FICHA
DEL FESTEJO: Martes 15 de julio.
Corrida de Toros en la Feria del
Carmen y de la Sal. Fuerte viento de levante. Casi lleno. 6 Toros de
Garcigrande y Domingo Hernández, y 1 de San Miguel lidiado en tercer lugar.
Justa de presentación, todos recibieron un puyazo, menos el sexto dos,
apretando en el caballo. A mitad de faena se rajaban y buscaban tablas.
Mejor quinto, peor cuarto y sexto.
Resultado artístico: Juan
Serrano “Finito de Córdoba” (grana y oro) ovación y ovación. David Fandila
“el Fandi” (cazuela y oro) Dos orejas y rabo y dos orejas y rano. Benjamín
Gómez (esperanza y oro) oreja y oreja.
Presidió María José Suárez
quien generosa otorgaría sendos rabos al Fandi tras aclamación popular. En
el tendido Juan José Padilla y gran parte de la Corporación Municipal
incluido el Alcalde.
La fiesta en La Isla va de menos
a más. Si el año pasado se cubrieron tres cuartas partes del tendido, ésta
apenas dos cientos de entradas para dejar de ver cemento en la plaza más
grande del mundo. Un festejo, que para el siguiente, a buen seguro colgará
el cartel de “no hay billetes”. A pesar de ser martes la empresa apostaría
fuerte por este cartel y confiaría en los paisanos del local Benjamín para
hacer más grande nuestra Feria del Carmen y de la Sal. Un espectador activo,
no bien recibido, con entrada de barrera sería el viento de levante que
molestaría toda la tarde. Dificultad que habría que sumar a la impuesta por
los toros que en su mayoría pronto buscaron tablas.
La tarde toro a toro:
Finito de Córdoba: El año
pasado venía de indultar en Lucena, este año en Marbella, esta puede ser su
plaza talismán. Imposible mantener el capote vertical para saludar a su
primero. A pesar de no tener continuidad la faena, por culpa de las ráfagas
de viento, el cordobés conseguiría ejecutar bellos naturales y
derechazos jaleados por la grada que no haría aflorar pañuelos al
echarse el toro con apenas dos pinchazos. Faena larga por lo que sonaría 1
aviso. Fuerte ovación.
El cuarto fue el peor de
encierro, manso sin ganas de pelea. Intentaría sacarlo su matador a los
medios una y otra vez, pero siempre tras el muletazo se volvía a su terreno.
Sólo al principio de faena pudimos ver alguna serie con esfuerzo. 3
pinchazos y 2 descabellos. 1 aviso. Fuerte ovación.
Fandi: Saludo con
larga en el tercio, verónicas y chicuelinas. A partir de
aquí el acabose, uno de poder a poder, el de la moviola, al
violín y carrera de espaldas hasta parar al toro a una mano. Buena tanda
por derechazos de inicio, otra con trincherazo, circular invertido
y molinete con la izquierda. Luego vendría una espectacular serie de
naturales con la muleta montada. En ésta ya se empezó a rajar el
toro. En tablas, se fajaría con él rodilla en tierra y con adornos en la
cara. Bajonazo que le hace rodar sin puntilla. Dos y rabo.
El quinto tuvo verónicas
rematada con media rodilla en tierra. Galleo por chicuelinas
para el caballo y altaneras tras él. Esta vez fueron los tres pares
de poder a poder que lucirían por el buen tranco del toro. Galope que
aguantaría el diestro en una carrera de espaldas hasta detener al toro que
provocaría un grito en la grada “Fandiiiiiiiiiiiii, de aquí a las
Olimpiadas”. Tuvo un buen colaborador para terminar de meterse al
público en el bolsillo, por si ya no lo estaba. Bueno por el derecho, por la
izquierda bajaba su calidad, pero daba igual, los trofeos ya estaban
cortados. Otro feo bajonazo y otras dos orejas y rabo.
Benjamín Gómez: Se
llevaría el peor lote. Su primero, de encaste Núñez, lo recibiría como nos
tiene acostumbrado, larga, verónicas y media marca de la casa.
Al caballo por chicuelinas rematada con revolera enroscándose
el toro en el cuerpo. Muy distraído en banderillas donde costaría
fijarlo. Doblones por bajo para quitarlo de la querencia. Tras una
serie por la derecha sin clase, muleta a la izquierda para ver dos series de
los mejores naturales de la tarde-noche. Muy en corto le arranca otra
por la derecha. Al inicio de una serie por manoletinas el toro se
arranca embistiéndole por el pecho. Fea cogida que le hace primero caer de
cabeza y antes de llegar su cuerpo al suelo de nuevo levantarlo para mecerlo
entre pitones. No se amedrento el diestro que de nuevo le puso el pecho por
delante, pero ya no quería pelea. Un pinchazo y estocada hasta la bola a
toro parado que necesitó de un descabello. 1 aviso. Oreja.
El sexto tampoco fue
colaborador. Quite por chicuelinas. A pesar de la negativa del toro,
nunca cejaría en su empeño el diestro. Medios pases entre pitones cerrando
de hinojos puso punto y final a la voluntad de un torero. Pinchazo y de
nuevo estoconazo. Una oreja.
Gracias a la empresa,
gracias a los toreros que lo han puesto todo de su parte y gracias a
nuestros paisanos por apostar por lo nuestro. Dejando para plazas de mayor
categoría el verdadero valor de los trofeos, el público se lo pasaría en
grande y los toreros triunfaron hasta donde se lo permitieron sus
respectivos antagonistas. Dicho así, misión cumplida.
DIARIO Bahía de Cádiz
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