Juan Carlos Illera del Portal,
profesor titular y director de departamento de Fisiología Animal de la
Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, miembro de
la Real Academia de Ciencias Veterinarias y profesor asociado de Medicina
Veterinaria en la Universidad de California (Davis, EEUU) cuyos estudios
sobre el estrés del toro durante la lidia han tenido gran repercusión en el
planeta taurino, extenderá sus estudios a la persona del torero y comenzará
los trabajos contando con la participación del matador de toros jerezano
Jesuli de Torrecera.
Según se ha informado a DIARIO
Bahía de Cádiz, el próximo 29 de marzo en la plaza de toros de Sevilla,
Jesuli de Torrecera lidiará dos toros de la ganadería portuguesa de Palha.
El profesor Illera se propone analizar el estrés del torero en diversos
momentos de la jornada a través de la medición de la hormona cortisol, que
es la genera el hombre en situaciones de estrés. La medición del nivel
segregado de esta hormona se realiza analizando la saliva del torero. De
esta forma en una serie de momentos clave –al vestirse, en la puerta de
cuadrillas, al término de cada uno de los tercios de la lidia y una vez
acabada la jornada- se le suministrará al jerezano un algodón especial en
vía bucal. Una vez ensalivado y etiquetado será objeto de análisis.
Los resultados serán comparados
con el patrón realizado por el profesor Illera con un grupo de diez sujetos
en situaciones normales, permitiendo unas primeras conclusiones del estudio.
Jesuli de Torrecera será el
primer matador que se someterá a estos estudios, siendo la intención del
profesor Illera ampliar el estudio considerando factores ambientales o
externos que definen al sujeto analizado. En este caso se ha seleccionado a
Jesuli de Torrecera por ser un matador joven, que se juega mucho en la tarde
del estudio de cara a su futuro profesional. En este sentido se analizará
también la segregación de hormonas del torero de Jerez cuando se entrena con
machos a puerta cerrada.
Dada la situación de riesgo que
afronta en el ruedo cualquier profesional, en el caso de producirse un no
deseado percance, ello no supondría el fracaso de la prueba ya que esa
situación aportaría datos muy valiosos para el estudio.
LA
ALTERNATIVA, EN ABRIL DE 2004
Jesús Fernández Fernández
‘Jesuli de Torrecera’, nació en Jerez el 22 de enero de 1980 residiendo en
la pedanía de Torrecera. Alumno de la Escuela Municipal de Tauromaquia de
Jerez, obtuvo varios premios en competiciones de escuelas taurinas y debutó
con caballos en 1998. En la temporada 2002, con 55 novilladas y 82 orejas
fue el primero en el escalafón novilleril español y cortó una oreja en Las
Ventas ese año y dos orejas en La Maestranza el año siguiente el 18 de mayo
y otras dos el 21 de septiembre.
Por tercera vez cortó dos orejas
en Sevilla la tarde de su alternativa, el 28 de abril de 2004. Entre otras,
ha abierto seis veces la puerta grande de El Puerto, en una de ellas
indultando un toro y ha salido a hombros en sus dos actuaciones en la Feria
de Jerez, confirmando la alternativa en Las Ventas el 12 de octubre de 2007.
La actuación del próximo 29 de
marzo es una fecha crucial en la carrera del torero jerezano, alternando con
El Fandi y Luis Bolívar, ante esa corrida de Palha del que depende su
futuro, factores que se han calibrado especialmente en el estudio al que se
somete.
EL TORO LIBERA
MENOS HORMONAS DURANTE LA LIDIA QUE DURANTE EL TRANSPORTE
Los sorprendentes
resultados del estudio de este fisiólogo, el profesor Juan Carlos Illera, en
el toro de lidia han concluido que presenta un sistema endocrino diferente a
otras especies animales, y que su respuesta es diferente a la de otras
especies de ganado vacuno. Un animal frente al estrés libera una cantidad
muy grande de hormonas, como puede ser cortisol, para combatirlo. Sin
embargo, en el toro de lidia, durante la corrida, por un mecanismo especial
objeto del estudio fisiológico, libera hormonas pero no en cantidades como
para decir que es una acción antiestrés. Libera menos hormonas durante la
lidia que durante el transporte, con lo cual es posible afirmar que el toro
de lidia presenta un mecanismo especial de respuesta frente a otras
especies, y que el estrés lo sufre más en el traslado en el camión que en el
ruedo. Y además se produce una liberación muy grande de betaendorfinas, cuya
función es paliar el dolor. Cuantas más endorfinas haya, aumentamos o
disminuimos el umbral de dolor. No quiere decir que el animal no tenga
dolor, pero sí que así disminuye notablemente la percepción de dolor.