Año III

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 LAS CARTAS DE DON MANUEL

Tiempo y espacio

 MANUEL RUBIO CERVILLA

marucer@mail.ono.es

 

FOTO: MANUEL RUBIO

Si sé, por qué, existe cierto rechazo, en muchas personas, por las fechas, nombres o lugares, cuando llegada les es la hora de memorizarlos. Tan fastidiosos, les resulta, que no llegan a precisar en ellos. Y es debido a que  no valoran  el orden cronológico de los hechos acontecidos, solo, en cuanto más, tal sucedieron, y si acaso, con un margen de tiempo adecuadamente holgado, para no atosigar su mente en demasía. ¡Sin embargo, amárrense,  les fastidia la impuntualidad en sus citas con los demás!

 

“Recuerdo a un compañero de trabajo, aparejador, que de mote le pusieron “Pepe leches”, por eso de importarle todo, un pito. Un día, a petición suya, lo lleve, en moto, para una cita, de trabajo, a la cual, como es natural, llegó también tarde. Ya en la puerta, me suplicó le esperara, porque saldría  enseguida. Yo persona generosa,  con todo aquél, que algo factible me pide, le correspondí, esperándolo,  no solo un rato,  sino  más de una hora, y cuando arrancando ya estaba mi vehículo para marcharme, salió él, muy tranquilo, sin prisa alguna. Indignado, le reproché, su falta de palabra y su forma de actuar. ¿Y sabéis lo que me contestó, sin ninguna clase de excusas?: “Que no entendía como la gente como yo, se “cabreaba tanto”, con esto de la puntualidad” y bla bla… Por supuesto, fue la última vez, que volví a reunirme con él.

 

El llamado reloj de arena, fue el primero que supo contabilizar, cuanto tiempo (o arena) debería pasar de un recipiente a otro, para cocer un par de huevos. “Porque cuando se excede el tiempo, dicho sea, se pasan, se le ponen a uno duros”  Y esto fue, lo que me ocurrió con Pepe leches

 

Si hacemos uso del reloj, es para no llegar tarde a las citas, y cumplir los compromisos con  nuestros semejantes o trabajo, pero nunca, debe usarse para que el tiempo nos imponga de forma tiránica unas obligaciones, haciendo con ello, que él, rija nuestro destino, y nos frene libertades, de por sí, todas ellas bastantes mermadas, ya las tenemos.

 

Si el lenguaje del tiempo, se reduce a temprano, tarde, antes, ahora, después, al medio día, o media noche, o en este o aquél  momento. También, se le puede ampliar su espacio, con las frases de  principios de, a finales de etc. Estos últimos conceptos, sin embargo, al ampliarse, no llegan a tener ese rigor tan severo, como tal data, y por lo tanto,  no precisan, tampoco complicar, en demasía, las tareas de la memoria.

 

¿A que es cierto, que muchas veces, hemos envidiado a esas otras culturas, que con cierta parsimonia y filosofía, se toman sus obligaciones, sin andar de prisa para llegar a algún lugar o cita. Una mentalidad  y modo de vida, por el que ellos  pueden prescindir de ese “codiciado” reloj- pulsera, que saben,  les encadenara más, como  esclavos al tiempo. - Razones tienen, y largas de exponer. Por lo que  prefieren ser libres de tal atadura que actualmente y con el avance de la tecnología, atenaza al hombre civilizado,  cada vez más, siempre presuroso en toda ocasión, por llegar a un sitio determinado, por eso del que tiempo es oro.

 

Lo más grave, es cuando se corre, sin saber dónde se va. Dicho sea, sin destino a lugar alguno. Por que los hay, quienes corren y corren y luego se preguntan ¿A dónde voy? Y mientras han estado corriendo, se les han pasado las mejores ocasiones. Ahora ya no se puede enmendar la plana, llegado ha, el final del camino y lo perdido, no se puede recuperar.

 

Antes o Después (soneto)

 

Empleada se haya la mente, curiosa,

en  fijar fecha, u otra referencia,

¡Como si esto, de hecho, fuera la esencia,

de ese espacio, en el que acaeció tal cosa!.

 

¿Es, el tal momento, raíz imperiosa

para que, el hecho tenga preferencia,

o quizás, sea, una simple coincidencia

para que tal data, sea harto valiosa?.

 

Entre antes y el después, solo hay un tiempo,

De un cuando ocurrió, aquél o éste evento,

Un ayer y un hoy, continuo de vida

 

donde el acierto, como el contratiempo,

acción, que afecta al sentimiento,

se goza o se llora, y después, se olvida.


ARTÍCULOS ANTERIORES

ÚLTIMOS TITULARES                                   

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782