FICHA DEL FESTEJO: 2º de
abono. Un cuarto de plaza. Toros de María del Carmen Camacho que sustituían
a la anunciada de Torrestrella, rechazada por falta de trapio. Justa de
presentación y fuerzas, nobles, se rajaron en el último tercio, entre 445 y
470 kg, todos recibieron un puyazo excepto el quinto dos. Destacó el cuarto,
Zocalillo.
Resultado artístico: Martín
Gallo (blanco y plata), silencio y silencio. Miguel Ángel Sánchez (manzana y
oro) ovación y 1 oreja. Daniel Sotillo (blanco y plata) vuelta y 1 oreja.
Presidió Dª. Ana Alonso con
desigual mano para la concesión de trofeos. Independientemente de la
justicia de los mismos en función a las faenas, no otorgó premio en la
primera de Sotillo, tal vez la más justita, y sí en las otras más mediocres.
Se desmonteró Evaristo Santiago y Juan José Domínguez de la cuadrilla de
Daniel Sotillo.
“Ni fu ni fa” es una expresión
que se utiliza cuando algo te resulta indiferente. Como indiferente fuera la
mayoría de lo que aconteció en el ruedo en la madrugada del domingo 13 de
julio. Lo primero a destacar es la hora de comienzo de un festejo que
acabaría a la una y cuatro de la madrugada. No son horas, si decides cenar
antes te juntas con la merienda y si decides hacerlo después desayunas. Tras
los dos cambios de ganaderías y las entradas acaecidas diviso en el
horizonte una temporada difícil para El Puerto, y ojalá me equivoque. Dicho
esto vayamos a la crónica:
Martín Gallo: Aún parece
tener la cornada de hace un año en la cabeza. Desconfiado y temeroso recibió
a su primero al que masacró su picador en varas. Se quedaría sin enemigo, lo
que no quiero pensar era su intención. Pinchazo y bajonazo. Silencio.
El cuatro fue el mejor de la
tarde, sin ser un gran novillo repetía y dejaba estar al torero. Con la
muleta atrasada y fuera de cacho se sucedieron las suertes sin la menor
transmisión y réplica por la grada. Así por un pitón y otro, hasta que el
novillo se aburrió y se fue a tablas. Antes de empezar a entrar a matar me
temía lo peor con la espada, y casi no me equivoco. 3 medias atravesadas y 8
descabellos. 2 avisos. Silencio.
Miguel Ángel Sánchez: A
porta gayola su toro se le paró apenas atravesar el portón. Que
momento. Insistió hasta que se arrancó para ejecutar una emocionante suerte.
Se vio superado en las primeras series por el camacho que distraído y
descompuesto se los tragaba. En terrenos de sol y rajado terminaría con
manoletinas. 2 pinchazos y estocada. Ovación.
Repetiría frente a chiqueros
para salir arroyado sin consecuencias. Le vendrían bien los dos puyazos a un
novillo que descompuesto se movía por la plaza. Buen inicio de faena con la
derecha que nos hizo albergar esperanzas. Con la izquierda bajo la
intensidad en serie menos limpias. A partir de ahí, la faena fue vulgar y
sin transmisión. Pinchazo y estocada. Cuatro autobuses de paisanos de
Ubrique que calentaron la grada para obligar a la presidenta a dar 1 oreja,
lo que estoy seguro no fue de su gusto.
Daniel Sotillo, debutaba
con picadores en esta plaza tras ser el anterior triunfador de “El Puerto
busca un Torero”. El novillo levantó tablas junto al burladero de matadores
de salida. Los mejores lances a la verónica, puyazo simplemente
señalado ante la justeza de fuerzas del utrero. Se pediría su devolución. En
faena resultó con un animal templado al que Sotillo supo mantener en pie con
gusto y con acierto en dos series por la izquierda que mostrarían el buen
corte del ecijano. Incomprensiblemente, se pasó la muleta a la derecha para
vulgarizar la faena. Cuando volvió a la buena, el toro se había rajado.
Lástima, los planteamientos de faena son importantes. Media quedándose en la
cara. Petición mayoritaria no aprobada por el palco. Vuelta al ruedo y
bronca a la usía.
Precioso el último castaño de la
madrugada. Faena de altibajos a un toro que le costaba arrancar. Con muchos
parones, entre pase y pase, se desarrollaría en los medios por ambas manos
sin la continuidad suficiente para levantar vuelo. Estocada tendida.
Incompresiblemente afloraron pañuelos de forma más contundente que en la
faena de Sánchez por lo que la presidenta Alonso no tuvo más remedio que
conceder 1 oreja.
Y a dormir que ya son
horas. Más de uno se pegaría un cabezazo en la plaza, que yo lo vi. Tras dos
horas y tres cuartos de novillada “ni fu ni fa”.
DIARIO Bahía de Cádiz