FICHA DEL FESTEJO: Segundo
festejo de la Feria de la Manzanilla. 2/3 de entrada. El viento molestaría
en ciertos momentos. 6 toros de Torrestrella, justos de presentación,
destacando el quinto bien presentado además de gran toro. Todos recibieron
un puyazo, excepto el último al que también se le señalaría la vara por dos
veces.
Resultado artístico: Enrique
Ponce (Vainilla y oro), oreja y dos orejas y rabo simbólicas. Manuel Jesús
“el Cid” (Sangre de toro y oro) ovación y dos orejas y rabo simbólicas.
Sebastián Castella (cereza y oro) dos orejas y una oreja.
El festejo sería
presidido por D. Manuel Galán, generosísimo como ya nos tiene acostumbrados
con un indulto al cuarto toro incomprensible. Monterazo de Curro Molina de
la cuadrilla de Sebastián Castella. Amenizaría la Banda Acordes de Jerez.
Si el viernes la feria
sanluqueña arrancaba con un escaso bagaje tanto artístico como de público,
el sábado día 24, sin tirar cohetes, mejoraba en los tendidos y no digamos
de que forma en lo artístico. Llegaron las figuras, que por algo lo son.
Referente a los indultos lo que menos me gustó fue la forma de cómo se
inició la petición del primero, desde el callejón. Con éste indultado el
segundo lo tenía de calle cuando fue mucho mejor que su hermano.
Enrique Ponce: Largo
saludo por verónicas. Faena que comienza con doblones por bajo
a un buen toro, templado, que no terminaba de humillar. Basada en
la mano derecha sin llegar a
ligar las suertes y mejor en terrenos de fuera que por dentro, donde
apretaba. Una serie cortita con la izquierda fue lo mejor. Volapiés
fulminante que arranca 1 oreja.
El cuarto, de nombre Flor de
Almendro, no tuvo clase con el capote. Desde el comienzo del trasteo lo
mimaría Ponce con series templadas, muy empapado en la muleta, con los
pitones muy pegados, sin alargarle en exceso la mano de forma que toreaba
más en redondo. Siempre por derechazos, por la izquierda no tuvo ni
un sólo pase (¿indulto?), la faena fue de menos a más. Se olvidaría del
reloj Ponce y el usía para entregarse en una serie totalmente relajado con
circular incluido. Para ratificar el indulto tres grandes series,
siempre con la derecha, auténticos carteles de toros. En otras manos el toro
hubiese sido muy distinto. Dos y rabo simbólicas.
Manuel Jesús “el Cid”:
Sus ganas de triunfo, y el temor a quedarse sin toro, dejaría algo crudo su
primer enemigo. No acabaría de confiarse ante una colada sufrida por el
derecho. Dos series por la izquierda con algún pase marca de la casa. Casi
entera y tres descabello. Ovación.
El quinto, el mejor del festejo
con diferencia y muy bien presentado, de nombre Alcoholero nos
embriagaría de buenas embestidas y el maestro de buen toreo. Una primera
serie con la derecha de tanteo, una segunda de mejor corte y a partir de ahí
la eclosión. Sin enganchones y sin dudas, series firmes del mejor Cid,
poderoso y entregado, siempre con la izquierda por naturales largos, muy
largos, farol, pases de pecho para terminar por ayudados por
alto. Difícil de describir, les aconsejo que lo vean en Toros para
Todos, el cámara estaba a mi lado. Dos y rabo simbólicas.
Sebastián Castella: el
mejor capote de la tarde en sus manos. Bonito los lances de recibo y
ceñidas chicuelinas en el quite. Con el brazo izquierdo sobre la
barrera, como el que se toma una copa de manzanilla, sería su inicio de
faena con pases por alto. Tras una primera serie de tanteo, pronto
daría con la distancia del toro por el derecho en buena tanda. Toreando al
natural sufriría una colada con fuerte baretazo que no pasaría a más.
Otra templada serie por redondos que le deja casi sin enemigo.
Bajonazo. Dos orejas.
De nuevo verónicas a pies
juntos y media de calidad. Toro de mucho morrillo y poco cuello
que no humillaba. Su nobleza le permitía se los tragara uno tras otro, pero
con poco fondo. Se pegaría el arrimón para acompañar con más fuerzas por la
puerta grande a sus compañeros de cartel. Pinchazo y casi entera trasera. 1
oreja.
Y hasta aquí una tarde
donde Enrique Ponce indultaría a su 33 toro y tendría lugar la segunda
corrida de la historia, que sepamos, en la que se indultan dos toros en el
mismo festejo. La primera tendría lugar el 11 de septiembre de la temporada
de 2006 en la Plaza de toros de Murcia por toros de Zalduendo con Liria y de
nuevo Ponce como autores de las gestas. DIARIO Bahía
de Cádiz