FICHA DEL FESTEJO: Domingo 17
de agosto. Décimo tercer festejo de abono. Séptima corrida de Toros. 1/3 de
plaza. Toros de María del Carmen Camacho que sustituía a la anunciada de
Gavira. Muy bien presentados con cuajo y pitones de comportamiento dispar, a
todos le faltaron fondo excepto al vareado quinto que se terminaría rajando.
Resultado artístico:
Alejandro Morilla (verde Nilo y oro) oreja y oreja. Alejandro Talavante
(lila y oro) división y oreja. Caro Gil (grana y oro) ovación y pitos.
Presidiría Dª. Ana Alonso
quien en la matinal rechazaría siete de los nueve toros presentados por
Gavira. Justa en la concesión de trofeos y valiente en corrales. Bien de
nuevo Antonio Ocaña en banderillas y en la brega y gran puyazo de José
Antonio Flor. La Banda pegaría la espantada antes de la vuelta al ruedo a
hombros de Alejandro Morillla y de que se retirara la presidencia.
Nueve toros de Gavira serían
desembarcados en la matinal para ser rechazados siete por motivos varios.
Presidenta y apoderado de Talavante, Corbacho, que del tirón se marchan al
campo a buscar toros. Finalmente, a las seis de la tarde ocho toros de María
del Carmen Camacho perfectamente presentados para el evento que a las siete
menos diez eran sorteados, dando comienzo el festejo con quince minutos de
retraso. Tiempo tendremos a lo largo del invierno para meditar y discutir
sobre lo sucedido en ésta y en anteriores tardes. Hoy no sólo hubo toreros
valientes, también hubo una presidenta valiente y de verdad.
- Alejandro Morilla:
Frente a un toro serio al que le faltó fondo, el portuense trastearía firme
con la derecha bajando la mano hasta exprimirlo. Faena que tuvo la virtud de
dejarlo reponer entre series. Cerraría con dos circulares invertidos.
Estocada. Oreja.
Al cuarto le sobraban kilos.
Toro muy justito de fuerzas al que simplemente le sería señalado el puyazo.
Apenas se desplazaba un par de muletazos para al tercero quedarse parado.
Achicaría espacios Morilla para pegarse el arrimón, arrancando los muletazos
de uno en uno con el peligro de la cogida en cualquier momento. Ajustadas
manoletinas que junto a la estocada, un pelín desprendida, le darían otra
oreja.
- Alejandro Talvante: En
su primer toro ejecutaría un quite por chicuelinas que no serían del todo
limpias. La faena pronto cantó por la sosería del toro que se contagiaría al
torero. No termina de humillar el burel ni de acoplarse el pacense en
trasteo aburrido por ambos pitones sin conexión. Pinchazo y pinchazo hondo.
División.
En el quinto vimos el Talavante
de las grandes tardes. Empezando en su quite por gaoneras ajustadas. El
comienzo de faena con 5 estatuarios marca de la casa sin inmutarse. El resto
fueron principalmente naturales enganchados delante y rematados detrás,
relajados y con la cintura rota. El toro, que no era tonto, en un remate le
cazaría en la parte posterior del muslo donde le infringió un puntazo sin
consecuencias. Así se tragaría unas cuantas hasta que se rajó. En tablas
continuarían las series más encimistas pero de igual corte. Las mayores
aclamaciones para unas bernadinas inverosímiles por la cercanía de los
pitones que en todas rozaron la barriga del diestro. Faena de Puerta Grande
estropeada con la espada. Pinchazo, media y descabello. Oreja.
DIARIO Bahía de Cádiz
- Caro Gil: Lances
mecidos a la verónica con cadencia y suavidad era la tarjeta de presentación
que nos hizo recordar su doctora en esta plaza hace un año. Al caballo lo
galleo por chicuelinas con otra atronadora ovación. Y hasta aquí Antonio
Caro Gil. El toro, distraído y suelto, buscaba marcharse a terrenos donde no
tuviera pelea. Así hizo su matador que en ningún caso la buscó, se limitaría
a despacharlo sin intentar al menos cambiarlo de terrenos.
En el de cierre fue aún
peor. Desarmado el diestro, durante el saludo de salida, nos hizo rememorar
las famosas “espantás” del Gallo cuando de cabeza se lanzaba al callejón.
Toro que sería picado por partida doble con un gran puyazo de José Antonio
Flor. Muleta en mano, y tras breve intento por el derecho, cambio de estoque
simulado por el de verdad. Bajonazo. Pitos.