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Me disculparán la referencia pero es
que yo crecí con Ibáñez y si bien es cierto que nunca fueron mis favoritos,
ahora me vienen al parche para decirles una cosa que es de Perogrullo y es que
hay mucho chapuza suelto. En todos los campos, no se vayan a creer, desde el que
te sirve un café, que te lo tira desde la barra y encima espera propina, hasta
la que te tiñe el pelo y te deja las canas para que se vean bien vistas en
cuanto te cojas la coleta, pasando a esos que están tras el mostrador público y
que en vez de contestarte a lo que preguntas, hasta te ladran.
Y después andan diciendo por ahí que
la cosa está muy mal, porque andamos en crisis… Sí, en crisis de talento, de
ganas, de vergüenza torera y, sobre todo, de trabajar bien.
Pero si hasta los niños cuando hacen
la tarea en casa te dicen:
-…No si esto no lo tengo que hacer
porque ha dicho la señorita que es voluntario
“Voluntario”, narices, digo yo,
porque la voluntad es eso que se pone por delante de las ganas, la que te hace
seguir para adelante cuando todo te dice que pares, la que le hizo pedalear más
fuerte a Contador hasta llegar al podio, la que lleva horas en las rodillas y
los gemelos de los futbolistas de élite, esa, que no cuesta nada porque no se ve
y, en cambio, da tantas satisfacciones al que la sirve.
Por que no me digan que esa
encantadora cara que te da los buenos días en la panadería con una sonrisa y una
atención, no merece el mejor de los elogios, por esa voluntad de alegrarnos el
día porque sí, pues parece que no, parece que lo que se lleva es que te
protesten por todo y con exabruptos, que hasta miedo te da entrar en algunos
sitios.
Y si ya mentamos determinados
gremios, santígüense y vayan rezando, como si se acercara un cataclismo, porque
no me digan que no han tenido albañiles en casa, porque yo sí y no es que tenga
nada en contra de ellos, que saben que no, todo lo contrario, pero por lo que a
mi se refiere y los he tenido de todos los colores y nacionalidades, del dicho
al hecho va un trecho y no saben ustedes de que santa profundidad… porque las
obras nunca se acaban a tiempo, ni costándote lo que te presupuestaron, ni sin
problemas, ni sin broncas, eso cuando no se te encaran y nada más llegar y sin
haber abierto la mochila, ni sacado los bártulos, ya te piden, primero dinero a
cuenta y segundo la dirección del servicio, no sé muy bien para qué… Al poco de
haber empezado a trabajar, paran para el desayuno y poco más tarde para el
almuerzo, hinchándote la bilis y pensando en el dinero que te está costando todo
y en el tiempo que están perdiendo a tu cuenta.
No es una broma ni un chiste que te
lo enguarran todo, que casi seguro parten algo y que cuando se van, a pesar de
quedarte con los bolsillo lacios y la obra mal hecha, te entra tanta alegría que
te darían ganas de hacerles hasta la ola.
Tampoco les diré, porque lo saben de
sobra, que el que curra, la mayoría de las veces está más que explotado, mal
pagado y con múltiples horas a sus espaldas y el que te cobra, cuando no te
chulea -diciéndote, entre risitas, que si sigues espoleándole así será la
primera obra que entregue a tiempo- te estafa, el muy babón.
Y así va el mundo, dando vueltas en
círculos, quejándose los políticos porque dicen que los emigrantes no saben
servirnos un buen café y no quejándose porque la profesionalidad hay que pagarla
y no se quiere y si un joven estudia hostelería y se cualifica ,quiere y debe
cobrar como se merece y bien justo que es.
Deberíamos apoyar a aquellos que se
esfuerzan y que trabajan bien, a aquellos que ponen voluntad y esmero en el
servicio o trabajo que nos prestan, debería premiarse y honrarse el trabajo bien
hecho ,sea cual fuera la función o lo que se hiciera en él, lo que se cobrase o
la proyección social que tuviera, pero a veces como el niño del “voluntario” nos
basta con el suficiente y no sabemos o no queremos saber que cuando la señorita
dice “voluntario” es que si quieres sacar un diez, tienes que ir a por todas.
DIARIO Bahía de Cádiz
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