PORTADA

 Noticia del día

 Cádiz

 Jerez

 San Fernando

 El Puerto

 Chiclana

 Puerto Real

 Rota



 El Mundo

 Deportes

 Opinión

 Cartas al Director

 Foros

 El Derrotista

 Servicios

 El Tiempo

 Prensa/TV/Radio

 Entrevistas

 A Fondo

 Foto-Noticias

 Toros

 Bahía Cultural

 Carnaval366Días

Escribe aquí tu CARTA AL DIRECTOR

 Suscribirse

 Patrocinadores

 Publicidad

 TIENDA BC

 Quiénes somos

 Preguntas frecuentes

 Contacto Prensa

 Hemeroteca


 

 

 EL SECRETO DE COPÉRNICO

La niña de la cuchara de plata

 ANA ISABEL ESPINOSA

 (Abogada, escritora y columnista)

 

ANA ISABEL ESPINOSA

Cuando se cumplen 75 años del levantamiento del gueto de Varsovia, un nombre vuelve a relucir entre el olvido, el de Irena Sendler, la mujer, hoy anciana, que salvó de la muerte a más de 2.500 niños, sacándolos de mil maneras diferentes del gueto, creando una red, con la inestimable ayuda del Zegota, la organización polaca contra los nazis, para distribuir a los niños entre familias que los protegieran y ayudarán, hasta que pasase la locura nazi.

 

No fue nunca Irena una mujer débil, ni de ideas variables, porque siempre luchó por lo que creía, sirviéndose de su fe, que le exigía no quedarse indiferente, ni quieta, ante la barbarie que se extendía a su lado.

 

Fue una mujer valiente, que supo jugar sus cartas con arrojo y coraje, que sintiéndose socialista y creyendo en los derechos de todos, fuera cual fuera su religión o ideas, luchó, desde su puesto de asistenta social, por darle medicinas, comida y ropas, a familias judías perseguidas y estigmatizadas.

 

Más tarde, al establecerse el gueto de Varsovia y viendo lo que se avecinaba y sabiendo por su trabajo, que morirían unas 5.000 personas cada mes, por el hacinamiento, la desnutrición y las enfermedades, se valió de sus contactos y del miedo de los nazi a la expansión, entre sus tropas, de enfermedades infecciosas como el tifus, para conseguir un pase de enfermera al gueto.

 

Usándolo y portando la estrella de David como un amuleto de solidaridad, intentó acercarse a las familias judías para que les confiaran sus hijos, siendo una batalla mil veces perdidas, porque es normal que se quisieran aferrar a lo que mas querían, dándose el caso en muchas ocasiones de que cuando Irena conseguía regresar, ya toda la familia, niños incluidos, habían sido deportados a los campos de exterminio.

 

Hubo algunos que confiaron en ella, depositando la esperanza en el futuro de sus hijos, lejos de allí, una de aquellas familias fueron los padres de una niña muy pequeña a la que sacaron en una minúsculo ataúd, durmiéndola con medicinas para que los vigilantes no desconfiaran, y entregándola tras a aquello Irena, a una íntima amiga suya que la cuidó hasta que tuvo menester de ello, dándose la circunstancia de que la niña, ya mujer, la llama su otra madre.

 

Fueron muchos los métodos que Irena uso para sacar a los niños… en sacos de comida, de ropa,  en cestas, en carros, hasta por la puerta trasera de una iglesia que se comunicaba con el gueto y que transformaba a los niños, sacándolos por la puerta principal, fingiéndose católicos y siendo llevados a casas de acogidas, a conventos, a orfanatos, o a cualquiera de los lugares donde colaboradores de Irena les suministraban papeles y oportunidad de seguir viviendo.

 

Fue una gran labor, por la que fue perseguida y sentenciada a muerte, torturada hasta la extenuación y salvada en el último momento, cuando uno de los soldados que la guardaban la ayudó a huir, perdiendo la vida por ello.

 

Esta anciana, modesta y sencilla, no quiere homenajes, ni honores, pues le basta con la tranquilidad por el deber cumplido, por haber salvado a tantos niños del horror y la muerte, como aquella diminuta criatura que siempre recordó a su madre, muerta en los campos de exterminio, que para que no la olvidara puso junto a sus ropas, una cuchara de plata,único de valor, junto a su preciosa hijita , que aún le quedaba de su pasada vida.


ARTÍCULOS ANTERIORES

 

Liberales de pacotilla

Vándalos, de andar por casa

In presentables

¡Ay Mary Luz, Mary Luz!

Con M mayúscula

Inútiles sin frontera

Presos

La inquisición, las rosquillas y el papa negro

Las mariconadas de los homófobos

Plegarias al dictador

Autobuses de damas

La evolución de Darwin

 

DIARIO Bahía de Cádiz (BC) v. 1.9.
© 2004-2008 DIARIO Bahía de Cádiz

Publicidad | Contáctenos

¿Quiénes somos?  --  Aviso Legal  --   Suscribirse  --   Poner como página de inicio  --   Añadir a Favoritos                          Imprimir esta página

 

 

 

Publicidad         

 

C/Profesor Antonio Ramos, 12, 3ºIZQDA - 11.100 San Fernando (CÁDIZ)
Redacción: redaccion@diariobahiadecadiz.com  Dirección: danyprensa@yahoo.es   Teléfono: 658 685 782