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que no se parecen en nada
por vereditas de la memoria,
oculta sus carnes al verdugo,
en un bar su torre de Babel,
Hay jueves que parecen lunes,
decretar su silencio hospital,
Que nadie arroje la toalla,
que aliente a sus soldados
su imperio en mi derrota.
para hacerle morder el polvo del aplazo.
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