FICHA DEL FESTEJO: 6ª de
la Feria del Caballo. Corrida de toros con 1/3 de plaza. Ganadería de
Parladé, justos de presencia, flojos y desrazados. El primer tercio sería
puro trámite, ningún toro se pico, sólo se señalarían los puyazos. Por orden
de lidia pesaron, 510-495-540-485-515-540, en el reconocimiento fueron
rechazados dos por escaso desarrollo físico que serían sustituidos por otros
tantos de Fuente Ymbro como sobreros.
Resultado artístico: Juan
Serrano “Finito de Córdoba” botella y azabache, ovación y silencio. Fco.
Rivera Ordóñez, marino y oro, ovación y silencio. Miguel Ángel Perera, rosa
y oro, fuerte ovación y 1 oreja.
Presidiría Rafael Sestelo,
estuvo bien, su decisiones este ciclo han dignificado la plaza, enhorabuena.
Las cuadrillas cumplieron.
De nuevo los burro-toros
de Juan Pedro, diga lo que diga el ganadero es lo mismo Parladé que Juan
Pedro, pudo cargarse el festejo si en el ruedo jerezano no está un pedazo de
torero como Miguel Ángel Perera. Reclamando su sitio en la fiesta, el
extremeño sacaría dos faenas de toritos que no tenían ni transmisión, ni
fuerza, ni bravura, ni raza, ni nada de nada como toda la corrida, y seguro
que la camada. Además con ganas, lo que le falta a sus dos compañeros del
cartel, conformista Finito, como siempre, y desganado Rivera debería
plantearse si continuar en esto, el único favorecido con su presencia en las
plazas es su bolsillo, tampoco creo sea ya rentable a los empresarios.
“Perera hizo olvidar a
Tomás”. Patetismo y torería en el día de antes de ayer (el sábado 3) de la
que aún se hablaba en la plaza, lo que tardará en olvidar, pero que esta
tarde, durante sus faenas, Miguel Ángel hizo suyas. La cuestión es que lo
que no pone el toro lo pone el torero. Y así fue. Dos faenas macizas y
completas, iniciadas con el capote, que también le gusta manejar y de lo que
debería tomar nota su paisano Talavante.
Vayamos a la crónica:
Juan Serrano “Finito de
Córdoba”:
Verónicas templadas y bonitas a un toro que saldría ya picado de chiqueros
como el resto. Con la franela dos series de derechazos largos, con
algo de pico, que cantaban faena. Pero esta se diluyó tras una serie con la
izquierda donde no hubo acoplamiento. Cuando volvió a la derecha el toro ya
no tenía ni un pase. Media desprendida y tres descabellos. ¿Palmas al toro?.
Ovación al torero.
Su segundo fue un
marmolillo que ya cantaba de salida. Tal vez era el momento de haber visto
el primer sobrero de Fuente Ymbro, con una feria tan boyante para la empresa
tampoco hubiera pasado nada. El diestro ni lo intentaría. Mal con la espada.
Los pitos para el torero fueron a la muerte del toro, no tras el arrastre ¿?
Fco. Rivera Ordóñez:
Ahora, que sepamos, no tiene problemas con la prensa rosa, por lo que no
entendemos su desgana en la cara del toro. ¿Le falta ilusión?. Con la
derecha algunas series a un toro que cabeceaba. Y nada más. Sin trasmitir,
ni tan siquiera intentarlo con la izquierda. Bajonazo e incomprensible
petición minoritaria. Ovación.
En el quinto pudo el
madrileño demostrar ganas, pero tampoco terminó de confiarse.
Incompresiblemente lo llevaría dos veces a que topara en el caballo, ya que
si lo pican se lo terminan de cargar. “Es que estaba un poco gazapón”
pudo ser la excusa. En el cierre de la aburrida faena arrancaría la música,
cosas del director de la misma, pero ni por esa dejamos de bostezar. Dos
pinchazos, estocada y un descabello. Silencio.
Miguel Ángel Perera:
Calentito aún, recién aterrizado de Aguascalintes, este año puede ser su
gran temporada. Se imaginan un mano a mano Tomás-Perera. No creo lo vean
nuestros ojos. Toreo de capote a su primero por chicuelinas. Poderoso
y codillero se deja pasar muy cerca los toros, única forma de que trasmita
su trasteo ante la falta de enemigo. Dándole su tiempo al toro entre series,
muy pegado a la muleta, templado y sin tirones hizo con
él todo cuanto
quiso. El estaquillador cogido por los medios para torear al natural igual
de bien. Cuando se apagó el toro, arreó el torero. Se lo pasaría por ambos
pitones, entre los muslos, de lado a lado con el torero impertérrito.
Lastima, la espada tiraría por tierras las orejas. Fuerte ovación.
Con el que cerraba feria
estuvo igual de bien primero por verónicas. Posteriormente al quite,
en este caso por gaoneras bien ejecutadas de forma que arrancaría
hasta la banda con un pasodoble. Tampoco hay que pasarse. Inicio en los
medios con el péndulo, no una, sino dos veces y pase por alto.
Su antagonista fue el menos malo de la tarde, el que tuvo un poco más de
fondo. Por supuesto tampoco se picaría, de lo contrario ya se pueden
imaginar. Siempre templadísimo lo mimaría con gusto llevándolo largo con la
izquierda en las mejores series de la tarde, que no fueron del todo
valoradas por la concurrencia. Así hasta que duró el toro. Pero de nuevo el
Perera quieto e hierático para cerrar con un toro totalmente parado. Unas
bernadinas cerrarían una gran faena a la que muy pocos valoraron en su
justa medida. Más de media y un descabello. Oreja de ley.
Buena la feria para la
empresa en lo económico, buena para toreros que de verdad quisieron, buena
para ganaderos con un público poco exigente y complaciente que lo soporta
todo, y también buena para aficionados que vieron a un Tomás y a un Perera
en estado puro, sin olvidar al Juli.
Todo lo
malo fue para esta casa y para este medio, DIARIO Bahía de Cádiz, que no fue
acreditado por la casa Matilla para poder contarles lo que allí sucedió, en
Jerez, en la Feria del Caballo del 2008. El año que viene será, así lo
esperamos.