FICHA DEL FESTEJO:
Domingo 3 de agosto. Séptima de abono. Tercera corrida de Toros. 3/4 plaza.
Viento de levante que molestaría al comienzo del festejo. Tres toros de
María José Barral con escaso desarrollo de pitones, de escaso juego,
devuelto el primero por salir escobillado de chiqueros. Otros tres de Gavira,
más el sobrero, pequeños, cornicortos, mansos sin colaboración alguna, el
cuarto sería condenado a banderillas negras. Todos se cambiaron con un
puyazo.
Resultado artístico:
Rivera Ordóñez (marino y oro) ovación y saludos. David Fandilia “El Fandi”
(turquesa y oro) Palmas que recoge en el tercio y vuelta. Cayetano (obispo y
azabache) oreja y oreja.
Presidió Dª. Ana Alonso
justa en la devolución del primer toro por defecto físico en la presentación
de los pitones, en la concesión de las orejas a Cayetano y en no otorgar
premio a la segunda faena de Fandi con petición minoritaria. En barrera la
Duquesa de Alba. Mal el director de la Banda Maestro Dueñas acompañado al
desacertado tercio de banderillas de Rivera Ordóñez así como la faena al
primer toro.
A la plaza de El Puerto
no le puede ir peor. Levantar lo hundido durante años por una empresa y un
Concejal de cuyos nombres no quiero acordarme, va a costar Dios y ayuda. O
los presidentes, los menos culpables del desaguisado, se plantan y si hace
falta se suspende un festejo, o de aquí a dos años el ciclo de verano
portuense se quedará en tres corridas de toros y una novillada picada si
acaso.
Así quiero conste por
escrito. Dª. Ana Alonso, a quien valoro todo el mérito, ha perdido una
oportunidad importante para de una vez por todas dar al traste con la
mojiganga de festejo que tuvo lugar el domingo día 3 de agosto. Mojiganga
por el primer toro, por las banderillas de Rivera, por las banderillas
negras a un toro picado, por la petición de oreja al quinto y por la Puerta
Grande de Cayetano. Los toros de Gavira lidiados pueden ser la desesperación
de un ganadero que ve como le quedan muchos toros sin vender en el campo y
mantenerlos un año más cuesta mucho dinero. De otra forma no comprendo como
desde Soto de Roma los hermanos Salvador y Juan mandan semejantes proyectos
de toros a esta gran plaza venida a menos. Otro palo para la fiesta y otro
grupo de aficionados que para la temporada que viene no renovarán su abono.
Para cerrar les cuento que en el reconocimiento previo del día anterior
sería rechazado un toro con 425 kg. Imagínense aquello.
- Rivera Ordóñez:
Con el primero bis de Gavira nada de capote. Desacertado tercio de
banderillas en sus dos primeros pares, un par al cuarteo y otro al violín.
Toro manso y rajado al que incompresiblemente le sonaría la música en
trasteo insulto. Estocada. Ovación.
El manso cuarto no salía
de los medios. Intercambiaron los términos de forma que el caballo se
arrancó al toro. Siendo picado la presidenta sacaría el pañuelo rojo.
Tercio de banderillas negras que hacía tiempo no presenciábamos. En
chiqueros lo intentaría Rivera a base de zapatillazos. Estocada. Saludos.
- Fandi: Una larga
en el tercio y chicuelinas al paso para llevar al toro al caballo.
Discreto tercio de banderillas por escasa acometividad del enemigo. El toro
sólo aguantaría apenas dos medias series de derechazos y dos naturales.
Pinchazo y estocada. Palmas.
Verónicas rematadas con
media de hinojos y quite por chicuelinas. En banderillas destacar el par de
la moviola y el violín, luego carrera de espaldas hasta parar al toro. El
acabose. Rodilla en tierra, por alto, dio comienzo una lidia donde el toro
con la cara alta y quedándose a mitad de la suerte acabaría poniendo en
algún aprieto al torero, al que por su animosidad se le pediría de forma no
mayoritaria la oreja. Estocada. Vuelta. DIARIO Bahía
de Cádiz
- Cayetano:
Inhibido de capote toda
la tarde. Dejaría que le pegaran fuerte a sus dos enemigos en el caballo.
Brindis al equipo médico que le operó el año anterior. Faena no de
clase, con altibajos, donde primaría más la emoción por cierto peligro que
transmitía el toro. Nada con la izquierda. Estocada muy atravesada que
necesitaría un descabello. Oreja.
En el
último Cayetano lo tenía fácil, y tiraría por la calle de enmedio. Lo justo
para cortar otra orejita cuando delante tenía al mejor toro de la tarde.
Inseguro e incómodo en la cara abusaría del pase de costado y del
zapatillazo para tirar del toro. Serie de molinetes y un cambio mano lo más
destacado. Estocada. Oreja.