FICHA
DEL FESTEJO:
Sábado 26 de
julio. Quinto festejo de abono. Primera de rejones. 1/3 de plaza. Toros de
Benítez Cubero bien presentados aunque desiguial entre 490 y 580, parados y
pocos colaboradores.
Resultado
artístico: Antonio Domecq, ovación y silencio. Diego Ventura, oreja y dos
orejas. Leonardo Hernández, oreja y oreja.
Festejo
presidido por Dª. Ana Alonso, justa con las primeras orejas por aclamación
popular, la segunda de Ventura nunca debió ser concedida al primar su
criterio particular.
Está claro que del abono
portuense sobra una de las dos corridas de rejones, el resultado sería
doblemente positivo, por el lado abaratar precio en el abono, por otra
evitar tanto cemento en la plaza. El sábado día 26 apreciamos nuevo suelo en
los escalones de acceso a los tendidos de sobra. Reconozco que me faltan
clases de rejoneo por parte de mis buenos amigos Diego Romero y Antonio
Astorga, que me perdonen.
- Antonio Domecq: Pudo lastimar
el rejón de castigo a su primer toro. Colocaría cuatro banderillas, una a
dos manos y dos de las cortas por los adentros. En estos últimos pares
destacaría su caballo Quitasol. Se echó el toro antes de entrar a matar, lo
levantarían para un metisaca. Ovación.
Pechó con el peor lote de forma
que su segundo aún colaboró menos. A lomos de Uncida tendría la labor más
destacada con banderillas. Bajonazo que hace guardia, varios intentos y
descabello pie a tierra. Silencio.
- Diego Ventura; Espectacular
hasta en la llamativa chaquetilla verde que luciría el hispano-lusitano.
Siempre muy cerca clavaría con acierto destacando en tres de las cortas con
Cali. Acertaría a la segunda con el de muerte. 1 oreja. Vuelta a caballo al
encontrase aún convaleciente de la rotura de tibia que sufriera. Tras
desmontarse cogería la muleta, la ortopédica, para desplazarse por el
callejón.
También se apagaría pronto su
segundo. Tras colocar una banderilla se soltaría la silla de montar, lo que
descabalgaría al jinete quien tuvo la suficiente habilidad, a pesar de su
mermar física, para caer de pie. Cerraría colocando una flor. Rejonazo. Dos
orejas.
- Leonardo Hernández: Toro
aplomado por lo que todo el esfuerzo lo haría el joven cordobés. Clavaría
siempre en lo alto, aunque saliéndose un tanto de la suerte. Montando a OH31
colocaría tres de las cortas al violín para ganarse al público. Pinchazo
hondo y rejón bajo. 1 oreja.
Actuación muy similar, tanto de
toro como de caballero. Parado uno y seguro otro cerrando de igual forma con
tres cortas al violín, y lo novedoso una flor. Pinchazo y rejón. 1 oreja.
Para cerrar, destacar el empleo
desmedido que de la fuerza hacen la Policía Nacional a la hora efectuarse la
salida a hombros. Un público y unos medios de comunicación que con el único
fin de aplaudir al diestro o sacar alguna instantánea se aglomera en el
pasillo de la Puerta Grande, al que no hay que apartar con empujones y malos
modos. Un festejo en la Plaza Real de El Puerto de Santa María no es un
Jerez-Cádiz. Repito lo dicho en la crónica anterior ya que de nuevo volvería
a suceder lo mismo. DIARIO Bahía de Cádiz