Año II

 

  

 

 

 PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota

Participa AQUÍ en la encuesta

 El Mundo

 Deportes

 Toros

 Opinión

 Cartas al Director

 El Derrotista

 Servicios

 Reserva Hoteles

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 Quiénes somos

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 EL RUIDO Y LAS NUECES

Desgraciadamente Marbella no es una isla

 ANTONIO LÓPEZ HIDALGO

 (Periodista y Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla)

lopezhidalgo@us.es

 

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO

La trama mafiosa que ha gobernado Marbella desde que Jesús Gil se dejó caer por aquellas tierras ha dejado aturdidos a los ciudadanos del lugar y allende sus fronteras. Creíamos haberlo visto casi todo ya, cuando, a la vista de los bienes confiscados, sabemos sobremanera que nunca perderemos la capacidad de sorpresa ante lo que los medios de comunicación nos muestran. Palacetes, fincas, centenares de inmuebles, cuadros de maestros inmortales, antigüedades, animales disecados, capillas decoradas con tallas antiguas, una cuadra de caballos de pura sangre, un helipuerto, toros bravos, cientos de miles de euros en metálico, un tigre enjaulado en la finca La Caridad, de San Pedro de Alcántara. Cuentas corrientes en Singapur, Miami o Islas Caimán. Un capital valorado, en una primera aproximación, en más de 2.400 millones de euros. Posiblemente mucho más.

 

No es ésta ya la descripción de un escándalo, sino la escenificación de un esperpento a la que nos tenía acostumbrados Ramón María de Valle-Inclán. Pero lo lamentable es que también este escritor imitaba la realidad, y acaso sólo ficcionaba la realidad que trasportaba tal cual al escenario. En el caso que nos ocupa, obviamente, la realidad supera a toda ficción. Ya hay 23 detenidos. Algunos cuentan con anécdotas que harán historia. La ex alcaldesa, Marisol Yagüe, por ejemplo, pretendía pagar con dinero público un millón de euros por arreglos en su vivienda particular, pese a que el Ayuntamiento está calificado en quiebra técnica por el Tribunal de Cuentas. Juan Antonio Roca, asesor de Urbanismo del Ayuntamiento marbellí, y presuntamente el cerebro de la banda, tiene un currículum sin desperdicio. Sus influencias alcanzaban hasta a la Policía Local. Disponía de nueve teléfonos, aunque cambiaba regularmente de número, desde los que dirigía 120 sociedades instrumentales, y tenía su propia escolta. Su poder era tal que pensaba cambiar a la alcaldesa después de Semana Santa. Desgraciadamente, no es un culebrón televisado, sino la historia corrupta que imaginábamos en un ayuntamiento contra el que la Junta de Andalucía había presentado, desde el año 1995, 250 impugnaciones, pese a lo cual hasta el momento no hay ni una sentencia firme.

 

El caso de Marbella, como ya se ha escrito estos días, pasa por la disolución de la corporación municipal y el nombramiento de una comisión gestora, pero también por el acuerdo entre los grandes partidos para que estos hechos no vuelvan a repetirse y por que la justicia desenrede lo antes posible esta madeja de despropósitos y de corruptelas. El caso de Marbella abruma por la cantidad espectacular del botín incautado, pero lamentablemente el caso de Marbella se repite en otros ayuntamientos. Hace unos meses conocimos los devaneos de otra trama mafiosa en el Ayuntamiento de Camas, en Sevilla. Bastará con hurgar un tanto en las licencias urbanísticas de otros municipios para saber de buena tinta cuanto intuimos de buena fe.

 

Lo pintoresco de estas maldades es que la moraleja salpica a justos y a pecadores, de manera que los ciudadanos de buena fe comienzan a dudar de todas las fuerzas políticas y de todos los cargos públicos, y en este río revuelto abundan las cañas de pescadores dispuestos a hacer su agosto aunque estemos inaugurando el mes de abril. Marbella no es una isla, sino sólo un ejemplo, aunque desproporcionado, de los manejos ocultos que mueven la especulación urbanística. Detrás de las cortinas, los ciudadanos se las ven y se las desean para adquirir una vivienda digna, para pagar una hipoteca de por vida, para mantener la esperanza intacta después tanta granujería encubierta tras el cargo o el sillón públicos.

 

No bastará con endurecer y agilizar la ley, habrá también que hacer propósitos de enmienda, habrá que buscar mecanismos que hagan la gestión municipal más transparente, habrá que buscar en los candidatos, además de una preparación idónea para el cargo que han de asumir, una honradez a toda prueba, una integridad sin paliativos, una dignidad que no se vea abocada a la indecencia a la primera proposición embaucadora. Porque vale la pena mantener la fe en las instituciones democráticas por las que todos estos años hemos luchado, aunque de vez en cuando nos sorprenda vaciando nuestras arcas un gangster como salido del celuloide, aunque, en verdad, su perfil se haya cocinado en las urnas.


ARTÍCULOS ANTERIORES

ÚLTIMOS TITULARES                                   

  Portada Principal © DIARIO Bahía de Cádiz (BC) Aviso Legal 
Publicidad -  Poner como página de inicio  -  Añadir a Favoritos  -   ¿Quiénes somos?

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782