque el tiempo se vuelve desagradable y la hora se nos echa encima.

Conscientes de ello, y como si la idea les hubiese dado fuerza, aceleran la marcha,  camino a una  aldea que se vislumbra, en  lontananza poco visible, por la calina que les cubre, al encontrarse en lo alto de una cima.

 

¿Qué le parece, si tras pasar la noche allá, una vez hallamos descansado, a primera hora de la mañana, reanudamos viaje de nuevo?

 

Entre ellos, no había lazo alguno, ni  tipo de parentesco o amistad alguna,   que les uniesen y sin embargo son conscientes, que yendo juntos, el viaje les resultará más placentero, seguro, y por supuesto, el constante roce  entre ambos,  engendraría amistad. Han pasado juntos algunas  horas  y han conseguido parte de este propósito, aunque no hayan  llegado a congeniar, si están, más unidos  en afecto y confianza. 

 

Pocas palabras se han cruzado entre ellos, las justas y necesarias para entenderse y hacer el viaje en paz y lo más placentero. Y si por ventura, se escapase alguna palabra ofensiva o de mal agrado, sabrían disculpárselas.

 

Ambos conocían las pautas de conducta que deben guardar  todo aquél, que viaja en compañía de otros. Reglas de comportamiento por las que se han de regir,  todo ser civilizado, con cordura y  buen fondo,  que les haga llevar a acabo un viaje sin incidentes. Lo más elemental es llegar  sanos y salvos al punto de destino, con el mínimo de incidencias y trabajo empleado, y procurando siempre que la caballería se nutra  y descanse, para que esta reducida caravana, se halle en condiciones de seguir viaje.

 

Parcos en palabras, por simple prudencia, cavilan y caminan, en silencio, el  uno tras el otro, cambiando de posición, sin perder el camino, más corto y seguro,  que los lleve rápido a su destino común.

 

Han compartido entre si, ratos buenos y malos, han repartido sus viandas y  bebido de la misma bota, se han prestado ayuda cuando sus  cabalgaduras se han aflojado o han necesitado del otro. En esta lucha por conseguir su objetivo, han optado por esta forma de proceder, que les reporta  bienestar y sentirse, entre si camaradas, en todo tiempo y lugar, sin que ninguno de ellos, en ningún momento se haya considerado mejor que el otro, y haya decidido por su cuenta propia, tomar decisiones, sin el consentimiento del otro, aún más, como gustosamente repito, en más de un caso, en que ayudarse hubieron entre sí,  ninguno se resistió a hacerlo. En este recorrido no hay necesidad de demostrar la valía de cada cual por no ser una carrera de competencia, ni pelea por cosas triviales.  Alcanzar la meta que se propusieron, es su destino primordial.

 

Sin embargo, en esta ocasión, nuestros viajeros han tenido suerte, son conscientes de que el viaje terminará feliz y se sienten más eufóricos  y seguros; y es que, con ellos, han viajado durante todo el tiempo, sin  saberlo, la sabiduría, el buen entendimiento y su formación cívica (educación), dejando en casa, cuantos  defectos personales, prejuicios, intereses particulares, y sobre todo la  soberbia y sus derivados,  defectos personales e imperfecciones, que les hubiesen hecho más pesado el viaje.

 

¡Cuánto ganaríamos todos, si nos sintiéramos así de unidos!, en este penoso caminar por el bien de nuestro país. ¿Qué “les mueve” a, nuestros lideres políticos, nada más empezar el Debate de la Nación se hayan saludado tan ofensivamente, acusándose de sus fallos, como si fueran adolescentes. Sobre todo la lengua insidiosa de uno de ellos, que está haciendo, se divida el  pueblo. Cuando el interés de todo ciudadano es vivir pacíficamente, en paz y  libertad con el mayor bienestar posible.

 

Sólo por encima del hombre, estará Dios, y nadie más, que coarte las libertades del hombre. En su lucha por el fin que se proponga, tampoco, ninguna clase de poder ni jerarquía, debe interponerse en esta andadura, sino todo lo contrario, éstos deberán  facilitarnos, el fin que persigan, siempre que sea justo y la mayoría lo solicite.

 

Me resulta repulsivo, repito, como el actual Debate que sobre la Nación se está llevando a cabo, donde los dos líderes de los partidos principales, pugnan por el liderato, y se culpan de los errores cometidos y forma de proceder tanto el uno como el otro, en vez de preocuparse de que sus cabalgaduras, estén bien amarradas, por lo que pueda suceder y se les venga abajo cuanto de valor, lleven consigo. De otra forma, no llegarán a conseguir sus objetivos, discutiendo y desviando la vista de lo más importante, que son las responsabilidades que se les han conferido: El destino y seguridad de España y los españoles. Porque se saldrán del camino y en vez de avanzar, lo que harán es retroceder y hasta es posible, la noche les caiga encima y los lobos se los merienden.


ARTÍCULOS ANTERIORES

DIARIO Bahía de Cádiz (BC) v. 1.8.
© 2004-2007 DIARIO Bahía de Cádiz

Publicidad | Contáctenos

¿Quiénes somos?  --  Aviso Legal  --   Suscribirse  --   Poner como página de inicio  --   Añadir a Favoritos                          Imprimir esta página

 

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782