FICHA
DEL FESTEJO: Novillada de Rejones. Algo más de 1/2 de entrada. 6 utreros
Fernández-Palacios, correctamente despuntados, mansos, colaboraron poco con
la terna.
Resultado artístico: Raúl Martín Burgos, dos orejas y silencio. Sergio
Galán, silencio y dos orejas. Javier Cano, dos orejas y una oreja.
Sergio
Galán sería descabalgado en le quinto novillo sin consecuencia para ambos.
Presidiría Antonio Astorga, quien sería justo en las concesiones, de asesor
taurino ejercería Diego Romero Toscano.
Mal
tiene que estar la economía de la zona cuando el tradicional festejo de
rejones, que en los dos años anteriores habían llenado en El Colorado, en
esta ocasión cubriría poco más de su mitad de aforo, el pasado domingo 8 de
junio. Si a este inconveniente, le unimos las pocas ganas que traía el
madrileño Sergio Galán, tras perder el día anterior la Puerta Grande de
Madrid por el mal uso del rejón de muerte, flaco favor le hacemos a los
empresarios que con toda la afición e ilusión del mundo montan estos
festejos con escaso apoyo municipal.
Crónica del festejo:
Raúl
Martín Burgos:
El
primero de la suelta ya daría muestras de su condición de manso de salida.
Tras dos rejones de castigo se pararía en el centro del ruedo a verlas
venir. Tres pares al violín, a lomos de Alí, y de las cortas con el mismo
instrumento por los adentros con Gallo. Buen rejón y dos orejas.
Mejor
con su segundo enemigo. Tres banderillas al estribo y giros en la cara. De
nuevo Gallo daría espectáculo con un par a dos manos, el teléfono y tres de
nuevo al violín cortitas. Falló el rejón y al descabello. Silencio.
Sergio
Galán:
Su
primera actuación se centraría en tres banderillas a lomos de Vidrié con el
mejor novillo de la tarde. Falto de ganas y de ambición, apenas saludaba
tras las suertes. Mal con el rejón y el descabello.
Incomprensiblemente dejó a su subalterno le pegará gran cantidad de
capotazos hasta que asfixiado se paró el novillo en el centro del ruedo.
Antes de cargárselo, sufriría un acoso que haría trompicar al caballo.
Descompuesto el animal hace caer al jinete que rodaría con habilidad por el
suelo. Con Ciclón banderillas, el teléfono y dos rosas. El rejonazo por sí
sólo valdría una oreja, la otra la pondría el público generoso. Dos orejas.
Javier
Cano:
El
jienense tiene hambre de triunfo. Actuación lucida y completa de este joven
rubio a pesar de las dificultades que le plantearon sus enemigos en ambas
actuaciones. El primer rejón de castigo sería al quiebro. A toro parado, dos
farpas y tres de las cortas haciendo la rueda. Pinchazo y rejón. Dos orejas.
Saldría a por el rabo, lo que pudo haber cortado de acertar en el último
tercio. Su novillo se dejaría todas las fuerzas en las primeras carreras, de
esta forma las banderillas tuvieron que ser al quiebro. Bienve y su monta
pondría lo que le faltaba al utrero. Par a dos manos, dos rosas y adornos.
Se bajaría demasiado pronto del caballo con un rejonazo que cayó contrario.
Por este motivo cogería el descabello con el que no estaría fino. Una oreja.
Finalizado el festejo un
jurado compuesto por Diego Romero Toscano, su hijo Diego Romero, Arturo Soto
y el veterinario Pedro Amaya otorgarían los siguientes premios: Mejor
Caballo Torero para Vidrié de la cuadra de Sergio Galán y
Triunfador del festejo para el rejoneador Javier Cano. Estos
premios, que otorga la Peña “El Albero” de Conil, serán entregados en
la próxima gala que distinguen a los triunfadores del Ciclo del Verano de El
Puerto de Santa María en la temporada de 2008. DIARIO
Bahía de Cádiz