PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota



 El Mundo

 Deportes

 Opinión

 Cartas al Director

 Foros

 El Derrotista

 Servicios

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio



 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Toros

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días


 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 TIENDA BC

 Quiénes somos

 Preguntas frecuentes

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 EL SECRETO DE COPÉRNICO

Quién no querría entrar

 ANA ISABEL ESPINOSA

 (Abogada, escritora y columnista  - http://anaisabelespinosa.blogspot.com -)   opinionanaespinosa@hotmail.com

 

ANA ISABEL ESPINOSA

El viernes pasado era tan intenso el viento que parecía que derrumbaría el mundo de las espaldas de Atlas y se torcerían las mismas estrellas del cielo.

 

Los días de fuerte levante son presagio de Carnavales, de frustrados días de playa, de remolino de surferos, a pie de orilla empolvada de arena, pero, desgraciadamente, también en la pasada semana, fueron mortaja de un subsahariano, que tuvo la mala fortuna de morir en la valla de Ceuta.

 

Hay mucha gente que se pregunta el porqué alguien arriesga todo por cruzar las puertas del cielo, yo no me lo pregunto porque lo veo, lo leo, en las caras de los subsaharianos que transitan los vagones del metro de Madrid, a ras de fin de la tarde, recogiéndose de un trabajo, que dura doce horas; lo veo, en el saltar apresurado y en el recoger de bártulos al llegar a su parada ,porque saben que en casa les espera la familia y tendrán algo para darles de comer.

 

No me lo pregunto, porque los veo llevando a sus hijos al colegio con los míos y les leo en la mirada lo mismo que contaba mi abuelo de su viaje a América, de la Pola Negri y del bienestar que se trajo de allí para los suyos.

 

Muchas veces se nos olvida que somos un país hecho a trozos, con gente muy diversa y diferente, gente que anduvo por todas partes y después se afincó aquí, que no tuvo una misma religión, ni unos mismos orígenes y que, precisamente, en eso, está nuestra fortaleza, en nuestra mezcolanza.

 

No debería olvidársenos que somos lo que pensamos y lo que sentimos, no nuestra raza, ni nuestra religión y que es nuestro país, aquel en que nacen y crecen nuestros hijos

Yo soy nieta de un inmigrante ilegal, de una excelente persona que con veinte años  se zambulló en un buque de carga, sin pagar embarque y terminó alimentando fogones, hasta llegar a la soñada América, donde decían que a los perros se ataban con longanizas y las mujeres eran las mas hermosas del mundo.

 

Ahora, no solo está el boca a boca, que, como canto de sirena ,escuchó mi abuelo, sino también las antenas parabólicas y las televisiones, que ,desde cualquier poblado africano, reproducen realidades inciertas de películas americanas donde policías de tres al cuarto, tienen lujosas mansiones y donde cualquiera, sea quien sea, puede llegar a ser muy rico, con muy poco esfuerzo.

 

Quizás el chico de vente años que saltó la valla y quedó enganchado a ella, veía las mismas series que veo yo y deseaba tanto como mi hijo estudiar y tener una casa grande y una hermosa mujer, criar a sus hijos libres de miseria y en paz y libertad, en un lugar donde no se conociese la pobreza, ni el odio.

 

Yo no se lo podría reprochar, porque yo haría cualquier cosa por el bienestar de los míos, saltaría vallas, recorrería millas y me la jugaría con el Estrecho, que es devorador de almas incautas y marinos, nada avezados en corrientes y mareas, como seguramente pensaría hacer él, perseguido y acosado por las fuerzas policiales marroquíes que se toman muy en serio su función de vigilancia y hostigamiento, de los campamentos asentados cerca de las vallas fronterizas.

 

Y puedo ver su cara de miedo escalando la valla y puedo sentir el levante rugiendo junto a él y puedo verlo cruzar la primera y engancharse en la segunda, puedo verlo fallar lo que creía seguro y batirse sobre el metal lacerado, como una marioneta rota ,para gritar sin ser oído , sangrando y muriendo en soledad.

 

Todos nacemos solos y algunos mueren también en agria soledad, como este guerrero, este luchador de su propia vida y su empeño en hacerla claudicar a su favor, para cumplir sueños, que contar a sus nietos en su vejez, sueños que quedaron presos de una valla metálica, bandeada por el levante implacable, que sacaría al mundo de las espaldas de Atlas y hasta torcería a las estrellas del cielo. DIARIO Bahía de Cádiz Ana Isabel Espinosa


ARTÍCULOS ANTERIORES

 

Mirando al cielo

Morir cuando te dé la gana

Fascistas al poder

Los padres de Marta

El hijo bastardo de dios

¿Está prohibido pensar?

Sortilegios

Sopa de piedras

Amor verdadero

¡Mira que la vida aprieta!

Feliz Navidad

Cómo lo saben las moscas

La niña

Pater familias

A vueltas con lo mismo

Cotorras de mente estrecha

La fosa de Lorca

¡Qué pena de educación!

Déjame morir en paz

Los papeles de Kafka

Y de nuevo Gran Hermano

El amor duele

Brujos y dictadores

La Reina cobra

El cielo sobre nuestras cabezas

¿Están con la depre?

Verde, que te quiero verde

Oros por llegar

Fauna de la Puntilla

Por la misma cara

Úrsula tiene novio

Van Gogh

La Eurocopa, Guiza y el amor

Por la boca muere el pez

Pepe Gotera y Otilio

Abuelas de primera división

Alberto Contador o la nueva pantera rosa

...

Mujeres como las de ahora

El raro del instituto

Orientadores de papel

Casa de muñecas

Libérate me

La niña de la cuchara de plata

Liberales de pacotilla

Vándalos, de andar por casa

In presentables

¡Ay Mary Luz, Mary Luz!

Con M mayúscula

Inútiles sin frontera

Presos

La inquisición, las rosquillas y el papa negro

Las mariconadas de los homófobos

Plegarias al dictador

Autobuses de damas

La evolución de Darwin

DIARIO Bahía de Cádiz (BC) v. 1.9.
© 2004-2009 DIARIO Bahía de Cádiz

Publicidad | Contáctenos

¿Quiénes somos?  --  Aviso Legal  --   Suscribirse  --   Poner como página de inicio  --   Añadir a Favoritos                          Imprimir esta página

 

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782